Con más o menos matices, casi todos los análisis políticos de por qué el PP-A ha obtenido una victoria que sabe a derrota, son lógicos. Las encuestan tan insistentes en la mayoría absoluta del PP, hicieron eludir a los candidatos del centroderecha la entrada en los temas polémicos, en los debates en los que pudieron estar en diferentes niveles –se negaron a estar incluso en los que propuso LA LUPA-, la empatía con los problemas reales de los ciudadanos sustituyéndolos por reivindicaciones en estos momentos absolutamente marginales, como la carretera Huelva-Cádiz. Además, se permitieron negar el acercamiento que desde aquí tantas veces les reclamé, a la sociedad civil que desde el centro derecha les había ayudado en las campañas anteriores y lo estaba haciendo en esta también. Además, el fallo de comunicación al dificultar durante la campaña el acceso a los implicados en las listas a los medios afines y, desde la propia organización de la campaña, permitir a algún asesor político el ninguneo de analistas y comentaristas del centro derecha, lo que creó el desencuentro entre la organización de la campaña y quienes desde la creación de opinión habían venido ayudándoles, al menos en Huelva.,
El PP-A ha ganado las elecciones andaluzas por primera vez, pero al no existir ningún partido más o menos cercano a esa formación en el parlamento andaluz, el gobierno que se formará será de continuidad con la excepción de los giros más izquierdistas que IU ob liga a asumir al PSOE de Griñán. La cúpula de la corrupción señalada por Valderas a lo largo de la campaña es la llamada a seguir gobernando, bien en coalición con los comunistas, bien sostenida parlamentariamente por estos. Lo que yo llamé la esquizofrenia programática y estratégica de IU. Pero el caso es que, a pesar de esa especie de llamamiento patriótico de Arenas al PSOE para gobernar juntos bajo la presidencia del PP, parece del todo imposible, sobre todo si tenemos en cuenta que el gran caballo de batalla de Arenas ha sido la corrupción, ¿o es que está dispuesto a dejarla a un lado sólo por verse investido presidente de la Junta con los votos del PSOE?
Andalucía necesita un gobierno de centro derecha, es evidente, pero todo parece indicar que difícilmente alguna vez lo pueda conseguir el PP en solitario. Una vez pasada la campaña electoral y la ilusión que para todos supuso la posibilidad de un gobierno popular en Andalucía, vuelvo a mis tesis de siempre para incidir en la necesidad de una formación liberal y social en Andalucía de profundo sentido andaluz. Hablo de un partido comprometido radicalmente con los derechos civiles y en la vanguardia del desarrollo social en Andalucía bajo la forma de que lo primero es Andalucía y sus ciudadanos.
Insistir, otra vez, que debería ser una formación comprometida con la igualdad de oportunidades, con la persona como centro de la actividad política, con los incentivos para que los individuos sean motores de su propio progreso y desmonten el régimen de la burocracia y la subvención por uno de máxima responsabilidad individual y colectiva. Un partido, en fin, que aspire a y convertir a Andalucía en la locomotora del desarrollo del Estado. Todo ello bajo la idea de que Andalucía ha sido mal tratada por los poderes centrales y necesita ser resarcida y encaminarse a una emancipación sensata. Quizás, un partido así, lograría el beneficio del electorado andaluz y podría, alguna vez, gobernar con un centro derecha popular más comprometido de lo que está hoy con los aspectos menos conservadores que la alimentan.
2 Responses to EL LABERINTO
¡Centro Derecha andaluz!
[Javier Berrio]