Emotiva presentación en Moguer de la obra dedicada a Marga Gil

0

El Alcalde de Moguer dando la bienvenida El p+¦blico acudi+¦ masivamente al acto Presentaci+¦n de los fondos de Marga en la Fundaci+¦nLa casa-museo del premio Nobel moguereño fue escenario este jueves de la presentación del libro «Marga. Edición de Juan Ramón Jiménez», una iniciativa de la Fundación José Manuel Lara que se convierte en el homenaje que el Andaluz Universal siempre quiso realizar a la gran artista que se suicidó por su amor.

El alcalde de Moguer, Gustavo Cuéllar, la representante de la familia de Juan Ramón, Carmen Hernández Pinzón, y el director de la Fundación del Nobel, Antonio Ramírez, presidieron la multitudinaria presentación de esta emotiva obra que recopila por vez primera todos los textos y documentos, así como el diario personal de Marga Gil, en una magnífica edición de la Fundación Lara y el Centro Andaluz de las Letras, que ha sido posible gracias a la colaboración de los herederos de Juan Ramón Jiménez, que guardaban este material tan esperado en el que podemos descubrir el inmenso amor que la genial artista profesaba al poeta, y el dolor que la pérdida de tan valiosa persona supuso para Juan Ramón.

El cuidado volumen se abre con una introducción de Carmen Hernández-Pinzón, que fue la encargada de presentar la obra al público moguereño, seguida de una semblanza de la artista a cargo de su sobrina, la escritora Marga Clark, y en ella podemos disfrutar de magníficas ilustraciones, fotografías y recortes, además de poemas, textos en prosa y apuntes del Nobel de Moguer o de su esposa, Zenobia.

Tras la presentación de la obra el cantautor local Nicolás Capelo interpretó una composición titulada Marga, inspirada en el contenido del diario de la escultora, finalizando la velada con la apertura al público de una exposición artística que recopila una gran selección de los fondos de Marga Gil Röesset que pertenecen a la casa-museo de Moguer, y que incluyen una importante colección de dibujos originales, documentos, libros ilustrados por ella y por su hermana Consuelo, fotografías de su vida y objetos personales que le dejó a Juan Ramón antes del suicidio. Rescatada del olvido en los últimos años, la escasa obra conservada de Marga ha sido celebrada por su carácter precursor y por una originalidad que la equipara a las principales artistas europeas del período.

Marga Gil Roësset nació el 3 de marzo de 1908 en el seno de una familia acomodada. Tras superar graves problemas físicos lo que forjó sin duda su fuerte carácter, recibió una extraordinaria educación y se convirtió en una de las artistas más precoces del momento, demostrando un dominio de la pintura, el dibujo y la escultura, inusual para una chica de su edad.

A partir de los 13 años se dedica casi por completo a la escultura y se convierte en una de las artistas con mayor proyección del momento, que trabajaba además sin hacer bocetos ni rectificar, con ideas claras y precisas que sorprendieron al ambiente artístico de la época.

El libro nos acerca a la historia de Marga y de su amor imposible por Juan Ramón Jiménez, una relación truncada porque la artista nunca fue correspondida y por su muerte prematura. Dibujante y escultora de vanguardia, su vida está marcada por su temprano suicidio a los 24 años de edad a causa de este amor hacia el Nobel que no nunca tuvo recompensa.
De temperamento rebelde y personalidad decidida ”ejemplo de vitalidad exaltada, de voluntad constante, de capricho enérjico”, en palabras de Juan Ramón, Marga se había declarado sin éxito al poeta, que contaba entonces 50 años y que posteriormente lamentó la muerte de su admiradora, a la que no olvidaría nunca.

Juan Ramón Jiménez guardó las emociones y reflexiones de Marga en una carpeta junto con otros papeles asociados a su vida y muerte, incluidos varios borradores de un índice con los contenidos que llevaría el libro, inédito hasta ahora, dedicado a su memoria, una carpeta que llevaba el título de «Lo de Marga».

En ‘Españoles de tres mundos’, Juan Ramón le dedicó un hermoso texto donde daba cuenta de lo que ella supuso de gracia y revelación: “Si pensaste al morir que ibas a ser bien recordada, no te equivocaste, Marga. Acaso te recordaremos pocos, pero nuestro recuerdo te será fiel y firme. No te olvidaremos, no te olvidaré nunca. Que hayas encontrado bajo la tierra el descanso y el sueño, el gusto que no encontraste sobre la tierra. Descansa en paz, en la paz que no supimos darte, Marga bien querida”. El poeta siempre tuvo en la mesilla de su escritorio una pequeña foto de la joven artista, enmarcada, que es precisamente la misma que ilustra la portada de la edición presentada ayer.

Compartir.

Leave A Reply