Piden 13 años al médico acusado de agredir a un dentista, entonces novio de su expareja

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La acusación particular ha formulado el escrito de acusación contra D.L.M., un médico de profesión de 37 años al que acusa de tres delitos allanamiento de morada –dos en grado de tentativa y otro en grado de consumación– y de otro de lesiones cualificadas, tras agredir supuestamente en abril de 2012 a un vecino de Huelva, dentista de profesión, el cual era la pareja de una chica con la que el acusado mantuvo una relación sentimental.

Según reza en el escrito de acusación, al que ha tenido acceso Europa Press, ésta solicita 13 años de prisión para D.L.M. Concretamente, cuatro años por dos delitos de allanamiento de morada en grado de tentativa y cuatro años por otro de allanamiento en grado consumado y cinco por un delito de lesiones cualificadas y consumado.

Solicita también la imposición de la prohibición de aproximarse o comunicar, por ningún medio con la supuesta víctima, su domicilio o su lugar de trabajo durante un período de diez años, así como que se mantenga vigente la medida cautelar de prohibición de acceder a la ciudad de Huelva y, por supuesto, de aproximarse ni contactar por ningún medio con la víctima, hasta tanto no se dicte sentencia.

Independientemente de ello, y en concepto de responsabilidad civil, solicita una indemnización de 11.000 euros por las lesiones causadas, por las secuelas psíquicas y en concepto de lucro cesante por el tiempo transcurrido de baja laboral y sus consecuencias para su negocio.

De igual modo, pide que se le exija al acusado la prestación de fianza por importe de 12.000 euros, a fin de que ingrese la mentada cantidad en la cuenta de consignaciones del juzgado correspondiente al presente procedimiento.

Según argumenta la acusación, considera acreditado que el acusado, de forma premeditada y planeada, viajó desde Madrid, ciudad en la que residía, hasta Huelva, concretamente a la vivienda de la víctima, entonces pareja sentimental una compañera de trabajo del acusado.

Una vez en el rellano del edificio, vestido de negro, con gorra, pasamontañas y mascarilla que cubría su rostro, para evitar así poder ser identificado, se aproximó a la víctima por la espalda y le apuntó con una pistola de aire comprimido en la frente y en el ojo izquierdo, compeliéndole a que abriera la puerta de su domicilio a la vez que le golpeaba en la sien con la mentada pistola. No obstante, ante la resistencia de la víctima, no consiguió su objetivo y, tras un forcejeo, el acusado logró huir del edificio, llevándose consigo el arma.

Aproximadamente una semana después, de nuevo, éste volvió a desplazarse al portal de este edificio e intentó acceder de nuevo al mismo, forzando la cerradura, sin que de nuevo pudiera conseguir su objetivo.

De nuevo, según relata la acusación, el día 18 de abril de 2012, por tercera vez, el acusado volvió a acudir de nuevo al mismo domicilio, a las horas en que tenía conocimiento de que la víctima solía regresar de su trabajo, esperándole de nuevo y haciendo uso también en esta ocasión de disfraz e igualmente escondiéndose para poder sorprenderle, consiguiendo en esta ocasión acceder violentamente y en contra de la voluntad de su propietario, a su domicilio, portando además en esta ocasión, una maza y un spray de pimienta de defensa personal, con el que roció a la víctima, causándole lesiones.

FUE DETENIDO

No obstante, al conseguir éste de nuevo expulsarlo de su vivienda y cerrar la puerta, salió a gritar por la ventana pidiendo auxilio, lo que el acusado aprovechó para huir, pero fue detenido en la vía pública por un agente de la Policía que se encontraba fuera de servicio.

Tras ser detenido, se le incautaron diversos objetos, entre ellos, un spray de pimienta de defensa personal, unas gafas tácticas, un reloj, una mascarilla blanca, unas tijeras de color metálico, un par de guantes negros, un martillo azul, una bolsa de basura, una gorra de color gris y un papel con diversas anotaciones.

Como consecuencia de todos estos hechos, la víctima sufrió lesiones consistentes en molestias en la garganta e irritación en los ojos, así como una contractura muscular paravertebral causada por el trastorno ansioso derivado de los hechos, y un síndrome ansioso depresivo.

La acusación considera que el acusado actuó con clara premeditación pues en los informes del volcado de datos de su teléfono móvil, efectuados por la Policía Nacional, se observa cómo realizó una completa investigación sobre los datos de la víctima, consultó páginas web para adquirir armas, trajes tácticos, tenía fotos de los domicilios profesionales y personales de la víctima, e, incluso, en la aplicación de notas de su teléfono móvil tenía un listado de los útiles que iba a precisar, constando en dicha lista, gorra, mascarilla, guantes, limpia cristales, cinta aislante, entre otros objetos.

Por último, asegura que el informe psiquiátrico aportado sobre la capacidad volitiva del acusado, textualmente se recoge que “desde el punto de vista forense pensamos que su capacidad congnoscitiva no se encontraba afectada”.

Cabe recordar que la Fiscalía solicitó para este médico, seis años y dos meses de prisión para D.L.M. Concretamente, 22 meses por dos delitos de allanamiento de morada en grado de tentativa y cuatro años y cuatro meses por otro de allanamiento y uno de lesiones cualificadas.

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