Desarrollo y luz del flamenco: Isabel Augusto, en la Peña de Huelva

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Actuación de Isabel Augusto.

(Texto: Bernardo Romero)  Este viernes último se presentaba en la Peña Flamenca la bailaora Isabel Augusto con un nutrido grupo de artistas que conforman la recién creada Compañía Huelva Flamenca. Detrás de este ilusionante y necesario proyecto está la incombustible Ana Peralta, que fuera presidenta de la Peña el Higueral y que ahora ha emprendido una carrera empresarial que deseamos sea igual de fructífera que lo fue su tiempo de dedicación a la Peña de la barriada del Higueral en la que tan buenísimos momentos flamencos tuvimos la suerte de disfrutar.

Proyectos tan complicados como este que lidera la Peralta, salen adelante con tres factores absolutamente necesarios: esfuerzo, entrega y trabajo bien hecho. Conociendo a la impulsora, imaginamos que todo marchará correctamente, después de haber disfrutado con el espectáculo que han montado los artistas de la compañía, ya no nos queda duda alguna: tendremos compañía estable flamenca en Huelva. Magnífico.

Todo está empezando y todo deberá pulirse mucho más, pero las cosas pintan bien en esta Compañía conformada por artistas de la tierra y que en la soberbia actuación en la Peña Flamenca de Huelva encabezó una bailaora de raza y talento, Isabel Augusto. Junto a ella y como excepcional coreografía, un grupo de jovencísimas bailaoras que se forman junto a la que es además de artista, profesora de baile. Por detrás, otro conjunto de artistas que dieron solidez a la actuación y que hicieron las delicias de un público que, esta noche sí, llenó la enorme sala de la Peña Flamenca de Huelva y que jaleó, aplaudió y disfrutó con la Compañía Huelva Flamenca. Desde que empezó la guitarra de Jesús Carrasco a tocar por seguiriyas se apagaron las luces, el público siempre inquieto calló y el mejor flamenco iluminó una vez más este templo onubense del arte jondo. La voz de David Cortés, la percusión de Israel Carrasco y las palmas de Manuel Aguilar y la cantaora Macarena Rodríguez abrían el escenario a Isabel Augusto que dio un primer recital enorme, con su muy personal manera de bailar, plena de naturalidad y ortodoxia. Junto a ella sus alumnas, arropándola y mostrando que en Huelva hay mimbres suficientes, toda una generación que nos llega para llenar un apartado, el del baile, siempre menguado en esta tierra. Pero el trabajo de las academias y de profesoras del nivel y categoría de Isabel Augusto, irán dando, tienen que ir dando sus frutos. Todo llegará.

De momento tuvimos a la genial bailaora en la Peña y detrás a un fenomenal grupo que le dio descanso y tiempo para recuperarse con unas granaínas muy templadas y en su compás. Luego cante por soleás y otra vez la Augusto sobre las tablas demostrando qué es esto del desarrollo y la luz del flamenco en Huelva. Unos cantes por tangos dieron paso a un descanso que permitió al público congratularse de la primera parte de un espectáculo que cumplía a las mil maravillas con lo que de él se esperaba. En la segunda parte alegrías desde atrás y la profesora con lo más granado de su escuela dando ambiente desde el escenario, disfrutando del baile y haciendo disfrutar al respetable. Estaba ya Macarena Rodríguez al mando de la tropa para nada más retirarse la bailaora a descansar del mucho esfuerzo y pasión puestos sobre el entarimao, avisó al público de que iba a cantar un villancico que es de los temas preferidos de Anda Peralta, la impulsora de esta compañía y de este proyecto que busca situar a los artistas onubenses en las agendas de los organizadores de espectáculos musicales en toda España. De Macarena no habíamos comentado apenas nada porque lo estábamos dejando para el final. Estuvo espléndida en este villancico como lo estuvo en todos los palos que interpretó. En el fin de fiesta espléndida, hasta el punto de que la coda finale nos supo a casi nada. Cuando todos estábamos entusiasmados con la Compañía Huelva Flamenca, llegó el final. Muy pronto pasó todo, señal inequívoca de que allí, y no sólo quien esto cuenta, hubo fiesta y hubo arte, mucho y sobrado arte, pero por encima de todo ello, lo que vimos es una luz que se enciende en una profesión tan dura como esta del arte flamenco. Suerte a todos los de la compañía, a cantar, a bailar y a disfrutar. Lo demás suele venir incluido.

 

 

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