“La actuación del Gobierno español en la crisis del pepino ha sido lenta y laxa”

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El presidente de Asaja-Huelva, Garcia Palacios. (Fotos: Julián Pérez)

(Texto: C.B.V.)    No corren buenos tiempos para ningún sector económico. Los agricultores onubenses, además, están teniendo que luchar en las últimas semanas contra un problema añadido a la inestabilidad general de los mercados, la crisis del pepino. Como presidente de Asaja y de Interfresa, José Luis García-Palacios Álvarez ha alzado la voz para exigir a los responsables que compensen a los productores afectados. Y no lo hace sólo en esta ocasión, el empresario onubense está convencido de que sólo dando a la agricultura el apoyo político y ciudadano que merece se le podrá sacar al sector todo el beneficio que tiene guardado para la sociedad.

José Luis García Palacios, presidente de Asaja.

¿Se están normalizando ya los mercados o continúa la crisis del pepino?

A estas alturas todavía no se han normalizado los mercados ni en precios, ni en volúmenes de exportación ni en cumplimiento siquiera de los compromisos que ya estaban aceptados tanto por los exportadores, en este caso por el productor, agricultor o empresa cooperativa, así como por los colocadores en el mercado europeo. A esto se le ha llamado crisis del pepino, lamentablemente, porque el pepino no ha tenido nada que ver pero la verdad es que quizás hubiera sido más correcto y conveniente llamarle crisis de la escherichia coli o haberle puesto el nombre de la tan famosa Cornelia Storcks, que va a pasar a los anales de la historia de la irresponsabilidad política y difamatoria, para que no se nos olvide nunca lo gratuito y lo fácil que es echar abajo un sector tan importante basándose en mentiras, en irresponsabilidades, en precipitaciones, etc… No tiene nombre lo que ha hecho esta señora y le está resultando gratuito, además.

¿Qué están haciendo los agricultores onubenses con su producción?

La producción frutícola u hortícola, dependiendo de la especie, puede estar más o menos tiempo en la mata o en el árbol, dependiendo de las condiciones en las que se encuentra. Las bayas, arándanos, frambuesas, moras, que son las que se han visto afectadas principalmente en la provincia de Huelva, además de las frutas de hueso, llega un momento en el que su punto de maduración es el necesario para poderlas cosechar, recolectar y enviarlas para que llegue a destino en condiciones óptimas para su consumo. En el momento en que ese grado de maduración se pasa pues la fruta pierde calidad y si pierde calidad pierde precio, evidentemente, y llega un momento en que no hay un retorno al consumo porque contando con los dos días que tarda en llegar a Frankfurt o Hamburgo pues eso hace que la fruta llegue en unas condiciones que es rechazada por el propio colocador, con lo cual al final son costes que van directamente para el agricultor sin un retorno económico así que probablemente esa fruta haya que desecharla. Pero ese es un impacto económico que tiene todo esto, importantísimo y el que estamos valorando ahora mismo con nuestros técnicos estando en contacto en todo momento con nuestros socios, nuestros empresarios agrícolas, para saber exactamente qué volumen, de todas estas frutas de hueso y bayas, se han visto afectadas por este tema. Hay alguna empresa que sólo en arándanos ha perdido más de dos millones de euros y hay otras que en frambuesas llegan cerca ya del millón de euros. El impacto en la provincia de Huelva va a ser de unos pocos de millones de euros, además hay que sumarle el de la fruta de hueso y demás. Pero hay una serie de valores que por ahora ni se están teniendo en cuenta ni van a ser cuantificables a corto plazo. El sector agrario español en general pero concretamente el de Huelva y el de Almería, como hitos en el uso de la tecnología, de la garantía y la seguridad alimentaria dentro de este sector agrario, llevamos muchos años invirtiendo economía y esfuerzos humanos para conseguir una imagen de cara al consumidor europeo que le aporte sobre todo algo fundamental, la garantía y la seguridad alimentaria. Eso nos lo han dinamitado de todas todas con un simple torpedeo, que ha sido el comentario deslenguado de esta señora. ¿Eso cuánto va a tardar y qué nos va a suponer para poder competir en un mercado en el que todos están esperando a que el líder dé un tropezón para ocupar el sitio que deja? No olvidemos que a Alemania o Francia no sólo llega fresa de Huelva o arándanos de Huelva o melocotones de Sevilla o Huelva o de Andalucía, también llega de otros sitios. Por eso la restitución de la confianza al consumidor es algo que su cuantificación económica es muy difícil de valorar pero que sin lugar a dudas habrá que hacerlo y habrá que solicitárselo a Alemania para que sea corresponsable de lo que ha hecho.

