¿Qué es el Romerito de Hinojos?

3

Cartel anunciador del Romerito.

(Texto: Antonio Ángel Ligero) Si le digo que El Romerito es una hermosa, alegre y popular romería hinojera le mentiría o, para ser más preciso, no le estaría contando toda la verdad. Hace muchos años oí hablar de esta fiesta, me explicaron cómo era y cuáles eran sus momentos más intensos pero hasta que no la vi con mis propios ojos y no la experimenté con los restantes sentidos no alcancé a comprender su verdadera esencia. Ese torbellino de sensaciones, ese carrusel de colores y esa expresión sublime de belleza difícilmente se pueden aunar en una celebración que suman jovial velada, peregrinación, alegre religiosidad, soberbia procesión y bienoliente ofrenda romera a la fatua luz del efímero fuego de artificio. Y todo ese mundo de sensaciones será el que se viva durante este próximo fin de semana en Hinojos.

Los prolegómenos se vivieron ya el 3 de mayo: tamboril y flauta, flamencos y flamencas, farolillos y flores en al Cerrillo rinden culto a la Santa Cruz y son luz del pueblo, lo que la alegría es a nuestras vidas, el bálsamo que atempera las rudezas de nuestro devenir. Aún en mayo, o ya en junio, El Romerito, y ahora la Santa Cruz y la Divina Pastora de las Almas: solemne pregón, recogida del romero, Rosario y ¡Domingo de Romero! Este último día es el compendio de toda la celebración crucera: alegre diana, función de iglesia y por la tarde desfile de carrozas con la Santa Cruz en una de ellas y Ntra. Sra. de la Esperanza en su paso de Divina Pastora. Con sol o sin él, con un cielo límpido o amenazador, la comitiva recorre el pueblo precedida de alegre caballería y carruajes, destacando sobre las carrozas niños, niñas y bellas jóvenes que realzan aún más, si fuera posible, la solemnidad de la celebración.

Al final del día, con noche cerrada, la Divina Pastora sobre un monte de flores, bajo un granado, además de pacer a sus borregas y casi al descuido a su divino hijo, pastorea también las cuitas de los que a las puertas de la ermita se congregan para rogarle. Al volver, además del olor del romero y el color de lirios, margaritas y amapolas, nos llevamos en el alma su virginal mirada.

En 1940 ya describió esta celebración el escritor local A. Ceferino Bocanegra Guzmán, imposible hacerlo mejor; no obstante, si quiere comprenderla mejor, hágame caso, venga y véala usted mismo.

Compartir.

3 comentarios

  1. Pero que bonito texto,todo precioso y muy bien expresado,esto es para vivirlo ,el k venga vuelve avenir el año k viene,pork lo k esta imagen transmite es demasiado,con su lindo pastorcito en su monte de granado rodeado de su endita madre pastora de las alma es demasiado y su bendita santa cruz montadas en su carroza dandole elegancia y señorio a hinojos.ven y disfruta

  2. Manuel Monge Gil on

    Comparto plenamente lo que dice acerca del Romerito.Ya A.Ceferino, buen Crucero e ilustre escritor, lo describió maravillosamente.De la misma manera, Muñoz y Pabón en su libro “El buen paño” también pormenoriza magistralmente estos festejos romeros de origen secular, descripción de la que también se hizo eco el insigne cordobés D. Juan Valera.Su descripción me ha parecido extraordinaria en forma y en contenido.Felicidades.Un saludo

Leave A Reply