DESDE BARCELONA.
Arquitectura en peligro.
[Jordi Querol]

4

Todos sin excepción, nos hemos dado cuenta que los adelantos tecnológicos han incitado a nuestros edificios, sobre todo, los realizados recientemente, a ser mucho más complejos que los de antaño. Estos adelantos técnicos han implicado que el número de profesionales que intervienen en los procesos constructivos sean hoy numerosos (ingenieros, especialistas, oficinas consultoras de todo tipo, etc.). Todos juntos, guiados por el arquitecto responsable han trabajado coordinados consiguiendo grandes resultados. Esto, repito, se ha logrado ya que todos y cada uno de los especialistas que intervienen en el proceso han seguido con mucho rigor los detalles del proyecto ejecutivo.
Hoy, con tantas normativas, placas solares, telecomunicaciones, cubiertas singulares, cimentaciones especiales, micro pilotajes, controles de todo tipo, análisis geológicos, etc., la construcción necesita expertos en distintas materias. El arquitecto actual, es decir, el generalista que ha superado numerosos estudios, todos ellos relacionados con la arquitectura, ha optado por aliarse con numerosos especialistas y, lo ha hecho, tanto en el proceso proyectual como en el de ejecución. Gracias al absoluto entendimiento entre los profesionales anteriormente mencionados, y siguiendo cada uno de ellos sus cometidos específicos, se consigue dar vida al edificio a partir de unas ideas arquitectónicas globales que son el verdadero patrimonio del arquitecto.
Sabemos muy bien que hay mil arquetipos distintos de arquitectos: Arquitectos que enseñan en la Universidad, arquitectos asalariados en despachos de otros arquitectos, arquitectos que calculan estructuras, arquitectos urbanistas, arquitectos peritos y, así, muchos otros. La tipología del arquitecto, es decir, su especialidad, poco tiene que ver con la calidad, ya que en ésta y en otras profesiones la “calidad” no depende de la “especialización”, sino del esfuerzo, la dedicación y el talento de cada uno. Sin embargo, el arquitecto generalista, es decir, el autor de los proyectos arquitectónicos es el responsable final. El arquitecto es el que domina la obra en términos generales porque es el que la ha concebido, por ese motivo es el profesional idóneo para poder coordinar y dirigir a los otros intervinientes, es decir, a los especialistas.
Pretender ahora que un ingeniero, por más bueno y brillante que sea como especialista, pueda proyectar la globalidad (edificio) es un enorme disparate. Un disparate muy grave que equivaldría a matar la arquitectura. Yo aviso.

Compartir.

4 comentarios

  1. Cinta Zambrano Ruiz on

    Sr. Querol: Muchas gracias por su estupenda y extensa explicación sobre unas nuevas Leyes que están, según entiendo, en la “cocina” del Gobierno de España. Es curioso, dado que tengo un sobrino que es Arquitecto Técnico, casado con otra Arquitecto Técnico y también es casual que la hija de una gran amiga mía y su yerno, también sean, ella Arquitecto Técnico y él, Arquitecto Superior y nunca les haya oido ningún comentario al respecto. De cualquier forma, creo que lo más racional en lo que concierne a la Construcción de Habitats, se tamice a través de los consabidos “Consultings”, siendo el arquitecto Superior quien lleve la batuta de un grupo tan variopinto de Profesionales, tal y como creo, se está realizando hasta ahora. Tampoco he leido en la prensa local ni nacional ningún comentario al respecto, de ahí que su artículo me haya causado cierta sorpresa. Reciba un cordial saludo.

  2. Apreciada CINTA:
    El Gobierno de España está trabajando en la nueva ley de Servicios Profesionales. El objetivo fundamental de esta ley es establecer los principios, bases y directrices necesarios para garantizar el libre acceso a las actividades profesionales y su libre ejercicio. Como es natural, modificar leyes o crear unas de nuevas siempre es bueno ya que tiene como meta alcanzar un futuro mejor para todos; de manera inteligente se transforma nuestra jurisprudencia nacional teniendo en cuenta naturalmente la europea existente y de obligado cumplimiento.
    Pues bien, desde hace ya bastante tiempo y encima de la mesa del Consejo de Ministros hay un borrador de la mencionada Ley de Servicios donde se asimila la carrera de arquitecto con la de ingeniero. ¡Imagínense el pastel! Ingenieros agrónomos rehabilitando edificios en la calle Concepción, ingenieros de la edificación proyectando viviendas unifamiliares en el Rompido, ingenieros………….
    No es de extrañar que los ciudadanos sientan desprecio por este paisaje político incomprensible y arruinado, trufado de una incompetencia inigualable. ¿A dónde van, y quienes son nuestros ministros?
    La vigente LEY de ORDENACIÓN de la EDIFICACIÓN (LEY 38/1999 de 5 de Noviembre) deja claro con gran detalle quienes son y que hacen los que intervienen en el proceso de la edificación: PROMOTOR, PROYECTISTA, CONSTRUCTOR, DIRECTOR DE OBRA…
    Modificarla ahora sería un error gravísimo.
    Es exactamente eso lo que yo decía en mi artículo y aquí te lo repito: …”Pretender ahora que un ingeniero, por más bueno y brillante que sea como especialista, pueda proyectar un edificio es un enorme disparate”…
    Cinta si le preguntas a cualquier chiquillo de tu calle que hacen los médicos y los arquitectos, la respuesta siempre será la misma: EL MËDICO CURA NUESTRAS ENFERMEDADES y el ARQUITECTO DISEÑA NUESTRAS CASAS. Si a continuación le haces la misma pregunta respecto a un INGENIERO te dirá muchísimas cosas pero nunca mencionará nada referente a casas.
    A veces, los temas son muy fáciles de entender, simplemente se ha de poner voluntad.
    A propósito Cinta, la cadena HYATT HOTELS ha comprado la torre AGBAR, excelente edificio proyectado por el gran arquitecto francés Jean NOUVEL, para convertirla en un hotel de lujo. El turismo en general y los barceloneses en particular estamos muy contentos.

    Desde Barcelona un cordial saludo

    JORDI QUEROL

  3. Cinta Zambrano Ruiz on

    No sería comprensible que un Ingeniero Superior de Minas, un Ingeniero Naval o un Ingeniero Aeronáutico diseñaran un edificio como puede ser la Sede de Agbar, en Barcelona, esa especie de enorme supositorio multicolor y brillante cual cúpula oriental. Lo normal es que su creador, a través de su proyecto, sea un Arquitecto Superior. ¡Vamos!, lo que hasta no hace mucho simplemente los llamábamos: Arquitectos, así como a sus ayudantes indispensables eran los Aparejadores, hoy Arquitectos Técnicos. Otra cosa, no dejaría de ser un desbarre. Su artículo debería ser más explícito en cuanto a su temor de que la Arquitectura está en peligro por caer en manos de…¿quienes?….¿Acaso han cambiado las Normas en los respectivos Colegios de Arquitectos para dar su aprobaciónon a los Proyectos de Construcción?….pues entonces no le entiendo Sr. Querol

Leave A Reply