Unos latidos muy medidos

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(Texto: Bernardo Romero. Huelva) Corazón de León. Argentina, 2013. Sesión de Apertura. Director: Marcos Carnevale. Guión del propio realizador sobre una idea compartida con Betiana Blum. Música de Emilio Kauderer. Fotografía de Horacio Maira. Intérpretes príncipales: Guilleramo Francella, Julieta Díaz, Jorgelina Aruzzi, Nora Cárpena, Mauricio Dayub, Nicolás Francella y María Nela Sinisterra.

Es conveniente antes que nada advertirles de que la película se estrena en España a principios de año. Y lo digo porque no se la pueden perder. Es un peliculón, de los que se echan de menos en las pantallas españolas, ahítas de cine apocalíptico norteamericano, y de endebles cintas patrias que no tienen la culpa, por Dios bendito, faltaría más, de que las salas de cine anden por lo general medio vacías. En absoluto. La culpa la tiene el euro de más que tienes que pagar por culpa de la subida del iva que ha impuesto no sé qué gobierno o ministro. El caso es que un chaval se va al cine con la novia y se tiene que dejar veinte euracos entre las entradas y las palomitas, no como antes que con sólo diecinueve euros tenían los dos para el magreo en la última fila o, si se diera la circunstancia, para ubicarse ambos dos en los medios con objeto de atender a la faena de realizadores que hicieran o pudieren facturar películas que emocionen y diviertan. Como la cinta con que el festival de cine de Huelva ha tenido el acierto de abrir esta trigésimo novena edición de la muestra iberoamericana, Corazón de León.

Aunque el cartel o afiche de la cinta argentina te pueda estropear la primera carcajada, no importa, luego vienen muchas más. Desde luego las mías propias no fueron las únicas que se oyeron en la sala. La película es divertida y está rodada, además, con un ritmo absolutamente preciso, latido a latido, todo muy medido y preciso, al servicio de la intención del realizador, que te atrapa en la primera escena y va haciendo contigo lo que cree más oportuno, y ello es subirte por una montaña rusa en la que vas adivinando un paisaje, entre carcajada y carcajada, no se olvide eso, que se te va haciendo cada fotograma más real. Luego viene la caída libre, el drama que lo estás viendo venir pero que Marcos Carnevale se ocupa de que no cierres los ojos, afortunadamente, porque luego de esa vertiginosa bajada viene la relajación de un final hermoso y encantador, como toda esta historia que nos muestra de una manera absolutamente descarnada cómo somos y qué cabrones podemos llegar a ser, queramos o no. Les puedo asegurar que después de ver Corazón de León, muy probablemente intenten ustedes ser mejores personas. De hecho somos animales que gracias a la educación, a la formación, nos vamos civilizando, tanto individualmente como género humano desde el principio de los tiempos, amén. Corazón de León, es parte de ese proceso, es una película que forma y educa. Pero qué divierte, y cómo divierte señoras y señores, cómo divierte.

El personaje principal es Guillermo Francella, un actor de altura con una trayectoria inmensa. En España no tuvimos oportunidad de ver por ejemplo los sketchs televisivos que adobadas con humor grueso hicieron de Poné a Francella una serie de máxima audiencia en la Argentina. En internet se pueden localizar con facilidad, pero recordando el mejor landismo, o los mejores tiempos de Juanito Navarro podemos tener una idea aproximada de cómo eran esas picantes comedias. Un actor que sobrevive a eso con dignidad y saboreando el éxito además, explica la fenomenal actuación en esta película desternillante y apta para meditaciones in situ y a posteriori. Junto a Francella la sonrisa y la mirada, la expresión si nos atenemos a lo estrictamente profesional, de una actriz igual de enorme que su partenaire en Corazón de León, Julieta Díaz. El resto del elenco no desentona en absoluto, luego además de la inteligente manera de armar la película que ha tenido Carnevale, debemos sumar la proverbial dirección de actores, aunque viéndolos trabajar, no creemos que le hayan dado mucha lata al cineasta argentino.

Una buena película, una gran película que tendrán todos ustedes en las pantallas españolas a partir de enero. A Huelva espero que vuelva, porque películas como esta justifican los diecinueve euros, e incluso los veinte.

 

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1 comentario

  1. que lujo bernardo romero leer tu critica en la prestigiosa Huelva, que reconocimiento hermoso, para lo que millones de argentinos sentimos por esta peli que nos llevo tal cual descibiste a un subeybaja emocional bien catartico y sanador, nos reimos y lloramos intermitentemente, y en cada una de las carcajadas prolongadas o los moquillos salidos, sentimos amor por la causa de la humanidad- Carnevale es un heroe filmico, y un hombre entrañable en su vida diaria-Tengo el honor de sentirlo mi amigo, aunque lo vea poco, y cada pelicula suya, año tras año, es motivo de celebracion, cada obra de tetaro suya, cada puesta en escena, sus miniseries televisivas, sabras cuan prolifico es, siempre van como saeta al corazon de la gente, es un humanista, cree en la redencion a traves del amor y al menos durante las horas de la proyeccion logra que elevemos nuestras vibraciones. La pregunta eterna es a cuantos les durara ese estado y se planetaran modificar su vida y amar , amar y amar- gracias a ti por existir Bernardo, y ya estamos en sintonia para leer tus reseñas y explicaciones sobre los estrenos de cine- Gracias por tu nobleza, feliz vida siempreeeeeeee-

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