OFF THE RECORD: Llavines sin cerradura (I). Por Lorena Martín Montilla

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El póquer electoral está llegando a la última etapa, aquella en la que se levantan las cartas y se suman los puntos conseguidos. Los partidos que optan a la alcaldía de Huelva están enfrascados en operaciones matemáticas desmenuzando el abanico de posibilidades que se podrían dar una vez que finalice el recuento de las papeletas el próximo 22 de mayo. La cuestión se plantea si uno de los candidatos no consigue la mayoría absoluta, lo que dibujaría un nuevo escenario político en la Gran Vía. Es entonces cuando la baraja se rompe a favor de las organizaciones minoritarias; los llaman partidos bisagra, los que con su apoyo pueden decidir el nombre del próximo primer edil onubense. Las miradas ceñudas se tornan hacia IU y, más recientemente, hacia una Mesa de la Ría neonata como agrupación política pero con una trayectoria a todas luces conocida como plataforma ciudadana.

Tras un intento fallido en los comicios de 2007, la Mesa de la Ría ha irrumpido en el panorama electoral onubense de la mano de un proyecto medioambiental que se sustenta en los pilares de la recuperación de la ría y una industria de transformación. Poco tiempo le resta para dar a conocer su modelo de ciudad o su proyecto de gestión económica; han llegado tarde a la partida, cuando ya han despuntado los candidatos de otros partidos que nos esperan en las paradas de autobús, nos marcan el camino por las vías de la ciudad y nos despiden cuando salimos de los grandes centros comerciales.

Sin embargo, más de uno -y una- se incomodó en su confortable butacón cuando la formación de José Pablo Vázquez se sumó a la carrera electoral, aunque con motor de segunda mano. Hasta qué punto provocó nerviosismo que desde algunos sectores se les señaló, con índices acusadores, de ser la marca blanda del Partido Popular. Lejos de estas profecías, bien es cierto que la Mesa de la Ría ya ha aireado que, si se da el caso, apoyará al candidato más votado que presumiblemente será el actual alcalde, Pedro Rodríguez. Unos aplacados y otros perdidos en su histeria colectiva.

No parece que Vázquez, un rostro que al ciudadano le cuesta reconocer, vaya a ser la llave en el consistorio. Todo apunta a que IU será el tercero en discordia, eso sí, huérfana de un estandarte que hasta ahora portaba con la causa medioambiental (que le sumó un buen puñado de papeletas en las últimas elecciones, muchos de ellas de la plataforma Mesa de la Ría). El voto verde está más dividido, fragmentado, aunque las últimas encuestas revalidan sus dos concejales rompiendo quinielas millonarias.

Incapaz de esclarecer qué papel jugará si los votos lo convierten en llavín, Pedro Jiménez no va a posicionarse antes del 22-M consciente de que su pacto tácito con el PSOE le supondrá un agujero en el bolsillo que lo terminará deshilachando. El binomio de izquierdas, factible y previsible, no es rentable para IU que se ha aventurado a tachar de partido derechón a los socialistas. Confusión, quiebros de cintura y trucos de magia no parece que sean la mejor opción para Jiménez. Su mejor carta de presentación es la oposición seria que ha venido realizando en el consistorio capitalino poniendo un punto de coherencia en la política de Huelva que a menudo se pierde en divagaciones sobre lo divino y lo humano.

El empeño de estas agrupaciones por no parecer marionetas de los dos colosos enturbia aún más la partida, ahora pendiente de descifrar los guiños y las muecas. Probablemente se queden en tierra de nadie, serán llavines sin cerradura. A más de uno se le ha perdido el As; a algunos les sobran cartas y otros intentan ver el último naipe de la baraja. Nadie quiere casarse, se cuidan de no aparecer en público colgados del brazo de Pericos y Petronilas; fuera de focos y libre de tapujos, sin vendas ni mordazas los jugadores son los mismos pero diferentes los compañeros de mesa. Hagan su apuesta.

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1 comentario

  1. Por un casula, como se dice por aqui. Algun medio de comunicación podría hablar y recabar los compromisos de las candidaturas en vez de las personas, que hagan de Huelva una ciudad mejor? Huelva no es NY. Medicas concretas.. Los medios no deben jugar a unas elecciones como si fueran de una pais o megaciudad. Debe haber una responsabilidad profesional de las medios comunicación para no entrar en el juego de siempre. Ya queda menos para uqe termine este juego manido que se traen politicos y periodicos. El futuro, ciudadanos responsables y redes sociales. Se acaba el cuento..

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