Giahsa destina 1,2 millones a trabajos de prevención de atascos

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Saneamiento de las redes por parte de Giahsa.

Las redes de saneamiento de la provincia de Huelva gestionadas por Giahsa cuentan con un total de 56 puntos negros que, generalmente por motivo de confluencia de pendientes, son susceptibles de atascos cuando se registran las lluvias de otoño y primavera. Salvo los ocho que se distribuyen entre la Cuenca Minera y la Sierra, la gran mayoría se ubica en la zona de la Costa, y en todos los casos Giasha lleva a cabo un programa preventivo durante todo el año que, tras treinta años de servicio, ha alcanzado un nivel de optimización considerable.

La política de trabajo de la empresa de la Mancomunidad de Servicios de la Provincia de Huelva (MAS) se centra en solventar las dificultades que pudieran surgir en estos puntos localizados a través de trabajos preventivos, pero a la vez trabajar el resto de año en mantener a punto todas las redes en igualdad de condiciones de modo que, aunque no se prevea dificultad en determinadas zonas, se trabaje para garantizar idéntico servicio en todos los municipios.

El máximo pluviométrico en la provincia se sitúa a finales de otoño y en invierno, época en que las precipitaciones, aunque no abundantes, son intensas cuando se producen. Si a esta circunstancia se añade la del movimiento mareal de la Costa, que inunda los aliviaderos en las subidas del nivel de ríos y mares, y la suavidad de la orografía, tenemos las tres causas que juntas pueden provocar inundaciones, mucho más frecuentes en la zona de la Costa por estos motivos.

Para subsanar estas dificultades, un tercio del presupuesto anual del departamento de Redes de Giahsa se invierte en trabajos preventivos de mantenimiento y limpieza de las redes municipales de saneamiento de agua. En total, en el último año, el departamento de Redes de la empresa pública destinó 1.134.813 euros en estas labores. De los aproximadamente 24.00 intervenciones en Redes desarrolladas por Giahsa, unas 9.000 corresponden a este programa, que debe no obstante acompañarse de la correspondiente limpieza viaria por parte del Ayuntamiento, responsable de esta labor, para minimizar el posible problema para los vecinos.

“Cuando la predicción climatológica anuncia lluvias, los departamentos de Redes y Saneamiento de Giahsa trabajan juntos intensamente”, explica el gerente de la empresa, Juan Ignacio Tomico, “tras treinta años trabajando con las redes municipales de la provincia ya sabemos exactamente cuáles son los puntos negros susceptibles de registrar obturaciones, así que esos son nuestros objetivos prioritarios”.

Son dos los departamentos de Giahsa que trabajan para mantener las redes limpias y las infraestructuras optimizadas para absorber la demanda: Redes y Aguas Residuales. Las órdenes de trabajo del área de Redes destinadas a mantener en perfecto estado de revista las tuberías se llevan a cabo con un camión, dos operarios y un inspector que supervisa las labores, que consisten en hacer fuerza de succión desde el exterior por medio de una manguera tanto en los pozos como la red. Según explican los técnicos del departamento de Redes, la programación de este tipo de tareas se realiza en función de un mapa de puntos negros en determinadas zonas de la red de saneamiento, que suponen focos de posibles atascos una vez comiencen las lluvias.

En la Costa, cuando la marea hace subir el nivel del mar, se inundan los aliviaderos y si la subida coincide con intensas lluvias, las redes son incapaces de liberar tanto volumen de agua, de ahí que existan siete puntos negros en San Juan del Puerto, ocho en Ayamonte, nueve en el municipio de Cartaya, nueve en Isla Cristina y doce en Punta Umbría. Comparativamente, es en esta zona costera donde son más necesarias estas labores encaminadas a la prevención y en la zona del Condado donde menos avisos de atascos se registran anualmente.

En la comarca de la Sierra, los trabajos preventivos se desarrollan sobre todo en las partes bajas de las poblaciones, cuyas redes es necesario mantener limpias para evitar atascos. Si este mantenimiento se realiza exhaustiva y periódicamente y además se suma el trabajo municipal de las calles, se pone coto a las inundaciones indeseadas. Hojas y papeles tienden a acumularse en los husillos y alcantarillas, objetos que contribuyen en buena medida a iniciar los atascos en las infraestructuras.

Cuando llueve mucho, el departamento de Redes se activa y su horario continúa a pleno rendimiento las 24 horas del día, además, los técnicos de Residuales se encargan de cambiar los procedimientos de los bombeos para intentar evitar que no entre más agua de la que es capaz de absorber la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR). El objetivo es que penetre la mayor cantidad de agua posible pero sin que llegue a rebosar ni colmatar la capacidad de la infraestructura.

Debe ser un trabajo muy preciso, ya que el agua sobrante hay que derivarla a los aliviaderos o a emisarios submarinos. Todo ello con la suficiente cautela como para evitar que esta derivación no provoque inundaciones ni perjudique a la población. Así que la vigilancia por parte de los técnicos de este departamento debe ser constante y atenta para impedir atascos, inundaciones y obturaciones.

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