TERETES.
Matsa, Matsa.
[Paco Velasco]

1

TeretesLo mismo después se queda en nada, escribía este articulista años atrás. Y añadía: “Aunque así fuere, algunos nos vamos a dar el pírrico gusto, pero gusto al fin y al cabo, de que el otrora virrey de Andalucía y hoy vicepresidente florero, digo tercero, del (des)Gobierno de Zapatero, se vea obligado a declarar por el célebre asunto MATSA. MATSA, sí el de la subvención de diez millones de euros a la empresa que apoderaba la hija del señor Chaves”.

Lo que sí tenía claro este articulista es que había podido incurrirse en prevaricación. Cosa distinta era probarlo. A tenor de la doctrina de la propia Fiscalía, en el asunto MATSA se reunían los elementos que tipifican el presunto delito. Dos elementos subjetivos: un altísimo cargo público e institucional, el máximo de la Junta de Andalucía, y un alto representante de la empresa favorecida, su hija Dª Paula. De igual manera, concurren dos elementos objetivos: los de parentesco. En primer grado de consanguinidad. El quinto elemento del grupo doctrinal es el temporal. Es decir, que coincidan en el tiempo la actuación de Chaves padre, como Presidente, y de Chaves, hija, como apoderada. No antes uno y después la otra. No. Ni al revés.

Cuando renquea la transparencia, enmudece la objetividad y se dictan resoluciones arbitrarias, esta democracia se prostituye hasta el límite de la dictadura. Así, el imperio de la ley que brota del pueblo se confunde con la ley que emana del tirano. Es igual que el déspota que confunde, contumazmente, su patrimonio personal con el patrimonio público. Al más genuino estilo Pujol, el sadam derribado.

Al cabo del tiempo, la propia Junta de Andalucía admite que concedió y pagó a Matsa, sin control alguno y a la velocidad de la luz, una subvención de diez milloncejos de euros. Una bagatela, vaya. Hay que preguntarse por qué ahora no y antes sí. ¿O es que en aquellos tiempos de la impunidad total, las investigaciones se limitaban a levantar el faldón de la mesa de camilla para no mirar? ¿O es que Dª Susana Díaz se va a liar la manta a la cabeza y va a desmantelar de una vez la inacabable trama de corrupción tejida en torno a su partido?

Matsa es una más. El sistema cambia de cromos para que todo permanezca igual. Zapatero se llevó a Chaves a Madrid a fin de controlar la explosión del escandalazo. Lo mismo que el asunto de los Expedientes de Regulación de Empleo. O la ignominia de Invercaria. O la nauseabunda gestión de los cursos de (de)formación.

Hay más. Saldrán más. Matsa es una perlita negruzca en los polvorientos anillos de Neptuno. Matsa, Matsa. Chaves, Chaves.Esto no se arregla con federar el Estado, señor Sánchez. El remedio pasa por el pasillo que liga la corrupción con las instituciones y con el corredor que lleva a los partiduchos políticos, sean del PP o del PSOE. A partir de ahí, menos MATSA, menos cuentos y más respeto a la ciudadanía.

Compartir.

1 comentario

Leave A Reply

Las cookies de este sitio web se usan para personalizar el contenido y los anuncios, ofrecer funciones de redes sociales y analizar el tráfico. Además, compartimos información sobre el uso que haga del sitio web con nuestros partners de redes sociales, publicidad y análisis web, quienes pueden combinarla con otra información que les haya proporcionado o que hayan recopilado a partir del uso que haya hecho de sus servicios. Ver detalles

ACEPTAR
Aviso de cookies