Giahsa, más para los políticos menos para los ciudadanos

[Mari Carmen García Jiménez].

Después de las elecciones de Mayo, el escenario político del agua en Huelva cambió sustancialmente. El cambio no es que la gestión del agua y la basura sea cada día más eficaz, más económica y menos molesta para los ciudadanos que somos quienes pagamos. NO. Esto es simplemente una cuestión de poder y de dinero. Hasta el 22 de Mayo, Giahsa y por ende, MAS, era un chiringuito socialista, donde el señor Novoa hacía y deshacía a su antojo, y donde la opacidad era la única forma de gestión.
Ahora el chiringuito es mayor: ante la pérdida de poder político tras el 22 de Mayo, el partido socialista ha buscado la forma de seguir manteniendo su cuota de poder. Y ¿cómo lo ha hecho? Comprando voluntades como es natural. Y ¿ha encontrado comprador? Por supuesto: cuando hay poder y dinero de por medio la dignidad de unas siglas políticas no vale nada. Estamos tristemente cansados de verlo, y más en nuestros políticos onubenses.
Asistimos con estupor a esa foto donde Manuel Andrés (PP), Mario Jiménez (PSOE), Francisco Ramos (PA) y Pedro Jiménez (IU) sellan el Acuerdo para la estabilidad y buen gobierno de la Mancomunidad de Servicios de la Provincia de Huelva. Eso es lo que se ve, la cara A del engaño, rubricada con las palabras ‘los ciudadanos piden soluciones y nosotros se las damos’. Es que encima se creen que somos tontos, o por lo menos nos tratan como tales.
La cara B es otra bien distinta:
• Nuevo Presidente: Gonzalo Rodríguez Nevado (PSOE)
• Nuevo Vicepresidente: Ezequiel Ruiz (PSOE)
• Nuevo Vicepresidente: David Toscano (PP)
• Nuevo Vicepresidente: Francisco Javier Camacho (IU)
• Nuevo Vicepresidente: Francisco Viejo (PA)
• Nuevo Director: Miguel Novoa (PSOE)
Seis nuevos puestos con sus correspondientes secretarías, asesores, personal de confianza, gerentes, etc y todo pagado con nuestro dinero, el dinero del agua que da para mucho. Mientras tanto, los ciudadanos seguimos padeciendo la pésima gestión de la recogida de basura y del agua. Seguimos asistiendo a contenedores abarrotados de basura, con montones de bolsas con su correspondiente olor esparcidas por las aceras. Con las alcantarillas atascadas, llenas de vegetación de no limpiarse, donde el agua de lluvia se rebosa e inunda cada año calles y casas. Eso no importa, piensan ellos, si luego nos van a votar de todos modos, ya les compraremos con un puesto de trabajo u otra prebenda. Siguen pensando que los ciudadanos somos tontos.
Supongo que esto es lo que ellos entienden por apoyar a los más desfavorecidos, tal como proclaman en sus estatutos: “no sería moralmente admisible que junto a una gestión inmaculada, se practicase una política tarifaria que no dirigiese la inversión pública hacia el beneficio de aquellas capas populares que por su escasez de medios tengan más dificultades” () Ya vemos con meridiana claridad hacia quién se está dirigiendo ese beneficio.
¿Qué hay detrás de esta generosa oferta del PSOE hacia los demás partidos? o tenemos que pensar que el resto de partidos está ahí porque son muy solidarios con los más desfavorecidos, o lo que tenemos que pensar es que, presuntamente, hay una financiación extra de cada partido.
En los momentos de crisis que atravesamos no se pueden permitir semejantes acciones. En lugar de recortar cargos y vicepresidencias, las multiplicamos para tapar la boca a todos. Y los ciudadanos, a pagar.
Mención aparte, y especialmente punzante, es el caso del señor Miguel Novoa. Después de su derrota electoral y después de renunciar a su acta de concejal en el Ayuntamiento de Cartaya, porque hay personas que sólo sirven para el poder pero no para estar en la oposición, el PSOE tenía que hacerle un hueco. El partido socialista es especialista en recolocar a los perdedores. (Pues van a tener que hacer mucho hueco, sobre todo después de Marzo y del 20N).
Como decía, el flamante grupo multicolor coloca al señor Novoa como director de esta nueva ocurrencia, sin importarles para nada su imputación en el caso Hiconsa y su reapertura por la Audiencia Provincial. Los delitos por los que fue presentada la denuncia en 2009 son prevaricación, malversación de caudales públicos, cohecho, contra el territorio, tráfico de influencias y negociaciones prohibidas a funcionarios. Ahora la Audiencia Provincial asegura que las relaciones y actuaciones llevadas a cabo por los denunciados, “examinadas en conjunto, pondrían de manifiesto una cadena de concesiones o favores”.
Es especialmente punzante, como digo, porque estoy segura que los grupos del PP, PA e IU de Cartaya, cuando menos, se sentirán avergonzados por la actuación de sus respectivos partidos a nivel provincial. O al menos es lo que me gustaría, o lo que sospecho. Ninguno ha manifestado nada, pero no estaría mal que aclarasen su posición al respecto. Si no entenderíamos que el que calla, otorga.
El hecho de que estos tres partidos (PP,PA,IU) aceptaran sin más el nombramiento del señor Novoa (el mismo al que tienen denunciado PP, PA e IU en Cartaya), es una vergüenza para nuestra democracia y una traición para el resto de personas que trabajan en los pueblos con esas siglas. Quiero recordar aquí, que en la anterior legislatura, la señora concejala de Cartaya, Violeta Albendiz, dejó su acta como representante del PA y pasó a ser Concejala no Adscrita, por no apoyar a su partido cuando éste llegó a acuerdos con Giahsa y el señor Novoa. Violeta, en aquel momento, manifestó su rechazo a pactar provincialmente con alguien a quien habían denunciado localmente. Postura que a mi entender que le honra como política y como persona. Sería de agradecer que muchos actuaran ahora en consecuencia.
No me extraña nada que la ciudadanía se queje al sufrir diariamente a unos políticos alejados de sus problemas reales y de sus dificultades.
La conclusión es evidente: esta nueva MAS, es definitivamente MENOS. O lo que es lo mismo: menos, es MAS.
Mª Carmen García Jiménez es concejal en el Ayuntamiento de Cartaya y candidata al Congreso por UPyD.