La Junta incorpora el hip hop en su intervención con familias afectadas por conductas violentas en los hijos

0
Presentación de la Guía.

Presentación de la Guía.

El programa Guía, una actuación impulsada por la Delegación Territorial de Salud y Bienestar Social de Huelva con la finalidad de atender a familias afectadas por crisis relacionales entre padres e hijos y que demandan ayuda ante la presencia de conductas violentas o antisociales en los menores, ha incorporado de manera experimental la música, y más concretamente el hip hop, como parte de la intervención con los participantes y conseguir así incrementar su efectividad.

Esta actividad preventiva, pionera en el conjunto de Andalucía, cuenta entre sus principales actuaciones con el denominado taller de artes escénicas, una original estrategia que favorece el trabajo tanto con los adolescentes como los padres al trascender el sentido terapéutico y proponer un modelo de tratamiento mucho más atractivo y acorde con las condiciones de expresión corporal que necesitan. En este sentido, los intervinientes, apoyados por la figura de un técnico que actúa como mediador y facilitador del proceso grupal, exponen sobre un escenario su problemática, lo que les ayuda a comprender y sentirse mejor, promoviendo a la vez la activación de recursos y capacidades personales que den lugar a la mejora de las relaciones intrafamiliares.

Con objeto de reforzar esta metodología de las artes escénicas, en la última edición del programa que se está celebrando en la capital onubense, que ha contado con la visita de la delegada territorial del ramo, Lourdes Martín, se ha incluido a modo de pilotaje el hip hop como herramienta que sirva de complemento para facilitar la transmisión de los aspectos más emocionales. La elección de este estilo musical se debe, en opinión de los profesionales organizadores, a su origen popular y por ser un vehículo que funciona para transmitir a los demás un mensaje de forma creativa y sencilla.

Novedosa actividad preventiva

El Servicio de Prevención y Apoyo a la Familia de la delegación territorial de Huelva es el encargo de planificar, coordinar y realizar el seguimiento al programa Guía, que se lleva a cabo en colaboración con los servicios sociales comunitarios de los ayuntamientos de más de 20.000 habitantes y la Diputación Provincial.

Su aplicación, subvencionada con 38.000 euros por la Junta, corre a cargo de la asociación Ponte, una entidad que ofrece cobertura psicosocial a jóvenes en diferentes áreas de intervención y que además es quien ha diseñado la metodología en que se basa.

Al igual que el año pasado, el programa cuenta en 2013 con siete ediciones, de las que ya se han organizado cinco: tres ya finalizadas en Almonte, Lepe y la zona de trabajo social (ZTS) del Andévalo, dependiente de la Diputación, así como dos más en desarrollo en la ZTS del Cinturón Agroindustrial y en Huelva capital. Las últimas ediciones previstas en las ZTS de la Costa y el Condado arrancarán en octubre.

En lo que va de año, un total de 74 familias y 86 menores han sido atendidos dentro de las nueve sesiones que conlleva cada edición del programa.

Perfil de los destinatarios

Las familias destinatarias de esta prestación son aquellas con hijos que presentan comportamientos agresivos como gritos, insultos, amenazas e incluso agresiones físicas hacia los padres o tutores y, por lo tanto, la comunicación familiar no existe o se encuentra muy deteriorada y la convivencia es realmente difícil. Es posible que haya habido intentos de resolver el conflicto pero sin resultados positivos. De hecho, se mantiene el vínculo afectivo y aspectos positivos en la relación.

Por su parte, el perfil del menor se caracteriza por la existencia de problemas significativos de adaptación personal, social y escolar. Todo ello puede estar unido a dificultades emocionales y de comportamiento, faltas de asistencia al centro educativo, resistencia generalizada a acatar las normas, pequeñas conductas delictivas, inicio de consumo de drogas y alcohol y establecimiento de relaciones con personas de entornos marginales o delictivos. Incluso se registran episodios de fugas ocasionales del domicilio.

Ante esta situación, los padres o tutores no pueden controlar los problemas del hijo y existe el riesgo de que el conflicto acabe agudizándose. En algunos casos las familias han tenido un funcionamiento adecuado hasta la llegada del menor a la adolescencia. En otros, puede existir una ausencia reiterada de supervisión y límites hacia el menor en la que ambas partes están implicadas y se refuerzan de forma activa.

De forma general, los padres tienen pautas educativas poco definidas y sienten gran confusión e incapacidad para afrontar la problemática, por lo que demandan ayuda.

 

Compartir.

Leave A Reply

Las cookies de este sitio web se usan para personalizar el contenido y los anuncios, ofrecer funciones de redes sociales y analizar el tráfico. Además, compartimos información sobre el uso que haga del sitio web con nuestros partners de redes sociales, publicidad y análisis web, quienes pueden combinarla con otra información que les haya proporcionado o que hayan recopilado a partir del uso que haya hecho de sus servicios. Ver detalles

ACEPTAR
Aviso de cookies