Usted ha enviado escritos tanto a la Junta como al Gobierno central reclamando su intervención en el asunto. ¿Ha recibido respuesta?

Por ahora ninguna. Como presidente de la Interprofesional de la Fresa y como presidente de Asaja les he enviado cartas a la ministra y a la consejera comunicándoles el impacto de esta situación porque las últimas noticias son que Alemania reconoce cuatro o cinco especies vegetales, hortícolas, no frutícolas, pimientos, pepinos, tomates y alguna más pero en frutas no reconoce que haya impactado en ninguna y además lo que pone son 210 millones de euros, que viene a ser aproximadamente el 50% de la estimación de la pérdida de aquella fruta en Almería, en Huelva no ha habido reconocimiento alguno. Nosotros le vamos a trasladar a la ministra del Medio Ambiente, Medio Rural y Marino la valoración que estamos haciendo. Ella ya tiene conocimiento de la carta y del impacto ha tenido en este sector y debe actuar en consecuencia. Ni nuestro Gobierno se puede permitir que un sector como la agricultura con un puñado de migajas lo quieran tener callado y atado de pies y manos. Yo creo que en este momento más que nunca hay que sentirse Estado, nación y país y hay que defender los intereses de nuestra sociedad, que entre otras cosas es velar por la viabilidad de sus sectores productivos y la agricultura hoy es de los pocos que todavía siguen flotando.

¿Los problemas se están dando en todos los mercados europeos?

En todos. Rusia cerró a todo aquello que fuera sello español. Estamos hablando de frutas pero también de otras hortalizas y otro tipo de productos agropecuarios. El sello español durante más de una semana ha estado maldito. Al sector agrario nos han indicado con el dedo que hemos sido responsables de una serie de lamentabilísimas, trágicas y dramáticas muertes de una serie de ciudadanos alemanes y eso no se puede consentir. España ha sido vetada, como con las banderas piratas, España veneno, es lo que nos han venido a decir. A eso hay que darle la vuelta pero darle la vuelta como un calcetín y eso es una responsabilidad evidentemente de nuestro gobierno porque sobre todo lo que nosotros nos tenemos que sentir es debidamente representados y defendidos.

¿Cómo ha sido la actuación del Gobierno español en este asunto?

Lenta y laxa. Creo que no se trata de medir las reclamaciones independientemente de quién tengas tú al otro lado de la mesa. Si tú te ves violentado, te ves dañado y además cuando la razón te asiste y se ha demostrado que la razón nos asistía… A mí me ha dado la sensación de que se ha estado a ver si al Gobierno de España alguien le demostraba que lo que estaban diciendo no era verdad y evidentemente no esperaba que se lo demostráramos nosotros, esperaba que se lo demostrara alguien de fuera. Hombre, el sector alimentario tiene un montón de certificaciones de calidad y seguridad alimentaria y basta que sólo con eso supusiera decir que porque un garbanzo vaya negro en una caja de garbanzos no hay por qué desecharlo todo. Precisamente, como producción agrícola, somos pioneros en la trazabilidad y eso tiene que aportar muy mucho de seguridad al consumidor final pero también tiene que aportar mucha confianza a quien nos representa. Si alguien mete la pata ese tendrá que cargar con las consecuencias pero no se puede decir a tontas y a locas semejantes barbaridades como dijo esta señora, por llamarla de alguna manera.

