Laberinto social.
Castigo andaluz.
[Federico Soubrier]

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Federico SoubrierMe suenan a gloria los aplausos de Don Antonio Machado desde su tumba. Por fin, esa España o más bien en su representación, esa Andalucía de charanga y pandereta… ha dado un par de bofetadas, y no lo ha hecho porque la brava Susana, con parte de sus filas manchadas de cochambre, sea santa de su devoción; ha castigado al PP por las mentiras, por los desatinos y no por plantar Rajoy, como dice Esperanza Aguirre desde una banal chulería, a un libertador desconocido, a dedo, en las narices de los andaluces.

Les han puesto las orejas de burro y mandado al rincón con un puñado de libros en cada mano, sin tener en cuenta la autonomía ni tampoco el federalismo que proclama su posible futuro oponente, Pedro Sánchez, más bien ha sido resarciéndose de su opresión.

Nuestra autonomía se ha tragado los EREs fraudulentos y algunos pitracos más, de forma contestataria, autocastigándose, como el que compra fruta picada por ser la más asequible, y han ganado a los sobres de dinero negro, a las congelaciones salariales, a los contratos temporales y basura, a las miserables subidas de pensiones, a los aumentos en la farmacia o a superWert destrozando el futuro de nuestros jóvenes.

Sorprende también, y más a mí, que he acudido como mero observador a alguna reunión de Podemos, que sin tener una estructura montada ni semimontada hace poco más de un mes hayan aparecido en el plano político andaluz como superhéroe que sale de una cabina telefónica con las mallas a medio colocar ¿Qué será cuando se planten en Madrid con capa planchada y más gomina que Estrellita Castro en el caracolillo de su frente?

No es necesario presagiar que en las Generales más de un partido se vaya a echar a temblar, como tiemblan los que van a tener que abandonar el Parlamento Andaluz con la caja de cartón y las tonterías de armario de indio en su interior, algunos para irse al paro, metidos en préstamos muy superiores a sus posibilidades venideras. En fin, en ese sentido es lógico que cada palo aguante su vela.

La verdad es que cuando a uno no le gusta ese fútbol con el que tienen embobada a la población se hace más expectante el saber qué sucederá políticamente a nivel local y, sobre todo, nacional.
Ya amenazada con no tener apoyos si no echa a los ”investigados” andaluces de su partido, según le reclaman Podemos y Ciudadanos, o la oferta de pacto del PP para que en las locales gobierne el más votado, nos puede llevar a revotar en septiembre. Susana, con todo el funcionariado y media Andalucía en contra, ha parecido ser la comida menos mala de un frigorífico que se ha aderezado con yogures griegos de podemos, pretendiendo dar un aviso que a todas luces pudiera acabar en intoxicación, pero en la guerra todo vale. Sirva de reflexión que mientras todo esto sucede en España, en Francia se machaca a los socialistas electoralmente.

Parece que los electorados europeos claman al unísono “Temblad, temblad…malditos”.

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