El ‘fondo de reptiles’ fue utilizado por la Junta para pagar 3,6 millones en nóminas de trabajadores de Astilleros

4

Desguace en Astilleros. (Foto: Julián Pérez)

La Junta de Andalucía utilizó el ‘fondo de reptiles’ para pagar más de 3,6 millones de euros en nóminas de los 465 trabajadores de Astilleros de Huelva y Sevilla entre enero y diciembre de 2010. La Consejería de Empleo concedió en este intervalo una serie de “ayudas sociolaborales excepcionales” por un importe total de 3.693.445,13 euros, con cargo a la partida presupuestaria 31.L y en concepto de “gastos de personal y mantenimiento de la viabilidad de la actividad económica”, según informa José Carlos Aguado en El Mundo.

Ésta cuantía millonaria fue destinada el abono de los salarios de los empleados de las dos atarazanas actualmente cerradas y en periodo de liquidación, así como de las empresas auxiliares que trabajaban en la factoría onubense, Instalaciones Industriales y Navales de Huelva (IINH) y Nueva Lima.

Las resoluciones de concesión de estas subvenciones fueron firmadas por el ex director general de Trabajo de la Junta, Juan Márquez, y su sucesor en el cargo, Daniel Alberto Rivera, ambos imputados en la trama de los ERE fraudulentos que investiga la juez Mercedes Alaya.

El Gobierno andaluz justificó la aprobación de estas ayudas atendiendo a su “finalidad pública y al interés social”, con el objetivo último de “garantizar la permanencia de los trabajadores con carácter de urgencia” ante la situación que atravesaba la factoría naval “y los problemas de pago por falta de liquidez que presenta”.

En este sentido, los documentos especifican que estas subvenciones tuvieron como fin “paliar la situación insostenible de quebranto a los trabajadores” como consecuencia de “los problemas derivados de la interpretación y aplicación de los contratos de construcción y entrega de los buques C-845 y 846”, barcos que estaban siendo construidos en Astilleros de Huelva, “de donde Astilleros de Sevilla es copropietaria con el 80% del total”.

Cada uno de los abonos de estas “ayudas sociolaborales excepcionales” se realizaron con cargo a la partida presupuestaria 31.L y las cuantías eran transferidas a la Agencia de Innovación y Desarrollo de Andalucía (IDEA) dependiente de la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa. Los pagos se llevaban a cabo en dos partes, uno primero del 75% del total y el 25% restante al día siguiente.

Según consta en una de las resoluciones de la atarazana sevillana a la que ha tenido acceso EL MUNDO Andalucía, la Junta otorgó una subvención 500.349 euros el 15 de abril de 2010 para pagar la nómina de marzo de 244 trabajadores, tan sólo dos días después de que fuese solicitada por el administrador único de Astilleros de Sevilla, Ángel Díaz-Munío, en representación de la compañía y de sus trabajadores. 24 horas antes, la empresa había llegado a un acuerdo con los sindicatos para aplicar un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) para toda la plantilla, a partir del 1 de mayo y con una duración máxima de un año

Aunque en las resoluciones de la Consejería de Empleo aparecen como “beneficiario” los obreros, los únicos CIF y domicilios reseñados son los de las empresas navales, de lo que se puede desprender que se tratan de ayudas directas encubiertas a las compañías.

Además, para la concesión de estas subvenciones la Dirección General de Trabajo del Gobierno andaluz subraya como condición indispensable que se justificase que el dinero aportado tuvo la finalidad para la que fue concedida a través de los “documentos acreditativos”. En este caso, tan sólo las nóminas de los trabajadores ya abonadas pueden acreditar que los más de 3,6 millones de euros fueron utilizados para el pago de los salarios, lo que en buena lógica hace pensar que fueron las empresas quienes remitieron la documentación de cada uno de los 465 empleados.

Asimismo, resulta significativo que el concepto de la subvención señalado por la propia Junta sea el de “gastos de personal y mantenimiento de la viabilidad de la actividad económica” cuando, sobre el papel, se trata de ayudas directas a cada uno de los miembros de las plantillas, a quienes le exigían demostrar que se encontraban al corriente de sus obligaciones tributarias y frente a la Seguridad Social para poder acceder a estos fondos públicos. Hay que recordar que tanto los astilleros de Huelva como los de Sevilla no podían recibir directamente estas subvenciones porque arrastraban deudas con administraciones del Estado.

