TRES CALLES
Perico
[Enrique Seijas]

1

Enrique SeijasHACE años que no hablo con Pedro Rodríguez, el nuevamente flamante alcalde de Huelva para los próximos cuatro años. Y tampoco es que haya tenido muchas oportunidades de hacerlo en todo este periodo, pues desde mi marcha a Granada en 1976 poquísimas veces he coincidido con él en algún acto aunque, eso sí, estuvo en mi pregón oficial de la Semana Santa y nos dimos un abrazo algo después en la Gran Vía, tras pasar la Cabalgata de Reyes Magos.
Pero Pedro y yo tenemos un extraordinario y rico pasado común, cuando él era Perico Rodri y yo simplemente Ike; él sucesor en el viejo Odiel de su padre, Adolfo, como fotógrafo de prensa y yo incipiente redactor. Ambos, al mismo tiempo, alumnos de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense durante cinco cursos que se hicieron larguísimos pues tuvimos que viajar decenas de veces a Madrid.
Éramos, entonces, inquietos reporteros a los que nos gustaban dos cosas sobre todo: recorrer la provincia haciendo reportajes, más si constituían riesgos, y entrevistar a cuantos famosos pasaban por la ciudad, ya fuera para hacer teatro, espectáculos musicales, impartir conferencias o hacer política en unos momentos en que ni siquiera el régimen se consideraba político.
¡Tantas veces nos vimos metidos de lleno, por ejemplo, en un incendio forestal, a bordo de su mini amarillo y a pesar de las recomendaciones de la Guardia Civil! O desplazándonos a la toma de posesión de un alcalde de la provincia, llegando tarde casi siempre pero llevando a la redacción cumplido el encargo recibido de Antonio Gallardo y Antonio Octavio.
Fue, cómo no, el fotógrafo de mi boda en la ermita de Piedras Alba, en el Prado de Osma, y su regalo fue una magnífica colección de fotografías que todavía conservo, a punto de cumplirse el cuarenta aniversario de la ceremonia. Naturalmente no me sorprendió que se presentara a alcalde, tampoco que ganara y menos todavía que lo haya hecho bien pues siempre fue un personaje muy popular que demostró sensibilidad hacia las cosas de su tierra y un inmenso amor por Huelva que se ha traducido en una gran labor aunque no le falten, es lógico, detractores.
Cuento todo esto desde una amistad no muy cultivada, pero sincera y mantenida en el tiempo a pesar de la distancia, que he querido reconocer públicamente después de tanto tiempo para felicitarlo por el nuevo triunfo electoral.

Compartir.

1 comentario

  1. Bonita boda a la que yo también asistí como amigo tuyo. Ay aquel caballo que casi os da un susto al encaminaros a la ermita ¿Lo recuerdas Manolo…?.
    Cuantas páginas en común de aquella irrepetible generación, cosecha de los año 40 y adolescentes en los 60.
    No hace mucho en una entrevista con Pedro le regalé
    una foto de los dos con un grupo bajo la dirección del inolvidable Paco Girón, era el año 63 en la Casa de Ejercicios de la Cinta. Se quedó alucinado de volvernos a ver a tanta gente buena de aquellos preciosos años.
    Te sigo semanalmente Manolo. Un abrazo

Leave A Reply