Los ataques a los agricultores onubenses y españoles son frecuentes. ¿Se podrían evitar con otra actitud política en España y Europa?

Hace algo más de un año estuve en París después de una serie de campañas en radio y televisión que se emitieron en Francia defendiendo al sector de la fresa como presidente de Interfresa y aquellas críticas son gratuitas porque alguien puede hacer un reportaje en Francia o cualquier otro país llamando asesinos como prácticamente así nos llamaban a los productores de la fresa de Huelva y eso salir gratis. Pocas herramientas te quedan para que ese señor cargue con las consecuencias legales que eso debería conllevar. La tibieza con la que actúa el Gobierno muchas veces te deja entrever que realmente a estos señores la agricultura les importa un pepino. ¿El medio rural de qué va a vivir sino es de la agricultura? Máxime cuando somos productores de alimentos, que no estemos en el campo por amor al arte aunque prácticamente es lo que nos va a quedar, estar en el campo por amor al arte. Nosotros producimos seguridad alimentaria a través de nuestros productos y eso tiene que tener un respaldo por parte del Estado, del Gobierno español. Y no estamos hablando de cosas circunstanciales, Huelva es el primer exportador mundial de fresa, de los primeros productores de cítricos de Europa, Almería es una potencia a nivel europeo. ¿Claro, todos nuestros competidores a quien le van pedir el bocado? Evidentemente a quien lidera. Si en todos los estamentos de competencia ocurre, al que va primero es al que hay que alcanzar. ¿Qué podría hacerse en buena lid? Bueno, si queremos poner normas de juego, que respeten el fair play, lo primero que tendríamos que hacer sería predicar con el ejemplo. Si Europa exige unas condiciones de seguridad alimentaria en la producción de sus agricultores en suelos europeos lo primero que tendría que hacer también Europa es dejar los intereses políticos, o territoriales o de países en concreto a un lado y asegurar eso a todos los consumidores europeos y evidentemente no llegar a acuerdos como el acuerdo comercial entre Marruecos y la Unión Europea porque en Marruecos el producto que entra a Europa a todas luces no consta que cumpla si quiera con la mitad de requisitos fitosanitarios, medioambientales, de ahorro energético, de producciones integradas, de respecto al medio ambiente que a nosotros nos exigen. Aunque las comparaciones sean odiosas la primera potencia mundial, Estados Unidos, desde hace muchos años tiene una agricultura y una ganadería no voy a decir buena, probablemente la mejor del planeta, pero es la agricultura y la ganadería más protegida también del planeta. Vamos a tratar de exportar algo a Estados Unidos, te ponen una serie de requisitos tremendos, precisamente porque ellos tienen la concepción de que la agricultura es un valor estratégico social y económico y la protegen en base a eso. Si nosotros además queremos mantener la seguridad alimentaria en nuestros ciudadanos, que no ocurra lo que ha ocurrido, aunque esto estoy convencido de que se trata de un accidente, pero si a mí me traen una fruta hecha en un país fuera de Europa y nadie le controla su forma de producción a mí no deberían exigirme que en Europa me apliquen con rigor una normativa que por la puerta falsa dejan que llegue a cualquier consumidor europeo. Sería muy grave que se encontrara algún producto de algún país tercero, de fuera de Europa, con el que se tenga un acuerdo comercial, que tuviera signos de uso de bromuro de metilo, ese famoso desinfectante de suelos que concretamente en Huelva en la fresa hace ya seis campañas que dejó de utilizarse. En Marruecos se utiliza y la fresa de Marruecos llega a Europa con trazas de bromuro de metilo. ¿Quién produce el bromuro de metilo? España no es productor de bromuro de metilo, curiosamente es Francia y el principal cliente de Francia es Marruecos, por ahí le llega el agua al molino.

¿Lamenta que el Pacto por Huelva esté ya en silencio?

