DESDE MI CABINA.
Gesto de generosidad.
[Paco Morán]

Es sumamente complicado abstraerse de la situación enmarañada por la que atraviesa las cuentas del Decano. Y cierto es que el domingo el Recre tiene otra final ante la Ponferradina.

Es innegable que el recreativismo está tenso por la situación económica.

Tras cumplirse el periodo dado por Víctor Hugo Mesa para hacer frente al pago total de nóminas para empleados y jugadores, el recreativismo ya no está dispuesto a pasar ni una. A la hora de acabar este artículo, ni una palabra a jugadores ni empleados sobre cobros inminente. Es más, los empleados del club creen que no cobrarán nada hasta final de temporada. Yo creo que tampoco cobraran nada. La situación de algunos mileuristas es caótica y deprimente.

No es la primera vez que escribo sobre la falta de liquidez de Gildoy. Los dueños del Recre no tienen ni para tomar un café. Veo imposible que solos puedan salir de este laberinto.

Pero aparte de la preocupación general que hay en la afición y en la ciudad en general por la gestión del Recre, también el alcalde Huelva, Pedro Rodríguez, está muy preocupado por el futuro de la entidad. Tan es así, que el millón de euros no saldrá de las arcas municipales hasta ver clara la operación. El alcalde también ha perdido la confianza en el presidente de la entidad. No se fía.

A este punto y hora, del préstamo inminente que según Comas estaba concedido para firmar el acuerdo con Hacienda, nada de nada. La entidad bancaria quiere avales que Gildoy no puede presentar por la sencilla razón de que los dueños del Recre no tienen ni para tomar una cerveza.

No hay que ser un lince de la banca para saber que si tienes avales, tienes préstamos. Blanco y en botella se explica el porqué el banco no le ha dado un crédito a Comas y Víctor Hugo Mesa. Todo se está paralizando por la sencilla razón de que los dueños del Recre no tienen ni para tomar un helado.

Ante este panorama, la solución pasa por un acto generoso de Gildoy, y firme una retira una vez acabe la temporada.

Se puede entender la buena voluntad de los dueños del club en hacer las cosas bien, pero cometieron en enorme error al querer reflotar, con los bolsillos vacíos, una empresa en ruinas. Pensaban que Huelva era un paraíso en el que conseguir dinero para el Recre iba a ser un camino de rosas. Craso error.

La generosidad de Comas y Víctor Hugo Mesa, pasaría por vender el club a coste cero. Es decir, que los interesados en comprar, podrían quedarse con la entidad haciéndose cargo de la deuda. Eso sí, con cuatro millones sobre la mesa antes de firmar la compra, para llegar al acuerdo con Hacienda y pagar el millón que se le adeuda a empleados y jugadores. Sólo pido que al próximo dueño del Recre se le haga una profunda radiografía.

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