Un proyecto de voluntariado trabaja en la recuperación de la Fuente Vieja de Huelva

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Visita Fuente Vieja feb 14 (3)El alcalde de Huelva, Pedro Rodríguez, se ha sumado esta mañana a la visita guiada organizada para dar a conocer los trabajos que el Ayuntamiento de Huelva está realizando en la Fuente Vieja, a través de un proyecto de Voluntariado de Patrimonio Histórico.

Un grupo de alumnos del Colegio Ciudad de los Niños y usuarios de Faisem involucrados en el programa de Huertos, se han unido a los voluntarios del Parque Moret y del proyecto de Patrimonio Histórico para colaborar en las tareas de reforestación, destinadas a reforzar la vegetación de la zona con especies típicas de bosque de ribera, como chopos, álamos, olmos y fresnos.

El punto de encuentro se ha situado al final de la calle Menéndez Pelayo, en Las Colonias para desde allí llegar a la Fuente Vieja, lugar por el que se accede a las milenarias galerías subterráneas del Cabezo del Conquero, donde la arqueóloga municipal, Rocío Rodríguez Pujazón, directora de las labores de acondicionamiento, ha explicado el proyecto y el funcionamiento del antiguo sistema de captación y transporte de agua de la ciudad de Huelva.

En total, unas cuarenta personas se han reunido esta mañana en torno al proyecto ‘Voluntariado de La Fuente Vieja’, destinado a la adecuación y divulgación del acueducto romano de Huelva, una actividad cultural en la que están implicadas las delegaciones municipales de Urbanismo, Juventud, Turismo, Bomberos e Infraestructuras.

La Fuente Vieja es un Bien de Interés Cultural, aunque no puede incluirse en la categoría de Monumento, puesto que se trata de un bien subterráneo y por tanto tiene una naturaleza arqueológica. Está enmarcada en la Zona Arqueológica de Huelva, que a su vez, está declarada Bien de Interés Cultural. Lo importante, ha dicho hoy el alcalde “es que se aporten los recursos necesarios para su fomento, y una vez más, es el Ayuntamiento de Huelva, la Administración que está trabajando en esta línea, atendiendo a la demanda y colaboración ciudadanas”. En este sentido, Pedro Rodríguez ha recordado que “la única vez que se ha actuado en la Fuente Vieja, se hizo también de la mano del Ayuntamiento de Huelva”. En el año 1996 un equipo de espeleología realizó una actuación de limpieza y reconocimiento de la conducción, promovida por la entonces Empresa Municipal de Aguas.

El proyecto actualmente en marcha está destinado a recuperar y poner en valor el acueducto romano, mediante una intervención arqueológica puntual, consistente, fundamentalmente, en la limpieza del entorno y el cerramiento de la infraestructura. Se trata de una iniciativa de la Concejalía de Juventud del Ayuntamiento de Huelva que se lleva a cabo en colaboración con las delegaciones de Urbanismo e Infraestructura, Bomberos, Turismo y la red de voluntarios del Aula de la Naturaleza del Parque Moret y cuenta con la autorización de la Consejería de Educación, Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía.

La intención del Ayuntamiento de Huelva, ha señalado el alcalde “es acondicionar el entorno y hacerlo accesible, para que se pueda visitar”. Para ello, se han llevado a cabo tareas de desbroce, limpieza y retirada de escombros, desde la Delegación de Infraestructuras y Servicios Municipales con el apoyo de los más de 35 voluntarios, la mayoría estudiantes universitarios y profesores implicados en este proyecto. Asimismo, con la colaboración de Bomberos, se han llevado a cabo tareas de prevención de incendios.

Además, se ha colocado una valla metálica, para impedir el acceso a la galería subterránea del acueducto y actualmente se trabaja en la creación de una zona de estancia, mediante la instalación de paneles informativos y mobiliario urbano. Asimismo, desde la Concejalía de Turismo, se han organizado charlas de divulgación del patrimonio histórico y visitas guiadas a la Fuente Vieja.

Para el desarrollo del proyecto se han creado distintos grupos de trabajo para la elaboración de los paneles informativos con material reciclado, que comenzarán a colocarse hoy mismo, completando la actuación con la colocación de bancos y papeleras.

UN POCO DE HISTORIA

En el cabezo del Conquero los romanos construirían un sistema de pozos y galerías subterráneas para la captación y conducción de las aguas hacia la ciudad. Idearon un sistema adaptado a las características geológicas de los cabezos onubenses con el fin de aprovechar el agua que de forma natural está presente en ellos.

Para ello, construyeron una serie de galerías subterráneas, con la doble finalidad de captar filtraciones de agua y conducirlas hacia el centro urbano. El recorrido principal, al que se sumaban otras galerías menores, sabemos que partía de lo que actualmente es el santuario de La Cinta y llegaba hasta la plaza de San Pedro. Estaba jalonado de pozos que servían de ventilación y de acceso para las tareas de mantenimiento. Además contaba con las llamadas cajas de agua, pequeños habitáculos para la decantación de materiales en suspensión que ayudaban a que el agua estuviese en condiciones óptimas para su consumo.

La galería está construida fundamentalmente con ladrillos sin trabazón, para facilitar la filtración. La parte alta es adintelada o abovedada, mientras que la parte inferior, revestida de mortero impermeable, cuenta con el grado de inclinación suficiente para que el agua circule mansamente. De este modo, una vez que penetra en la galería, no puede salir de ella y comienza a circular a favor de la pendiente.

Situada en la falda de el Conquero, a la altura de la calle Menéndez Pelayo, la conocida como Fuente Vieja, era una de estas cajas de agua que pudo quedar al aire libre en época moderna a raíz de algún desprendimiento en el cabezo y desde entonces ha sido usada como fuente.

En relación a este uso continuado, la construcción romana fue objeto de algunas remodelaciones en época reciente. En las últimas décadas, la desaparición del barrio de Fuente Vieja llevó al abandono del lugar, quedando totalmente oculto por la vegetación. Hoy en día el agua sigue manado, aunque no es potable puesto que carece de tratamiento. Este lugar constituye el único punto de acceso conocido al acueducto subterráneo. En el año 1996, la intervención llevada a cabo mediante un equipo de espeleología permitió recorrer 14 metros en dirección norte y 125 en dirección sur.

La dificultad que entraña el hecho de proceder a la localización de manantiales, su captación y la posterior conducción de las aguas hacia los lugares deseados para su mayor y mejor aprovechamiento por el hombre se muestra como uno de los mayores logros heredados de la cultura romana. De esta forma, todo este entramado de canalizaciones se corresponde con una gran obra de ingeniería que hubo de ser elaborada por especialistas para la buena consecución del trazado y abundante mano de obra para la ejecución de los pozos, galerías y conducciones, lo que hubo de suponer un considerable esfuerzo para la ciudad, sin olvidar que tras su construcción las instituciones locales tuvieron que hacerse cargo del mantenimiento y control del conjunto.

 

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