Eso tuvo su momento. Fue entre la Interprofesional, entre Interfresa, la Diputación Provincial de Huelva y la Consejería de Agricultura y lo que se hizo con este tripartito fue establecer un estudio de mercado, una campaña de comunicación e imagen y unas relaciones con los periodistas y con la prensa especializada y generalista de Francia que había sido el foco de esas difamaciones que habían sacado. Eso tuvo su momento y se amortizó, no por la Interprofesional porque es su obligación, nosotros tenemos que seguir en ese sentido y eso se amortizó por la Diputación y por la Consejería de Agricultura y por ahora… Bueno, ha acompañado también una situación económica bastante lamentable y por ahora no hay sobre el tapete ninguna nueva actuación en ese sentido que surja de ese compromiso inicial. Eso yo creo que terminó.

¿Cómo se va a cerrar la campaña de este año teniendo en cuenta la crisis del pepino?

La fresa no ha sido un año excelente ni mucho menos pero tampoco ha sido un año malo. De ponerle una nota a la campaña de la fresa se le podía poner ahora un aprobado porque el precio hasta finales de campaña, que además se ha alargado hasta los últimos días de mayo, incluso primeros de junio, se ha mantenido en unos precios relativamente buenos y ha permitido que muchos agricultores ya iniciado este tema de la crisis puñetera del pepino pues hayan podido curar algunas heridas económicas que hayan sucedido durante la época de la fresa. Claro, lo cierto es que hoy por hoy la gran mayoría de productores de fresa tienen también una pequeña producción de frambuesa, de arándanos y demás con el objeto de diversificar y esto si les ha venido a pegar un torpedo en la línea de salvación, de flotación económica porque cuando la campaña de la fresa no se te da bien del todo siempre tienes la frambuesa o el arándano para intentar enjugar las pérdidas o las pocas ganancias que hayas tenido en la fresa. También hay que decir una cosa, todos los esfuerzos que gaste el agricultor concretamente en la fresa en una producción integrada, en la disminución o prohibición de utilización de ciertos productos sanitarios, el bromuro de metilo, por ejemplo, todos estos esfuerzos que van con el objetivo de la responsabilidad medioambiental y el respeto al entorno y demás van en contra de sus resultados económicos. Es decir, si tú no desinfectas bien el suelo después las infecciones o plagas que te proceden del suelo lo que hacen es mermar tu producción. El agricultor está dispuesto en vez de coger casi un kilo por mata y temporada de fresa a coger 650 ó 700 gramos en el mejor de los casos siempre y cuando el precio se me mantenga. A nosotros nos han quitado el bromulo de metilo, lo hemos aceptado perfectamente y no sólo eso sino que además prácticamente por encima del 75% de toda la fresa que se produce en Huelva está en producción integrada, en una metodología de producción que tiene el más absoluto de los respetos con el medio natural, con los insectos, con las aguas, de un consumo eficiente de aguas, etc. Esa producción integrada viene también a reducir la producción pero aún así el agricultor es consciente y en pos del medio ambiente está dispuesto a perder producción pero después esa pérdida de producción en Europa no se reconoce vía precios ni nada. Entonces tienen que ser momentos en los que el precio acompañe para salvar la campaña de la fresa, como ha ocurrido este año. Con la frambuesa y los arándanos tendremos que esperar, ya concretamente en frambuesa queda relativamente poco y en arándanos también poco, tendremos que ver pero seguramente habrá cuantiosas pérdidas en el sector.

¿Sigue aumentando la mano de obra nacional por la crisis?

Necesariamente. Es la tercera campaña con una reducción. De la campaña anterior a esta ha habido un porcentaje muy considerable de disminución de mano de obra extranjera en nuestras plantaciones, mano de obra contratada en origen. Lógicamente con casi cinco millones de parados en España, con cientos de miles de parados en Andalucía, con la agricultura que es una actividad que de una forma u otra está siempre salpicada por multitud de crisis pero parece que sigue flotando aunque en algunas ocasiones dices bueno a ver esto ya está empapado en agua y esto ya poco va a flotar, pero sí tiene un efecto llamada. Concretamente en la provincia de Huelva en el mes de abril salió una noticia que había sido la única provincia en España que había disminuido el paro y había disminuido gracias a la agricultura y eso es algo bastante ilustrativo de la importancia social y económica que tiene este sector.

