La Junta destina medio millón de euros a los doce centros de atención temprana

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visita asociación ÁnsaresLa Consejería de Igualdad, Salud y Políticas Sociales destinó el año pasado un total de 506.000 euros a los doce centros de atención infantil temprana existentes en la provincia de Huelva, una red que ha experimentado un importante incremento, pasando de 44 menores atendidos a 571 en estos momentos y de 25 a 205 las plazas conveniadas con las corporaciones locales.

De los 12 centros que la Junta de Andalucía ha impulsado y financia económicamente en la provincia onubense, ocho son a través de convenios con los ayuntamientos y cuatro con subvenciones directas a asociaciones. En este segundo grupo se encuentra el de la asociación Ánsares, cuyas instalaciones han sido visitadas hoy por la delegada territorial de Igualdad, Salud y Políticas Sociales, Lourdes Martín, coincidiendo con la celebración del Día Internacional de las Personas con Discapacidad.

Esta entidad inició su andadura a finales de 1998 con la finalidad de poner en marcha un dispositivo que tratara de forma específica a la población onubense diagnosticada con Trastorno del Espectro Autista (TEA). Desde la asociación, que el año pasado recibió de la Junta 17.127 euros para la gestión de su centro, se presta cobertura en la actualidad a alrededor de un centenar de personas, a los que ofrece una cartera de servicios enfocada a mejorar tanto su calidad de vida como la de sus familiares.

A propósito del día internacional, Martín ha resaltado “la firme apuesta de la Junta de Andalucía por defender los derechos de las personas que padezcan cualquier tipo de discapacidad, un compromiso que queda plasmado en la presencia cada vez mayor de la dimensión de la discapacidad en todas las acciones del Gobierno andaluz”.

Los TEA son trastornos del desarrollo que afectan a una de cada 150 personas (cuatro veces más a hombres que a mujeres) y se manifiestan en los tres primeros años de vida. En esta categoría están incluidos el trastorno autista, síndrome de Asperger, trastorno generalizado del desarrollo no especificado, trastorno desintegrativo infantil y síndrome de Rett. Los afectados presentan dificultades en el área de socialización, la comunicación e imaginación, aunque su expresividad es muy variable a lo largo de la vida.

Las terapias a los pacientes se inician a través de la denominada atención temprana, que es como se define al conjunto de intervenciones dirigidas a los niños y niñas de 0 a 6 años que presentan esta problemática, su familia y al entorno que rodea al menor, con objeto de dar respuesta de manera precoz a sus necesidades transitorias o permanentes. Estas actuaciones persiguen favorecer el desarrollo emocional, afectivo, psicomotriz, cognitivo, de competencia comunicativa, habilidades sociales y hábitos de autonomía.

Las plazas conveniadas con los ayuntamientos para atención infantil temprana en Huelva se ubican en Valverde del Camino (30), Ayamonte (30), Almonte (35), Lepe (25), Moguer (25), Cartaya (25), Aracena (20) y San Bartolomé (15). Además de la población infantil que acude a estos recursos municipales, la prestación de estos programas por parte de la Junta se completa con la concesión de subvenciones anuales a asociaciones que poseen una infraestructura específica, entre las que está Ánsares, así como la labor directa que realizan los centros y hospitales del sistema sanitario público.

 

Dependencia

Junto a los programas de atención temprana, la consejería del ramo trabaja igualmente con las asociaciones en el desarrollo de medidas de promoción de la autonomía personal y promoción de la participación social del colectivo, enmarcadas en el Sistema de Atención a la Dependencia. Según los datos del Centro de Valoración y Orientación, en Huelva existen 88 ciudadanos diagnosticados con TEA que tienen reconocido oficialmente un grado de discapacidad de al menos el 33%.

En esta línea, la asociación Ánsares dispone también en sus dependencias de una Unidad de Estancia Diurna (UED) dedicada a atender a personas con TEA que se encuentran en situación de dependencia, son mayores de 16 años y ya han finalizado su ciclo escolar. Se trata del primer centro de día exclusivo para población autista que fue autorizado en el conjunto de Andalucía. La administración autonómica ha invertido en lo que va de año 35.300 euros en el concierto de sus 10 plazas, garantizando así el cumplimiento de la Ley de Dependencia en este ámbito.

La UED es un servicio de carácter socio-sanitario y de apoyo a las familias que ofrece, en horario continuado de mañana y tarde, atención a las necesidades personales básicas, terapéuticas y socioculturales de los usuarios, promoviendo a la vez su autonomía personal a través de actividades, así como la permanencia en su entorno familiar.

Los programas concretos que lleva a cabo están diseñados para fomentar, mantener, incrementar y optimizar las capacidades y habilidades de los pacientes, favoreciendo en paralelo su desarrollo físico, emocional, socialización, comunicación e intereses personales. También incluye la realización de actividades en distintos entornos comunitarios con el fin de lograr una mayor integración y normalización.

Herramientas sanitarias

Hasta hace unos años, la detección de estos trastornos se hacía de manera tardía, en torno a los 36 meses de edad del menor. De ahí que los esfuerzos de los profesionales y sistema sanitario vayan encaminados a acortar estos tiempos, ya que están demostrados los beneficios de una intervención precoz adecuada, no sólo desde el punto de vista clínico, sino en la reducción del desconcierto e incertidumbre que generan estos trastornos en el menor y su familia. De hecho, una detección precoz y una intervención integral contribuyen a potenciar las capacidades de esta población infantil y evitan o minimizan la aparición de comorbilidades, que complicarían su manejo posterior.

El sistema sanitario público andaluz ha incorporado diversas herramientas con este fin. Por un lado, está la ‘Guía TEA’, que persigue mejorar el conocimiento de los pediatras sobre estos trastornos, ayudándoles a identificar desde los 18 meses las señales de alarma que pueden llevar a un diagnóstico de autismo, o el ‘Proceso Asistencial Integrado de los Trastornos del Espectro Autista’, otra pieza clave para garantizar su abordaje, toda vez que propone un modelo de intervención uniforme y de colaboración directa entre todos los profesionales implicados en esta área.

 

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