EL LABERINTO.
El populismo y las mentiras de Rajoy.
[Javier Berrio]

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Javier  BerrioInformaba el diario El País el día 2 de febrero, que muchos de los asistentes a la convención mágica del PP en Valladolid se preguntaban para qué se había formado toda aquella parafernalia. La verdad es que, dejando de lado lo que les pueda haber costado, el PP quiso dar una imagen de unidad y de grandes logros en los primeros años de legislatura del gobierno Rajoy. Creo que quizás los afiliados del PP se puedan sentir contentos, tal vez los barones se vean reforzados en eventos de este tipo y Mariano Rajoy satisfecho de su discurso final en el que se atrevió a sacar pecho a Pérez Rubalcaba y habló del reformismo sin precedentes que su ejecutivo y su partido han aplicado a la economía del Estado, al mundo del trabajo y quizás a las finanzas.
Bajando de la nube de las peroratas y de la música de fondo magnificante de las cosas que se decían, los ciudadanos en su conjunto deben seguir pensando lo mismo. Por mucho que se diga que las cifras macroeconómicas han mejorado, que este año estaremos en crecimiento del 1 por ciento y que se va a crear empleo, o mejor, que de hecho ya se está creando, los desempleados, los trabajadores que logran un empleo para unos días, semanas o unos meses con sueldos casi tercermundistas o aquellos que han visto cómo han bajado unilateralmente sus salarios -empezando quizás por los funcionarios-, no se creen nada de nada lo anunciado por Rajoy, Montoro, Cospedal, Sáenz de Santa María, etc. Si no, que le pregunten a los desempleados mayores de 45 años, o de 55 años, enviados al paro con indemnizaciones ridículas gracias a la reforma laboral de Fátima Báñez y que ven que difícilmente volverán a encontrar trabajo. Que les pregunten si creen que Rajoy y sus ministros dicen la verdad. Mucho me temo que la respuesta será no.
Rajoy ha anunciado bajada de impuestos, sin decir exactamente cuáles y para el año que viene, el previo a las nuevas elecciones generales de 2016. Claro, medidas populistas para ganar votos. A lo mejor piensa que el electorado es tonto y que no se va a dar cuenta que bajará porcentajes de lo que ya subió y que en el mejor de los casos, dejará las cosas tal como las encontraron, no bajando impuestos sobre aquellos porcentajes, tal como prometió en su programa electoral. Aquel programa que fue diseñado, evidentemente para no ser cumplido porque no les costó nada ajustarse a otra hoja de ruta que evidentemente ya estaba preparada porque, en realidad, los dirigentes del PP ya sabían o sospechaban cuáles iban a ser las condiciones económicas que se iban a encontrar y cuáles iban a ser las exigencias de la UE y de Angela Merkel.
Por ello, la respuesta a los ingenuos afiliados y militantes del partido que se preguntaban para qué se ha celebrado tan grande acto, no les quepa duda: para seguir entreteniendo a los suyos y a la opinión pública e hipnotizarlas con unos datos que nadie nota en su vida diaria. Por lo tanto, ha sido la escenografía de las cosas que no son verdad, del mareo de la perdiz y otra prueba de las reformas económicas clasistas que ha llevado adelante Rajoy y sus adalides. Y si quisieron dar imagen de unidad, pues ya saben, les faltó el presidente de honor, el heterodoxo y desleal José María Aznar y también Mayor Oreja, el defensor de las víctimas del terrorismo en la UE. Por lo tanto, la unidad tampoco fue perfecta. Mejor que no hubiesen organizado nada.

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1 comentario

  1. Cinta Zambrano Ruiz on

    Se repitió la escena pero en otro escenario. Fue en Valencia a la búlgara y a la búlgara se ha repetido tan fausta asamblea en Valladolid. Ya no nos engañan. LO más triste es que los que nos llevaron a tan calamitosa situación con un déficit del 12%, es decir Rubalcaba con aquél PSOE de Zapatero, Solves, Salgado, Miguel Sebastián el descorbatado en el Congreso de los Diputados para ahorrar energía y sus famosas bombilla, ¿te acuerdas?, sigo con Pepiño, Aido y ese largo etcétera de mandamases inútiles, pues desgraciadamente por culpa de Rajoy, éstos van a volver. cuando entraron cuando aquello de los trenes de Atocha, las Arcas del Estado estaban repletas de dinero, pero ahora siguen etando vacías y con una Deuda que equivale al 100% del PIB, y como decían en las pelis de submarinos….y subiendo.
    Hoy no me pongo a llorar, que ya tendremos tiempo cuando nos rescaten de verdad. Tiempo al tiempo, estimado Javier.

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