ASAJA Huelva pide a la UE medidas de protección contra la antracnosis

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Las gestiones que Asaja-Huelva ha desarrollado en los últimos meses con el Ministerio de Agricultura Alimentación y Medio Ambiente así como sus reiteradas denuncias han propiciado el borrador del proyecto del Grupo Consultivo de Frutas y Hortalizas de la Comisión Europea que se va a presentar al Consejo de la UE para solicitar la adopción de medidas de protección de los cítricos europeos contra el riesgo de Antracnosis (CBS, Citrus Black Spot, por sus siglas en inglés) procedente de las importaciones de Sudáfrica.

 

El pasado jueves 7 de Noviembre se presentó ante el consultivo del comité de expertos de Cítricos del Comité de Organizaciones Profesionales Agrarias y de las Cooperativas Agroalimentarias europeas (COPA-Cogeca) un escrito, firmado por Asaja, en el que se instaba a la Comisión Europea a tomar medidas sobre las condiciones fitosanitarias de las exportaciones de cítricos de Sudáfrica.

 

De ese escrito ha salido un borrador de proyecto del Grupo Consultivo de Frutas y Hortalizas sobre la adopción de medidas de salvaguardia con objeto de proteger los huertos europeos de frutas y hortalizas del riesgo fitosanitario del ‘black spot’ procedente de las importaciones de Sudáfrica.

 

En el documento, que habrá de aprobarse durante las próximas reuniones del GT/FL y del grupo consultivo, se alerta del riesgo de que lleguen a Europa cítricos contaminados, ya que está en riesgo la salud vegetal de las 300.000 hectáreas de cítricos y los costes económicos que genera esta enfermedad a productores y comercializadores, y se pone en tela de juicio la credibilidad de la UE si las medidas anunciadas no se aplican cuando se cumplen las condiciones.

 

Igualmente, la AESA tendría que publicar un nuevo informe sobre la enfermedad de los cítricos hacia el mes de diciembre de 2013, y Asaja seguirá encima de este tema que nos parece capital para el futuro de nuestra citricultura.

 

En este sentido, cabe recordar que el germen del proyecto, al que posteriormente se han ido sumando diferentes agentes y organizaciones, radica en el celo y las denuncias de Asaja-Huelva, que fue la primera en dar la señal de alarma en marzo. No en vano, las presiones y gestiones por parte del presidente de esta organización agraria, José Luis García-Palacios, con el Ministerio de Agricultura durante una reunión mantenida con su Secretaria Seneral de Agricultura y Alimentación, Isabel García Tejerina, desembocaron en el estudio de la situación por parte de la Unión Europea y el establecimiento de medidas destinadas a evitar que la antracnosis pudiera afectar a los cultivos de esta fruta en los países miembro, especialmente a España, el mayor productor y exportador europeo de cítricos.

 

Esto ya propició que la Comisión Europea estableciese en un máximo de cinco casos detectados el límite para proceder a la prohibición de las importaciones, y que el propio Ministerio de Agricultura de Sudáfrica y los exportadores de agrios del citado país, agrupados en Citrus Growers Association, decidiesen el pasado octubre suspender sus exportaciones de cítricos con destino a la UE.

 

Aun así, Asaja-Huelva considera que es la UE la que tiene la misión y la obligación de velar por los intereses de los productores de los países miembros, por lo que considera primordial que sea más clara y contundente en lo sucesivo. Reclama que demuestre una mayor honradez a la hora de cumplir sus obligaciones para con sus propios administrados y un mayor equilibrio entre el trato permisivo que dispensa a países terceros mientras maneja con mano de hierro a los de su área de influencia estableciendo un protocolo de vigilancia permanente contra el envío de frutas y hortalizas de terceros países.

 

La antracnosis o CBS es una enfermedad totalmente inocua para el ser humano pero que afecta gravemente a la apariencia de la fruta. Los síntomas son devastadores e incluyen la muerte de ramas y hojas, y manchas oscuras en la fruta que evolucionan hasta la podredumbre de la misma. Su propagación por las zonas productoras de Europa tendría consecuencias desastrosas para los cultivos y originaría pérdidas millonarias para las economías locales, que además tendrían que enfrentarse, a su vez, al cierre de las fronteras de los países a los que exportan sus producciones y a costosos procesos para erradicar la enfermedad allá donde se hubiera detectado.

 

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