¿Está la agricultura más capacitada para afrontar esta crisis porque ya está acostumbrada a capear otros temporales?

A lo mejor, quizás. El hecho en sí de la agricultura, que dependemos mucho de las inclemencias metereológicas y demás podemos dar esa impresión de que estamos acostumbrados y a lo mejor sí estamos acostumbrados pero no porque te den diez palos te dejan de doler, te sigue doliendo y tratas cada día de volverte a levantar al menos con la misma fuerza que el día anterior. Yo creo que va en el carácter del agricultor esa capacidad de sufrimiento y de aguantar lo que pasa es que al final la cuerda se tensa tanto que muchas veces se termina partiendo. Un agricultor llega a la desesperación cuando ve que la ganadería es imposible tenerla por los costes de producción, por la falta de diferenciación de unos productos de máxima calidad a nivel mundial y que día tras día con la connivencia de otros sectores advenedizos al mismo y de la propia administración van mermando tus beneficios y creciendo tus pérdidas y que tienes que abandonar actividades o que no cuestas con el respaldo o la defensa de tus legítimos derechos por parte de la administración. En fin, cuando no se reconoce realmente lo que somos, que somos transformadores del agua y de la tierra para conseguir productos alimentarios con seguridad para todos los consumidores y mantenedores del medio natural.

¿Qué papel juega ahora la agricultura frente a los demás sectores?

No quisiera dar una imagen de un optimista local. Hoy por hoy el papel del optimista se lo ha cargado alguien en este país. Dicen por otra parte que un pesimista es un optimista bien informado y no es que presuma de estar bien informado pero sí tengo mucha información y ya la interpretación depende ya de cada uno. Yo creo que la agricultura tal y como la conocemos en esta zona, en esta parte de España, desde Badajoz hasta Huelva, Cádiz, Sevilla, parte de Córdoba, todo lo relacionado con las campiñas, los olivares, los olivares de calidad, las dehesas, la ganadería, tiene futuro porque aquello que se hace con calidad, con respeto medioambiental, que se hace con exclusividad siendo en muchas ocasiones productos únicos a nivel mundial pues tiene que tener futuro, la calidad y la exclusividad tiene que tener futuro, más cuando está al alcance de muchos bolsillos. En este sentido tengo ciertas esperanzas, no optimismo sino numerosas esperanzas de que el sector agrario pueda seguir hacia delante. Para tener la seguridad de eso se precisa de una política agraria bien orientada, formada, respaldada, hasta bien blindada porque es también algo esencial el que sea considerada como un sector estratégico para el bien de toda la sociedad para esto tiene que estar bien protegida. El mercado libre pasó a la libertad de los mercados y de ahí hemos pasado al libertinaje mercantil. Hoy un kilo de trigo vale casi un 25% más que el año pasado pero es que hace cinco años valía exactamente lo mismo que hace 30 ese mismo kilo de trigo. ¿Eso que és? ¿Y el pan? El pan es un alimento básico para muchos países. En España porque no tenemos costumbre de comer los gramos de pan que se come en cualquier país musulmán pero el hecho de la subida del trigo a nivel internacional ha dado lugar a la revuelta social, que es el origen, el multiplicar el coste del consumo de pan, que representa el 50 ó el 60% de la dieta básica en esos países. Si tú multiplicas por dos veces y medio el precio llega un momento en que una familia no se puede alimentar. Eso puede pasar allí en Arabia, en estos países donde se han sublevado. Aquí en España el que un kilo de pan valga 1,80, el kilo de trigo este año se está pagando en torno a 30 céntimos pero es que el año pasado se llegó a pagar en torno a 20 céntimos aproximadamente. Eso tiene un solo origen y el único origen es el libertinaje mercantil que existe en el mundo. Hoy por hoy el libre mercado ha pasado a ser el mercado de la especulación, un escenario donde imposiciones económicas en una punta del mundo o en otra hacen que se especule con materias primas y los barcos de trigo se venden tres veces en el mar antes de llegar a un puerto y cuando llegan a un puerto valen dos veces y media por lo que lo vendió el productor en origen y el trigo sigue siendo el mismo pero al consumidor le hace un daño muy muy alto, beneficio además que nunca recibe el productor. Por eso es muy complicado decirle a un consumidor usted está pagando por un kilo de naranjas dos euros cuando a mí me han pagado 24 céntimos y no se entiende pero hay que decirlo, hay una serie de escalones intermedios cuyo único objetivo es la especulación directa pero para eso tienen que estar los estados dispuestos a hincarle el diente a ese tema.

