Fertiberia niega “vertidos de fosfoyesos” en una finca agrícola de Gibraleón

4
Fábrica de Fertiberia ubicada en el Polo Químico onubense.

Fábrica de Fertiberia ubicada en el Polo Químico onubense.

Fertiberia ha negado hoy “vertidos de fosfoyesos” en una finca agrícola de Gibraleón, tal y como denunció el pasado 23 de junio la Mesa de la Ría ante el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil, que anunció la apertura de una investigación. La empresa del Polo Químico afirma, en un comunicado, que “no comercializa fosfoyeso desde finales del año 2009”. Fertiberia sostiene que es “imposible que el material denunciado proceda de esta empresa” ya que desde finales de 2009 no comercializa fosfoyeso “al haber iniciado los trabajos de recuperación ambiental de la concesión otorgada en su día para la construcción de depósitos para el vertido de este material”.

Sin embargo, la empresa de fertilizantes asegura que el uso de fosfoyeso para suelos agrícolas “es una aplicación realizada en numerosos países en determinados tipos de suelos por la innegable mejora de su calidad, existiendo abundante información técnica oficial sobre ello”. En este sentido, asevera que “en España este uso agrícola está reconocido en el Real Decreto 824/2005, de 8 de julio, sobre productos fertilizantes, en cuyo Anexo I, Grupo 7. Otras enmiendas, aparece recogido”.

El Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona) anunció el pasado miércoles la apertura de una investigación para esclarecer la denuncia presentada el pasado 23 de junio por la Asociación Mesa de la Ría por “vertidos continuados de fosfoyesos” en una finca de cultivo de Gibraleón. La asociación medioambiental sospecha que se está usando “de forma ilegal este residuo industrial” para “rebajar la acidez” de estos terrenos agrícolas, una práctica, que de confirmarse, “sería de una gravedad extrema”.

La denuncia interpuesta ante el Seprona por la Mesa de la Ría, señala que los “vertidos continuados de fosfoyesos” se están produciendo “desde hace unas tres semanas” en una finca ubicada en el camino de Pozo Negro, kilómetro 1 de la carretera que une Gibraleón y San Bartolomé de la Torre (salida del cruce restaurante Los Cazadores).

Compartir.

4 comentarios

  1. Información / Viva Huelva / HUELVA | MEDIO AMBIENTE on

    “Los fosfoyesos en su dosis correcta son beneficiosos”
    Información / Viva Huelva / HUELVA | MEDIO AMBIENTE
    30/06 · 23:03 · Joaquín Cabanillas
    La investigación abierta para dilucidar si los productos que están depositando camiones en una finca de Gibraleón son fosfoyesos ha reabierto el debate sobre el uso en agrícola de este residuo industrial, hecho famoso en Huelva por las 1.200 hectáreas que ocupan ‘gracias’ al trabajo de Fertiberia.

    Para arrojar un poco de luz al respecto, Viva Huelva conversó ayer con el profesor Diego Luis Orihuela, director del Departamento de Ciencias Agroforestales de la Universidad de Huelva, y catedrático de Fitotecnia. Como conclusión de la amplia explicación de este experto, el uso de fosfoyesos en determinado suelo agrícola, los suelos mareales, los cercanos a marismas, “en su dosis correcta, no sólo no es peligroso, sino que es beneficioso.

    De los apatitos al fosfoyeso
    El profesor Orihuela explicó que los fosfoyesos son el resultado del tratamiento con ácido sulfúrico de los apatitos, piedras arenosas ricas en fósforo que empresas dedicadas a los fitosanitarios y creación de fertilizantes, pueden importar de países como Marruecos, Rusia o Angola para obtener ácido fosfórico. En todo el proceso de transformación, en el que las arenas se digieren con ácido sulfúrico para llegar al ácido fosfórico , el residuo final sería el sulfato cálcico hidratado (fosfoyeso), compuesto de azufre, oxígeno, calcio y agua “e infinidad de componentes más en cantidades ínfimas”. Este residuo “no es químicamente puro, su nivel de pureza dependerá de donde provenga la roca”, matizó Orihuela.

    “Útiles para suelos sódicos”
    Los beneficios de este residuo industrial llegan cuando se aplican en “suelos sódicos, salinos”. Es el caso de los agricultores de la zona del Bajo Guadalquivir, concretamente en las poblaciones de Lebrija, Los Palacios y Trebujena que durante unos treinta años usaron fosfoyesos como abono para el cultivo de remolacha, arroz y algodón. La investigación abierta por el Seprona en 2009 paralizó esta práctica por “toxicidad”, y ahora está en manos de la Justicia.

    Más allá de esta contextualización, el profesor Orihuela detalló que en los suelos mareales, con alta riqueza en sodio, “se degrada la estructura, se abren rajas”, motivo por el cual “para eliminar el sodio hay que cambiarlo por el calcio de este compuesto, consiguiendo tierras más fáciles de labrar y con mejor drenaje”. Además, “la salinidad del sodio es de mala calidad y es muy peligrosa para las plantas”.

    Efectos en la salud humana
    Aclarado los beneficios del uso en suelo agrícola con exceso de sodio, la cuestión es el efecto que sobre la salud humana tiene consumir lo que las tierras tratadas con fosfoyeso producen:?“Si se usa en dosis correcta, y se ha hecho bien el proceso de mejora, no existe ningún peligro”. Eso sí, el profesor Orihuela advierte que “no hay normativa europea que establezca tal cantidad de tal producto” a la hora de abonar los terrenos.

