DESDE MI CABINA.
Manifestaciones en positivo.
[Paco Morán]

La victoria del Recre ante el Numancia ha sacado al Decano de la zona roja tras muchas jornadas en posiciones de descenso. Es un paso más hacia la salvación en la que hoy es una liga de cinco equipos para evitar el descenso.

Nada está logrado. Cierto es que la afición estaba en el día de ayer eufórica y emocionada. Eso sí, consciente de que hay que seguir mimando a los jugadores hasta que las matemáticas hablen en positivo o negativo.

Lo de los jugadores del Recre digno es la alabanza. No es la primera vez que lo escribo, ni la primera vez que palpo una entrega absoluta del recreativismo con sus jugadores. Con engaños continuados por parte de los dueños, todos están entregados a la causa de la permanencia. En esta temporada, la afición está teniendo un comportamiento comprensivo con una situación caótica en lo burocrático y también en lo deportivo. De las tres patas del recreativismo, jugadores y afición están sacando con matrícula de honor la temporada. No así los dueños del Recre.

El futuro de la entidad pasa por la permanencia y de ello es consciente la afición. De ahí, que considere que no es el momento de manifestaciones negativas. Apunto esto en relación a una asamblea que tendrá lugar pasado mañana y que ha convocado el Trust del Recre. En esa asamblea, se someterá a votación, comenzar a realizar una serie de movilizaciones si los dueños del Recre no ponen al día a empleados y jugadores como había prometido Víctor Hugo Mesa. Aparte de esto, someterán a votación, la creación de un código ético para la presidencia y reprobación de Pablo Comas-Mata como presidente del Recreativo. Todo es respetable, pero considero que tras ganar en Soria y viendo la situación del equipo, yo entregaría todas mis fuerzas en el césped para animar a los jugadores.

Entiendo que la gente está desesperada de tantas promesas incumplidas. Entiendo que en las tres patas del recreativismo, los dueños son los únicos que han fallado por la sencilla razón de no tener ni un euro ni avales para sacar al Recre adelante. Entiendo que los aficionados no confíen en su presidente. Todo es entendible. Respetaré cualquier decisión del Trust. Ahora bien, considero que si hemos vivido un año convulso lleno de promesas incumplidas y de fechas puestas en un calendario irreal, qué más da aguantar dos meses y volcarnos en el aliento a los jugadores.

Si estos fueran capaces de mantener al equipo en Segunda, entonces sí que habría que mirar a los dueños del Recre a la cara y preguntarle: ¿Son ustedes capaces de gestionar este club?

Y a partir de una respuesta, no pasarles ni una. Y si dentro de dos meses hay que correr a gorrazos a los dueños del Recre, que la afición decida. Pero démosle estos dos meses a ver que son capaces de hacer.
A día de hoy creo que debemos centrarnos en el partido ante la Ponferradina y no pensar en si Víctor Hugo Mesa cumple su palabra o si Pablo Comas es capaz de lograr el crédito para cerrar el acuerdo con Hacienda.

Yo particularmente no creo a nadie del consejo hasta que no demuestren con hechos, lo contrario de lo que han hecho a día de hoy. Es decir, cerrar el acuerdo con Hacienda y poner al día a la plantilla y empleados. Aunque hacer esto sin dinero es más que un milagro. Un milagro que a día de hoy sólo podrían hacerlo nuevos inversores.

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