¿Van a tener que acampar los agricultores igual que los indignados para que las autoridades les hagan caso?

Creo que ha muerto el espíritu de los indignados. Eso de los indignados viene del célebre libro Indignados, de este escritor francés. Yo lo he leído y este libro lo que hace es expresar la indolencia que tienen los estados que se dejan manejar por cinco o quince o veinticinco familias de especuladores a nivel mundial. Estos indignados han acampado con unas reclamaciones bonitas entre comillas, fruto lógicamente de la crisis en la que nos encontramos y la inactitud que muchas veces el cuerpo político viene a mostrar, donde parece que trabajan más en los problemas de su propio partido que en los problemas de la sociedad en general. ¿Los agricultores tendremos que acamparnos? Pues a lo mejor llega el momento en que tengamos que trasladarnos a algún sitio a acamparnos. Ya estuvimos medio millón de agricultores en Madrid hace un año y no sirvió absolutamente para nada de nuestros objetivos. Si cumplimos un objetivo fue que la sociedad se dio cuenta de cuántos agricultores hay en España y todavía quedaban en el campo más de los que estábamos allí. Hace falta demostrarle a la sociedad que de una forma a otra todos, directa o indirectamente, en menor o mayor grado, estamos ligados con la agricultura.

¿Qué puede suponer para los agricultores onubenses que se aparquen los proyectos hidráulicos prometidos?

Lo que está pendiente de terminar es la presa de la Alcolea, iniciarla si quiera y terminar toda la infraestructura de la presa del Andévalo. Que eso no se haga va a ser dañino para Huelva pero en temas de agua hay algo que es mucho más dañino que toda esta falta de infraestructuras o estas dos concretas. Hoy la Agencia Andaluza del Agua, que es quien gestiona la cuenta del Atlántico sur, que es la de Huelva, pues tiene entre sus objetivos, lo tiene ya publicado, reducir en un 30% la dotación de aguas para los regadíos onubenses. De pasar de unas dotaciones de en torno a 6.500 metros cúbicos por hectárea y año, dejarlas a unos 4.000 metros cúbicos por hectárea y año. Eso lo que va a hacer es que no se va a poder sembrar nada de regadío en Huelva, tan radical y drástico lo puedo decir y es una auténtica burrada. Algunas comunidades de regantes y Asaja lo estamos denunciando desde hace ya tiempo y va a ser una batalla que no nos vamos a dejar ganar bajo ningún concepto, no estamos dispuestos cuando además Huelva es un ejemplo o la expresión paradigmática del ahorro de agua. Desde que Huelva entró con aquella Huelva verde, esa transformación de zonas muy desfavorecidas en zonas de regadío siempre hemos llevado como máxima la aplicación de nuevas tecnologías para el consumo eficiente y eficaz del agua de riego. De hecho hace ya muchísimos años que aquí no se riega como en provincias vecinas, que es a manta o inundando masivamente, aquí siempre ha sido por goteo y cada día vamos a más tecnología para ahorrar cada vez más el consumo. Eso la Agencia Andaluza del Agua, que si en algo destaca es por su poco brillo y eficiencia en la gestión del agua, que depende además de la Consejería de Medio Ambiente, cuyo consejero además es un buen onubense, Pepe Juan Díaz Trillo, pues dice que se ha asesorado y que tiene estudios pero que en absoluto le refrendan esos objetivos que quieren marcarse. Creo que tenemos una batalla por delante de la que va a depender la viabilidad futura y económica de miles de familias en la provincia de Huelva y evidentemente no vamos a perder, llegaremos hasta donde haya que llegar.