Según fuentes consultadas por este periódico, el Gobierno andaluz costeó más mensualidades durante los años 2010 y 2011 a través del mismo procedimiento, es decir, concediendo “ayudas sociolaborales excepcionales” con cargo al ‘fondo de reptiles’.

Alimento sindical

La Junta utilizó el pago de las nóminas con un doble objetivo. En un principio, para alimentar las movilizaciones sindicales y de los trabajadores dirigidas a lograr que los propietarios de Astilleros de Huelva y Sevilla cediesen sus derechos políticos para tomar las riendas de las empresas, una vez firmada la hoja de ruta en diciembre de 2009.

No es casualidad que antes del primero de los abonos, en enero de 2010, la plantilla de la fábrica onubense protagonizase sonadas protestas en la casa de los accionistas, e incluso los persiguieran por las calles, ante la promesa de que una vez fuera los dueños empezarían a cobrar sus nóminas. Y así fue.

Una vez logrado este objetivo, la Junta usó el pago de los sueldos para calmar los ánimos de los trabajadores de cara a las elecciones municipales de 2011. Un claro ejemplo. En julio de 2010 se abonaron tres nóminas en un mismo día a la plantilla de Huelva coincidiendo con la presentación de la candidata socialista a la Alcaldía de la capital onubense, Petronila Guerrero, acto al que acudió el presidente andaluz, José Antonio Griñán, y el que era ministro de Fomento, José Blanco. El abono de estos tres salarios rozó el millón de euros.

[“La Junta no va a pagar nóminas”]

Un año antes de que la Junta de Andalucía empezara a pagar salarios de los trabajadores de Astilleros de Huelva y Sevilla con el ‘fondo de reptiles’, el entonces consejero de Innovación, Ciencia y Empresa, Martín Soler, aseguró tajantemente que el Gobierno autonómico “no va a subvencionar a empresas en pérdidas ni va a pagar nóminas ni plantillas”. Corría septiembre de 2009 y el conflicto laboral estaba aún en sus inicios.

Pero con el tiempo Soler cambió de opinión. Tan sólo unos meses después, la Agencia IDEA, dependiente de su departamento, fue la encargada de hacer efectiva una a una cada transferencia de los 3,6 millones utilizados para el abono de sueldos.

Éste es, sin duda, un ejemplo más de la actitud cambiante que ha tenido la Junta respecto a una industria naval andaluza que ha terminado prácticamente por irse a pique.

Los astilleros de Huelva y Sevilla cerraron sus instalaciones tras décadas de actividad ahogados por millonarias deudas. La atarazana onubense firmó su defunción en octubre de 2010 tras 40 años de historia, mientras que la sevillana clausuró la factoría el pasado 1 de enero después de más de medio siglo de actividad en la dársena portuaria del río Guadalquivir.

Tras superar crisis y reconversiones, ambas terminaron sucumbiendo ante un mercado cada vez más competitivo y a las presiones políticas de quienes habían excavado su tumba en 2009 con la complicidad de los sindicatos.

Atrás quedaron meses y meses de barricadas obreras, de protestas incendiarias y movilizaciones desesperadas que tuvieron su inicio en el verano de 2009, tan sólo tres años después de que el PSOE y el Gobierno andaluz empujaran a los propietarios de Astilleros de Huelva a comprar la atarazana sevillana para rescatarla de un hundimiento seguro. A cambio, promesas y apoyos financieros que quedaron enterrados bajo la losa de la crisis y que luego se convirtieron en un acoso institucional, político y sindical constante para provocar la marcha de los accionistas.

Ambas factorías navales, la onubense y la de Sevilla, son hoy dos cadáveres de chatarra y nostalgia, un fiel reflejo de compromisos incumplidos por un Gobierno andaluz que ha pagado muy cara la paz social mediante acuerdos millonarios con los sindicatos y los trabajadores para facilitar cientos de prejubilaciones, el cobro de indemnizaciones privilegiadas en tiempos de crisis y cursos con derecho a un salario para favorecer las recolocación de quienes se quedaron sin jubilación anticipada.

Compartir.

4 comentarios

  1. Me huele que estas verdades a medias, las han contado gente del circulo de los “grandes empresarios” Gomez y Moreda.Ellos son los principales culpables de la muerte de los dos Astilleros.

