Laberinto social.
Adán no la cagó.
[Federico Soubrier]

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Federico SoubrierAyer leí una simpática reflexión sobre el susto que se llevaría Adán la primera vez que cagó. Enseguida imaginé el gran sobresalto que le supondría al primer hombre de la humanidad pensar que se había roto algo en su interior. Y hasta que Eva, si lo había hecho antes, o el mismísimo Dios se lo explicara no se le pasaría al tataratatarabuelo la desazón.

Afortunadamente el Papa Francisco me ha aclarado que esto no sucedió, con la sorprendente y avanzada declaración de que “Al igual que la fábula de Adán y Eva, vemos el infierno como un recurso literario. El infierno no es más que una metáfora del alma aislada que, al igual que todas las almas en última instancia, está unido en amor con Dios”. Por fin termina con siglos de quitarle la razón al pobre Darwin desde el Vaticano y yo me quedo más tranquilo a sabiendas de que no provenimos de múltiples incestos entre los hijos de Adán y Eva, cuestión que a casi todos nos quitaba el sueño.

Este buen hombre debería andarse con cuidado ya que un importante sector de los que le rodean no está para nada de acuerdo con su manera de llevar las riendas de la hasta ahora hermética y conservadora Iglesia Católica.

Contra esta nueva vanguardia espiritual, aquí, en nuestro sorprendente país, nos encontramos con otra perla más del Obispo de Alcalá. Según este individuo hay que quitarle el voto a las mujeres porque últimamente piensan por su cuenta y sostiene que han pasado de buscar la igualdad a querer el poder absoluto.

Ya en anteriores apariciones ha soltado “mendrugadas” como que “El feminismo es un paso hacia la deconstrucción de la persona” o que “La homosexualidad es una deficiente sexualidad”.

Lo peor es que no es el único cantamañanas, Fernando Sebastián, elegido por el Papa para convertirse en cardenal, piensa que la homosexualidad “Se puede normalizar con tratamiento” y que quienes la padecen acabarán en el infierno. Afortunadamente para los gays y lesbianas que sufren “la enfermedad”, el Papa Francisco se ha cargado las hogueras y los diablos con cuernos, rabo y tridente. Este caballero en 2007 pedía el voto para Falange y el anterior daba misa con la bandera del Franquista en el altar, en 2009. Ambos, mientras rezan, pensarán que cualquier tiempo pasado fue mejor, sobre todo aquél en el que continúan anclados.

Ese mismo año el arzobispo y observador permanente del Vaticano en la ONU, Silvano Tomasi, declaraba que “No se debería hablar de pedofilia, sino de homosexuales atraídos por adolescentes”, a fin de justificar la pedofilia en el seno de la iglesia, “Dentro del clero católico sólo entre el 1,5 y el 5% de los religiosos han cometido actos de este tipo”, justificó para acabar criminalizando a los homosexuales: “No son pedófilos, sino efebófilos”.

¡Dios mío! Y nunca mejor dicho, si el cinco por ciento de los laicos fuesen pedófilos…

Lo mejor será que el Papa se cuide de sus servidores porque algunos de ellos, al contrario que Adán, sí la cagan a menudo.

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