Hace un año que se aprobó la Ley Andaluza de la Dehesa. ¿Se está aplicando ya?

No todavía, no. Se está trabajando en el plan director y demás, la dotación económica que hay es muy pequeña y se le está dando forma a esa posible aplicación que tendría esta ley sobre la dehesa. Cuando nace esta ley nace con el claro objetivo de favorecer el futuro de las dehesas y de sus producciones pero por ahora es un poco amorfa esta ley, esto no es peyorativo, simplemente hay que darle tiempo suficiente para que el desarrollo vía decreto y demás tenga cierto sentido. Actualmente sobre lo que se ha redactado en la ley y sobre lo que se está programando nosotros hicimos algunas alegaciones en su momento desde Encinal y desde Asaja y pocas se nos han tenido en cuenta y ahora está un poco la ley como vacía de contenido. Ahora esperemos que con nuestras aportaciones y si en algún momento las consejerías están dispuestas a tener en cuenta estas posibles aportaciones nuestras seamos entre todos capaces de hacer una ley eficaz para los objetivos por los que se constituyó, que es precisamente salvaguardar las producciones y el entorno de la Dehesa como algo único en el mundo.

¿Cuál es la mayor necesidad de los agricultores onubenses en este momento?

Yo creo que todo pasa por considerar a la agricultura como un sector estratégico para toda la sociedad. Si las administraciones e incluso la propia sociedad tuvieran esta concepción de este sector a todos nos iría mucho mejor porque el diálogo sería más cordial, más directo, más fluido, los problemas de una parte y de otra parte, del consumidor y del productor serían problemas donde se solaparían algunos puntos y cuando dos problemas tienen un problema parecido es más fácil de llegar a una solución. Cuando tú como productor tienes el problema de que lo que vendes lo vendes muy barato y tú mismo como consumidor tienes el problema de que lo que compras lo compras muy caro el problema es distinto. Pero si tú lo que vendes lo vendes suficientemente bien para poder vivir y tú compras lo suficientemente bien para poder vivir los márgenes entre los dos problemas se estrechan y entonces gana toda la sociedad. Todo eso pasa por considerar a la agricultura algo fundamental. Creo que con la Revolución Industrial se le empezó a dar a la agricultura también un poco de concepto de industrial y la agricultura industrial tendrá algunas utilidades, habrá agricultura para usos industriales pero la agricultura es la forma de producir alimentos para las personas, para la humanidad y no debemos confundir esos dos conceptos que son radicalmente y diametralmente opuestos. Somos una necesidad para la sociedad, vamos a intentar que esa necesidad podamos seguir manteniéndola viva.

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1 comentario

  1. #spanishrevolution. Los Indignados. Despertad, perros. Pero de verdad. Pasad lista, sed la pesadilla de financieros autóctonos y foráneos… Son ellos. Lo han hecho ellos. Intencionadamente. Para esquilmaros, para llevaros a la desesperación, para volveros a unos contra otros, para que os exterminéis… Para el Papa sí hay dinero… Auditorías de la deuda pública: una alternativa a los planes de ajuste… El colmo de los colmos: ERE en CCOO… Pánico en Downing Street… El 15-M espanta a varios policías que pedían papeles a inmigrantes en el Metro… Toda Grecia a Síntagma para que no pasen… Ver:

    http://aims.selfip.org/spanish_revolution.htm

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