Reflexiones de un médico residente del HJRJ en huelga indefinida

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(Firma: Carlos Jiménez Conde)   Ya han pasado unos años del inicio de la famosa crisis. Una crisis que con los recortes y paquetes de medidas austeras correspondientes, poca gente duda que superáremos. Ya sea en 2015-16 o 2020. ¿Pero a que precio?

En mis 28 años, han habido tres cosas que siempre me han hecho sentirme orgulloso de mi país y que creo comparto con la mayoría de ciudadanos: la democracia firme aunque joven, la educación y la sanidad pública.

Pues bien, la maldita crisis está acabando con esos tres pilares fundamentales de nuestra sociedad. Y lo más sorprendente de todo es que entre primas de riesgo, medidas de ahorro y rescates a bancos necesarias, no nos estamos dando cuenta. La población acepta pasiva que se dinamiten estos pilares mientras nos preocupamos por salvaguardar las ventanas de las casa.

La democracia se ha convertido en intereses partidistas y en definitiva personales. Hoy no hay políticos carismáticos y con fuerza para cambiar las normas de juego corrompidas. No tenemos una democracia real y los políticos se dejan llevar por la marea de la hipocresía y el conformismo.

En educación este año se han contratado a menos profesores interinos. ¿Es que hay menos bajas que nunca? ¿Es que hay menos estudiantes que nunca? Aunque el estado se hunda no podemos sacrificar la educación, la base de la sociedad y el futuro para nada. Es que no se puede hacer eso. Es un error. Un suicidio programado… O bueno, un atentado de aquellos que nos dirigen contra la sociedad española sin ningún tipo de escrúpulo.

Yo soy medico residente del HJRJ de Huelva. Desde muy pequeño, estudiar medicina ha sido mi sueño y yo siempre me he sentido un privilegiado porque mis padres no pudieron estudiar lo que soñaron. Sin duda lo habrían hecho con mucho éxito. Estoy seguro de ello.

Tras 6 años de carrera y un examen bastante duro, aunque justo, para elegir especialidad, por fin la residencia. Tantos años esperando y luchando para empezar a trabajar a la vez que formarme en la que considero que es la más bella de las profesiones.

Cada mañana me levanto con una ilusión tremenda por trabajar y aprender. La mañana se me pasa volando y casi todos los días salgo de trabajar 1-2 horas más tarde. Me encanta y disfruto con mi trabajo. Y por ello sigo sintiéndome tremendamente afortunado.

Ahora el gerente de mi hospital (al cuál le exigen que cumpla con unos objetivos y el cual se ve económicamente compensado por ello) tiene que recortar gastos. Y lo ha hecho, entre otras cosas, reduciendo la jornada laboral de los sanitarios. Si, al igual que al resto de la sociedad española. La pequeña diferencia es que a los residentes de nuestro hospital (no en otros) nos han descontado las horas de guardias. Y además las guardias pagadas tenemos que hacerlas en otro servicio diferente al nuestro. Para cubrir puestos de trabajo que debería cubrir médicos adjuntos especialistas. Así además de no formarnos correctamente como médicos especialistas, no cumplimos con nuestros programas de formación que exige el Ministerio. Una forma directa y sencilla de solucionar los problemas de deficiencia de personal sanitario por parte de los directivos médicos. Mano de obra barata sin mas. Pero para ello se esta sacrificando la formación de los que vamos a ser los médicos del futuro.

Otra medida para reducir los gastos es no contratar personal sanitario y cerrar habitaciones del hospital. Pero por qué. ¿Hay menos enfermos ahora que hace 2 años? Y si hay ahora menos personal sanitario, ¿No nota esto el ciudadano? Pues de momento no tiene por qué notarlo. La empresa privada se hace cargo de los pacientes del SAS imagino que a cambio de concesiones de no se qué tipo. Y lo imagino porque económicamente no puede hacer frente y la empresa privada no va a regalar el dinero sin mas. Así el ciudadano no lo nota en exceso. De momento.

Pero lo que no sabe el ciudadano es que su sistema de salud publica se viene abajo. A través de tácticas políticas que me permito el lujo de calificar de deleznables, otro pilar fundamental de la sociedad del bienestar cae y no nos damos cuenta. Permanecemos pasivos una vez mas; anestesiados. La empresa privada hace unos años inexistentes en Huelva, no para de crecer. Incluso hay varias clínicas en construcción. Y mientras tanto el Hospital que un día elegí orgulloso para trabajar y formarme, se desmorona.

Hoy sigo una huelga indefinida que empece junto con mis compañeros hace 3 días. De momento sin un atisbo de interés por parte de la administración para negociar. Pero confiado y orgulloso de mis compañeros porque hemos reaccionado. Porque desde pequeño hemos soñado y luchado por aquello en lo que creemos, y seguimos haciéndolo. Ojalá mis hijos crezcan como yo sintiéndose orgullosos de vivir en un país demócrata y libre, reciban una educación pública de calidad y puedan confiar en que su padre se trate en un hospital público de calidad.

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3 comentarios

  1. Mas claro imposible. Que no decaigan los animos, ya esta bien de los abusos hacia la sanidad publica y sus trabajadores.

    Gracias compañero!

  2. carlos aguado on

    Estoy de acuerdo con la opinión aquí vertida, y orgulloso de que una vez saquemos agallas en nuestro trabajo para pedir justicia.
    Soy andaluz, y hago el MIR en Madrid, y aquí ya hemos empezado nuestra lucha.
    Felicitaros a todos los MIR de allí y daros mucho ánimo
    Enhorabuena Carlos

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