Más de mil animales amenazados se salvan en el Crea-Cegma ‘Marismas del Odiel’

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Más de un millar de animales se han salvado en el Centro de Recuperación de Especies Amenazadas y de Gestión del Medio Marino Andaluz (Crea-Cegma) ‘Marismas del Odiel‘, según han informado a Europa Press desde la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio.

Éste es el balance de los cerca de dos años de trayectoria de este hospital de urgencias inaugurado en enero de 2012 que se erige, como ha expresado la delegada territorial de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente, Josefa González Bayo, en “una pieza estratégica, clave”, no sólo por la cantidad de ejemplares que encuentran auxilio en sus instalaciones, sino, sobre todo, por el elevado valor cualitativo de los mismos, “afectados por un grado de peligro que hace más necesario, si cabe, su especial protección y la existencia de este centro, referencia en la comunidad autónoma”.

El Crea-Cegma ‘Marismas del Odiel’, según ha incidido la delegada territorial, se ha convertido en “el mejor aliado de todos esos ejemplares emblemáticos de la fauna ibérica que habitan o transitan por nuestra provincia en el marco de sus flujos migratorios”.

No en vano, el 18 por ciento de las especies ingresadas en el centro desde que abriera sus puertas cuenta con alguna categoría de amenaza en el Catálogo Andaluz de Especies Amenazadas. Entre ellas, algunas objeto del máximo grado de protección: el lince ibérico, el águila imperial ibérica, la tortuga mora, la cigüeña negra y la avutarda, todas ellas en peligro de extinción.

“Preservarlas es de vital importancia, porque hacerlo es garantizar la conservación de la biodiversidad de la geografía onubense”, ha enfatizado la delegada.

De este modo, por las instalaciones de este espacio insertado en plena Reserva de la Biosfera, han pasado a lo largo de sus cerca de dos años de vida tres linces ibéricos (Lynx pardinus), un águila imperial ibérica (Aquila adalberti), tres cigüeñas negras (Ciconia nigra), una avutarda (Otis tarda) y 23 tortugas mora (Testudo graeca). Unas especies en peligro de extinción a las que se suman siete buitres negros (Aegypus monachus), tres águilas pescadoras (Pandion haliaetus), un águila azor-perdicera (Hieraaetus fasciatus) y 49 aguiluchos cenizos (Circus pygargus), estas últimas clasificadas como vulnerables.

Ese papel fundamental que desempeña el Crea-Cegma, que, en su conjunto, atiende a todas las especies protegidas (aves, mamíferos, reptiles y anfibios) que hayan resultado incapacitadas para sobrevivir en libertad, ya sea por causas naturales o por la acción directa o indirecta del hombre, se hace palpable, como expone Josefa González Bayo, en las sueltas de esos ejemplares de animales especialmente amenazados.

Un punto en el que la delegada territorial ha puesto como ejemplos la última de un águila pescadora, que tuvo lugar el pasado verano, o la más reciente, en el mes de octubre, de un lince ibérico, ambos reintroducidos en su hábitat natural tras haber sido tratados y rehabilitados en estas instalaciones ubicadas en el privilegiado entorno del Paraje Natural Marismas del Odiel.

El Centro de Recuperación de Especies Amenazadas y de Gestión del Medio Marino Andaluz ‘Marismas del Odiel’, es, en este sentido, según ha indicado Josefa González Bayo, “el primer espacio concebido en Andalucía para trabajar tanto con fauna terrestre como marina”.

Así, dentro de sus instalaciones se llevan a cabo desde estudios de las causas de muerte de especies marinas tan amenazadas como los cetáceos (un eje de actuación en el que se enmarca, entre otras actuaciones, la necropsia realizada a un rorcual aliblanco en 2012) hasta la toma de las muestras necesarias para la ejecución del Programa de Vigilancia Epidemiológica de Andalucía, que incluye al delfín listado y a la tortuga boba como las dos especies marinas objetivo.

Con todo ello, “el centro es un hospital de urgencias que va más allá aún de la recuperación de la fauna silvestre y su reinserción en el medio natural, en la medida en que participa en programas de investigación y de cría en cautividad a la vez que, de cara a la sensibilización de la ciudadanía, promueve acciones de educación ambiental”.

En este último caso, son frecuentes las visitas de escolares y universitarios al Crea-Cegma, que, con una superficie de 13.000 metros cuadrados, dispone de equipamientos como las piscinas para la fauna marítima y una sala de usos múltiples que permiten la celebración de exposiciones y talleres divulgativos. Unas zonas que se añaden a otras áreas restringidas como los recintos y voladeros para albergar a las aves en proceso de recuperación, la sala de cuarentena o el área clínica.

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