El 061 activó el Código Ictus en 21 ocasiones en el primer semestre del año

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El centro coordinador de urgencias y emergencias del 061 en Huelva ha activado, en los primeros seis meses del año, en 21 ocasiones el Código Ictus. Se trata de un sistema de alerta inmediata a los hospitales de referencia que se activa en aquellos casos de esta enfermedad en los que está indicada la aplicación de un tratamiento específico -denominado fibrinolítico- en los centros sanitarios. Esta medida terapéutica debe aplicarse dentro de las primeras cuatro horas y media desde el inicio de los síntomas dependiendo de cada caso y sólo para aquellos en los que está indicada.

La Delegación Territorial de Igualdad, Salud y Políticas Sociales ha destacado estos datos con motivo de la celebración esta semana del Día Mundial del Ictus. En este sentido, las atenciones realizadas a personas afectadas por ictus han demostrado la eficacia de la sanidad pública andaluza en el abordaje de este problema para el que es primordial una asistencia y tratamiento inmediato.

Precisamente, el Plan de Atención a las Personas con Ictus es la herramienta desarrollada por la consejería del ramo con el objetivo de favorecer la detección y el diagnóstico precoz de esta patología y mejorar la asistencia sanitaria a estos pacientes desde una perspectiva integral. Es por ello que entre sus líneas de actuación incluye la formación de profesionales, así como la necesidad de cooperación entre la administración pública andaluza, las asociaciones de pacientes y el resto de los agentes implicados en la recuperación e integración de pacientes con ictus.

El plan ha permitido mejorar los circuitos para la atención de esta patología, así como la cobertura de la misma de forma multidisciplinar. El objetivo de esta medida es activar la cadena asistencial a fin de que la atención al paciente sea lo más rápida posible.

De hecho, la puesta en marcha de esta estrategia en el conjunto de la comunidad ha permitido reducir la mortalidad y los ingresos por enfermedad cerebrovascular. La atención a esta patología requiere de un abordaje multidisciplinar y, para ello, los profesionales sanitarios están entrenados para detectar síntomas de forma precoz.

Concretamente, en Andalucía desde 2003 se han reducido en más de 2.000 las muertes por enfermedad cerebrovascular, lo que ha supuesto pasar de una tasa de 101,91 muertes por cada 100.000 habitantes a 68,43 en 2011. La misma evolución ha tenido la tasa bruta de ingresos hospitalarios.

El Código Ictus, desarrollado en el marco del Plan de Ictus, favorece la coordinación entre profesionales y niveles asistenciales con la meta de identificar a los potenciales pacientes con ictus isquémicos que se beneficiarían con la trombólisis. Para ello, el plan estableció una nueva organización de los dispositivos asistenciales y una protocolización de los cuidados a través de una atención multidisciplinar.

La Consejería de Igualdad, Salud y Políticas Sociales trabaja desde 2002 en la priorización de las enfermedades cerebrovasculares, muestra de ello son los procesos asistenciales de Ataque Cerebrovascular y Riesgo Vascular, que contribuyen a ofrecer una atención homogénea a los pacientes, en tanto en cuanto quedan definidos los diferentes elementos, recursos y tecnologías que intervienen en la atención, desde quién le atiende, hasta cómo se realiza esa asistencia, pasando por el momento y lugar en el que se presta.

A estas herramientas asistenciales se suma la edición de información de interés para ciudadanos a fin de enseñarles a detectar un ictus y para que exista posibilidad de actuar con rapidez en caso de que se dé en su entorno. El folleto, accesible desde la web de la consejería (www.juntadeandalucia.es/salud) y denominado ‘El tiempo es cerebro. Llama al 061’, explica las claves para realizar una actuación rápida y, por ende, mejorar la supervivencia y las opciones terapéuticas de esta dolencia, puesto que hay tratamientos que sólo pueden administrarse en las horas posteriores al accidente.

El ictus cerebral es un tipo de enfermedad caracterizada por una brusca interrupción del flujo sanguíneo al cerebro que puede afectar a las funciones del sistema nervioso central y que origina una serie de síntomas variables en función del área cerebral afectada. Puede presentarse con diferentes síntomas como adormecimiento de la mitad del cuerpo, confusión repentina y dificultad para hablar, dificultad de visión, inestabilidad, disminución del nivel de conciencia o aparición de dolor de cabeza de forma brusca, entre otros.

Este folleto acerca a los ciudadanos, en un lenguaje sencillo y alejado de tecnicismos, las claves necesarias que ayudan a reconocer un ictus y a actuar para reducir al máximo los tiempos de respuesta asistencial; es decir, información sobre qué es, por qué se produce, cómo se reconoce y cómo actuar cuando se produce. Además, aporta recomendaciones sobre cómo evitar su aparición y consejos para prevenirlo. En esta misma línea, la Consejería de Igualdad, Salud y Políticas Sociales cuenta con una guía para profesionales con información técnica y especializada sobre el Código Ictus, escalas de valoraciones neurológicas, a fin de facilitar la detección precoz. Esta guía está disponible en el perfil de profesionales de la web de la consejería (www.juntadeandalucia.es/salud) y en la del Servicio Andaluz de Salud (www.juntadeandalucia.es/servicioandaluzdesalud).

El ictus es una patología difícilmente identificable que, sin embargo, requiere de una rápida actuación para reducir los efectos secundarios y la mortalidad, y garantizar una correcta recuperación. Está considerada la primera causa de invalidez en España, donde se produce un nuevo caso cada 6 minutos y una muerte por esta causa cada 14 minutos. En Andalucía se producen unos 13.000 nuevos casos cada año.

 

 

 

 

 

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