    Asimismo, en una explicación entre lo espiritual y lo científico, Orihuela defiende que las plantas tienen “capacidad de distinción, mecanismos de defensa”, lo que hace que “normalmente no absorban lo que no necesitan, son buenas madres, y no absorben lo que está de más”. Lo que no está claro si lo que está de más para ellas las plantas o para nosotros los humanos. “Lo que hay que vigilar es el cadmio, los demás componentes no tienen ningún peligro”.

    ——————————————————————————–
    VOTA LA NOTICIA

  2. mira que nos dice este sr.pues como el hay muchos que hay que dejarles dar su opinion,,sobre el engaño que nos tiene acostunbrado los de la mesa de la ria y iu…estos sr.supuestamente saven del tema puesto que han estudiado,,y saven bien de que hablan….

  3. Información / Viva Huelva /
    HUELVA | MEDIO AMBIENTE
    “Los fosfoyesos en su dosis correcta son beneficiosos”
    30/06 · 23:03 · Joaquín Cabanillas

    La investigación abierta para dilucidar si los productos que están depositando camiones en una finca de Gibraleón son fosfoyesos ha reabierto el debate sobre el uso en agrícola de este residuo industrial, hecho famoso en Huelva por las 1.200 hectáreas que ocupan ‘gracias’ al trabajo de Fertiberia.

    Para arrojar un poco de luz al respecto, Viva Huelva conversó ayer con el profesor Diego Luis Orihuela, director del Departamento de Ciencias Agroforestales de la Universidad de Huelva, y catedrático de Fitotecnia. Como conclusión de la amplia explicación de este experto, el uso de fosfoyesos en determinado suelo agrícola, los suelos mareales, los cercanos a marismas, “en su dosis correcta, no sólo no es peligroso, sino que es beneficioso.

    De los apatitos al fosfoyeso
    El profesor Orihuela explicó que los fosfoyesos son el resultado del tratamiento con ácido sulfúrico de los apatitos, piedras arenosas ricas en fósforo que empresas dedicadas a los fitosanitarios y creación de fertilizantes, pueden importar de países como Marruecos, Rusia o Angola para obtener ácido fosfórico. En todo el proceso de transformación, en el que las arenas se digieren con ácido sulfúrico para llegar al ácido fosfórico , el residuo final sería el sulfato cálcico hidratado (fosfoyeso), compuesto de azufre, oxígeno, calcio y agua “e infinidad de componentes más en cantidades ínfimas”. Este residuo “no es químicamente puro, su nivel de pureza dependerá de donde provenga la roca”, matizó Orihuela.

    “Útiles para suelos sódicos”
    Los beneficios de este residuo industrial llegan cuando se aplican en “suelos sódicos, salinos”. Es el caso de los agricultores de la zona del Bajo Guadalquivir, concretamente en las poblaciones de Lebrija, Los Palacios y Trebujena que durante unos treinta años usaron fosfoyesos como abono para el cultivo de remolacha, arroz y algodón. La investigación abierta por el Seprona en 2009 paralizó esta práctica por “toxicidad”, y ahora está en manos de la Justicia.

    Más allá de esta contextualización, el profesor Orihuela detalló que en los suelos mareales, con alta riqueza en sodio, “se degrada la estructura, se abren rajas”, motivo por el cual “para eliminar el sodio hay que cambiarlo por el calcio de este compuesto, consiguiendo tierras más fáciles de labrar y con mejor drenaje”. Además, “la salinidad del sodio es de mala calidad y es muy peligrosa para las plantas”.

    Efectos en la salud humana
    Aclarado los beneficios del uso en suelo agrícola con exceso de sodio, la cuestión es el efecto que sobre la salud humana tiene consumir lo que las tierras tratadas con fosfoyeso producen:?“Si se usa en dosis correcta, y se ha hecho bien el proceso de mejora, no existe ningún peligro”. Eso sí, el profesor Orihuela advierte que “no hay normativa europea que establezca tal cantidad de tal producto” a la hora de abonar los terrenos.

    Asimismo, en una explicación entre lo espiritual y lo científico, Orihuela defiende que las plantas tienen “capacidad de distinción, mecanismos de defensa”, lo que hace que “normalmente no absorban lo que no necesitan, son buenas madres, y no absorben lo que está de más”. Lo que no está claro si lo que está de más para ellas las plantas o para nosotros los humanos. “Lo que hay que vigilar es el cadmio, los demás componentes no tienen ningún peligro”.

  4. Estoy harto de estos majaderos de la mesa de la ria,son traficantes de sentimientos.Analfabetos y con mucha mala leche. La utilización de yesos en agricultura, obtenidos por via húmeda en la fabricacion de ácido fosfórico esta autorizada por el Real decreto 824/2005.Se atreven a cuestionar hasta lo que dice la ley y por otra parte se amparan en la libertad de expresión que les otorga esa misma ley y el estado democrático en el que vivimos.¡Ecoegoistas vividores y panzistas! Buendia y Cia

Leave A Reply

Las cookies de este sitio web se usan para personalizar el contenido y los anuncios, ofrecer funciones de redes sociales y analizar el tráfico. Además, compartimos información sobre el uso que haga del sitio web con nuestros partners de redes sociales, publicidad y análisis web, quienes pueden combinarla con otra información que les haya proporcionado o que hayan recopilado a partir del uso que haya hecho de sus servicios. Ver detalles

ACEPTAR
Aviso de cookies