Opinión: “Despidos a toda prisa en Almonte”

(Texto: Sindicato UGT) La sección sindical de Almonte de la FSP UGT Huelva denuncia la  persecución sindical y política de los expedientes disciplinarios que el alcalde de Almonte, José Antonio Domínguez (PP) gestiona de forma desproporcionada y fuera del derecho administrativo contra alguno de sus trabajadores. Lo último es la pretensión de despedir a un trabajador municipal con la acumulación de expedientes disciplinarios. La llegada del PP a la alcaldía de Almonte se basa en judicializar y perseguir a los empleados municipales, este es el caso de Jorge Estéfano Leyva abriéndole cuatro expedientes disciplinarios bajo argumentos de poco peso con el fin de acumular diversas faltas que desembocasen en el despido del trabajador.

Este trabajador tiene categoría de encargado de servicios y desde la llegada en 2011 del PP al ayuntamiento fue desplazado a tareas de conserje en el polideportivo. No conformes con el cambio de tareas y categoría, no han cesado en el intento permanente de ir abriendo expedientes al trabajador con el fin de echarlo. De hecho, en 2013 ya cumplió una sanción de tres meses de empleo y sueldo que será revisado en vía judicial en este mes de abril.

Los dos últimos expedientes disciplinarios contra Jorge Estéfano están siendo instruidos por el teniente de alcalde José Joaquín de la Torre, ya condenado como presidente de la entidad pública Doñana TV por despido nulo a una trabajadora y calificado por el juez como despido ideológico. Debido a esto, una de las alegaciones de Jorge fue la dudosa imparcialidad de este instructor a la luz de los hechos ya vividos.

Otro caso en el tema de expedientes disciplinarios  ha sido, la que hizo que un empleado público de la Guardería Rural estuviera suspendido de empleo y sueldo por quince días, todo ello sin fundamento para tal pena. El trabajador interpuso un contencioso administrativo ante el juzgado, que pierde el alcalde a favor del trabajador, y donde el juez estima que no había hechos para proponer sanción alguna al empleado público.

La libertad de expresión no parece ser el fuerte del PP de Almonte, y cualquier trabajador cuya ideología sea distinta a la de este partido pues está condenado a un expediente disciplinario, que sin duda,  y  está demostrado, que al final los juzgados dan siempre la razón a los trabajadores,

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