  2. MALLEUS MALEFICARUM on

    Últimamente tengo una extraña fijación por los cerdos, pero lo dejo en manos de los psicoanalistas el dilucidar las causas del cambio. Yo a lo mío, a hablar de cerdos y… diamantes.
    Me refiero a una premiada y divertida película que retrata los líos de pequeñas mafias londinenses. Transita el argumento en los vaivenes de un “pedrusco”, 84 kilates y el afán de los delincuentes por conseguirlo.
    Los protagonistas de mi dislocación mental, los cerdos, tienen la amenazadora función de ser los fagocitadotes y destructores de pruebas: los cadáveres que generan las actividades delictivas de uno de los grupos mafiosos.
    La película que acontece en Andalucía, lejos de obtener un Oscar, puede estar premiada con la cárcel, y la alfombra roja por la que entraran los actores serán los largos pasillos del penal del Puerto de Santamaría, y como no, serán un éxito de taquilla en los telediarios de Canal Sur. Para los ciudadanos, esta historia gráfica de la Junta no es nada divertida. Los diamantes adoptan el acrónimo de ERE´s; hay mafias y por supuesto, mi fijación, muchos cerdos. Casualidad divina que además, los ungulados, estén vinculados a otros acrónimos conocidos y famosos, PSOE-A, UGT y CCOO., en el reparto de esta obra de arte cinematográfico del género negro.
    Estas organizaciones no pueden acogerse al derecho natural de ser inocentes hasta que no se demuestre lo contrario. En Huelva se celebró, meses atrás, una asamblea, convocada por UGT, de prejubilados por un ERE, de los trabajadores de su extinto astillero. En ella, el responsable del sector, recomendó no hablar con la juez Alaya si se les requería a declarar, y les puso a su disposición el gabinete jurídico de UGT para que fueran acompañados por un abogado, si sucede el caso. Este ciudadano, normal, de calle y obsesionado con los cerdos, escribiente de este artículo de opinión se pregunta… Si el proceso del ERE fue limpio ¿Qué temían? Si el asunto fue correcto ¿Por qué recomiendaban a los prejubilados rehuir la investigación? La UGT, al contrario que las mafias delictivas de la película, no pose cerdos que fagociten las pruebas, pero sí que intentan, al igual que estos, impedir la acción de la justicia con justificaciones y procedimientos muy poco claros. ¿Son ellos mismos los Sus scrofa domestica? Por su comportamiento, en este caso, puede que sí, eso sin ni siquiera embarcar con Odiseo, llegar a la isla de Eea, ni asistir al banquete de la hechicera Circe para que obre el milagro. Pero claro sin Circe y a falta de cerdos que devoren cadáveres, poseen buenos gabinetes jurídicos, subvenciones de dinero público, y como no, la minuta de miles de euros que cobran por ser mediadores de ERE´s.

    El hombre, homo sapiens sapiens, ha tenido que evolucionar varios millones de años para llegar a su estadio evolutivo actual. Ha dejado atrás rasgos genéticos innecesarios, otras ramas humanoides y se ha separado definitivamente de la rama troncal de los simios. La UGT, como organización, hija prodiga del PSOE, solo ha necesitado, ha fecha de hoy, 123 años para progresar a un estado actual idéntico al provocado por la magia de Circe, estado que, a raíz de sus comportamientos, decisiones, políticas laborales y finalidades evolutivamente bastardas de este caso, parece sentirse cómoda.

    Si en Andalucía la situación política actual es un cenagal, lo ocurrido con estas organizaciones afines al poder es de lo más lógico. Cerdos y fango dan buenos ERE´s, y por supuesto, su correspondiente comisión en millones de euros

    • La tragedia de este Circo,es el sufrimiento de muchas personas, mientras que algunos sindicalistas que no le dan un palo al “cerdo”, perdon, al agua, viven del cuento. Felicidades por su articulo.

Leave A Reply

Las cookies de este sitio web se usan para personalizar el contenido y los anuncios, ofrecer funciones de redes sociales y analizar el tráfico. Además, compartimos información sobre el uso que haga del sitio web con nuestros partners de redes sociales, publicidad y análisis web, quienes pueden combinarla con otra información que les haya proporcionado o que hayan recopilado a partir del uso que haya hecho de sus servicios. Ver detalles

ACEPTAR
Aviso de cookies