Contestación a carta abierta de don Jorge Puente y otros

[Emilio Lechuga]

Con sumo gusto respondo a la carta abierta que me dirige en este medio don Jorge Puente, delegado provincial de la UGT en Huelva, en relación con la tribuna publicada por mi en el diario Huelva Información del día 19 de enero pasado bajo el título “Transparencia en la Casa Real”, en la que manifestaba mi satisfacción por la detallada información pública que la Casa Real hacía de cómo y en qué gasta los 8.434.280 de dinero público que tiene asignados anualmente.

Destacaba que este ejercicio de transparencia respondiera a la exigencia de muchos ciudadanos -entre los que me encuentro- para que la Casa Real hiciera públicas sus cuentas con todo lujo de detalles. Y así lo hizo colgándolas en la web casareal.com, de la que obtuve los datos que publicaba en mi tribuna.

Terminaba afirmando que “este ejemplo de transparencia lo tendrían que seguir todas las instituciones del Estado y todos los colectivos que reciben subvenciones de dinero público, que es tan de todos los españoles como el que recibe como asignación la Casa Real”; me preguntaba ¿Por qué no rinden cuentas públicas con el mismo detalle y la misma transparencia los partidos políticos y, especialmente, los sindicatos?.

Y concluía con la siguiente pregunta: “Yo -que exigí a la Casa Real la trasparencia de sus cuentas- me siento con el mismo derecho a exigir a la CEOE, UGT y CCOO que publiquen las suyas, empezando por cuantificar la cantidad anual que reciben de dinero público por distintas vías: subvenciones, cursos de formación, dietas…y después desglosar con claridad las partidas en las que se gastan este dinero, que es de todos. ¿Lo harán?. Si no lo hicieran ¿tendríamos los ciudadanos derecho a pensar que, en realidad, en España las instituciones desfasadas y costosas son la patronal y los sindicatos?.

Al parecer, esta petición mía de transparencia en las cuentas de los sindicatos que se nutren abundantemente de dinero público ha indignado al secretario provincial de la UGT de Huelva, hasta el punto de que me dirige en este medio una carta abierta a mi “y a otros” -¿qué otros?- contestando a una tribuna que escribo y firmo yo solo el 19 de enero en otro medio que es Huelva Información… proceder que ya resulta esperpéntico.

El referido secretario provincial de la UGT, además, parece no haberse enterado de que mi exigencia de claridad se refiere a las cuentas de la CEOE, CCOO y UGT en su ámbito nacional y en relación con los fondos públicos que anualmente perciben como subvenciones puras y duras o destinadas a cursos de formación.

Primero asoma su patita sectaria queriendo disfrazarla de ironía, haciendo insinuaciones gratuitas, mezclando el “culo con las témporas” y hasta exigiéndome que exija la misma transparencia para las subvenciones que recibe la Iglesia Católica, Cáritas o la AVT. ¡Que fijación con todo lo que huele a incienso¡. Y la explicación es muy sencilla: porque estas organizaciones han demostrado desde siempre que son solidarias y aportan mucho más de lo que reciben y, consecuentemente, son de fiar; ustedes no. Lo que no significa que si el sr. Puente lo cree conveniente les exija él publicidad y transparencia, porque está legitimado como ciudadano para hacerlo y a mí eso no me indignaría; por el contrario, creo que sería muy clarificador

Finalmente se arroga la representación que no tiene de la UGT y -no sé si por iniciativa propia o por consigna de otros- presenta “unas cuentas de la vieja” de la contabilidad doméstica de su corralito sindical onubense, en la que no aparece como ingresos ninguna subvención; y lo hace con la pretensión de que este “truco del almendruco” sirva para demostrar la enorme transparencia de su sindicato.

En cualquier caso, sr. secretario provincial, según usted en la provincia de Huelva su sindicato ingresa anualmente por cuotas 350.000 euros -que ya es casualidad una cifra tan redonda- sin contabilizar subvenciones, y se gasta 526.504 euros, sume usted a éstos la cantidad que gastan las otras 50 provincias españolas y las 17 ejecutivas autonómicas; añádale el importe de todas las subvenciones nacionales, autonómicas y locales; y cuando tenga la cifra total sin ocultaciones que su sindicato haga una contabilidad detallada de ingresos y gastos, la publique y entonces podremos hablar en serio de transparencia.

Pues eso, don Jorge Puente, manos a la obra y basta de palabrería, sectarismo y demagogia.

Un cordial saludo

Emilio Lechuga

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