Laberinto social.
Más que dos carretas.
[Federico Soubrier]

Federico SoubriertextoAunque el refrán “dos tetas tiran más que dos carretas” siempre ha hecho alusión al dominio que tiene el género femenino sobre el hombre, en casi cualquiera de sus edades mentales cuando el sexo anda por medio, me refiero aquí a que una sola mujer con sus dos atributos al aire le ha echado más ovarios al Partido Popular, consiguiendo ridiculizarlo, que todo un pueblo oprimido, acompañado de unas fuerzas sindicales que se dejan manejar al libre albedrío por un gobierno mayoritario, a la vez que mentiroso, sin presentar batalla.

También tengo que añadir que me ha parecido deplorable la actuación del grupo policial que intentó desarbolar el “atentado tetista”. Tíos como trinquetes, armados hasta las cejas, con las rodillas sobre la mejilla de la indefensa activista de Femen aplastándole la cara contra el acerado, no tuvieron narices de colocarle las esposas a la señora, que seguramente habrá sido sometida a un juicio rápido y machacada por el yugo opresor.

Dónde quedan las llaves de judo que te inutilizan simplemente doblándote la muñeca y dónde las quejas por ponerle a Rodrigo Rato la mano en la cabeza para que no se golpease con la carrocería del coche.

Hubo un tiempo en el que los hombres de este país acompañados de una pocas universitarias comprometidas, salíamos a dar la cara en las manifestaciones, a correr delante de los grises con sus porras o montados en sus lecheras, aquellos seat 124 ranchera con sirena azul, tratando evitar los silbidos de sus disparos con pelotas de goma, esas, que en los últimos años, lanzadas por los antidisturbios, han matado o cegado a algunos manifestantes o sencillamente a ciudadanos que deambulaban tranquilamente por la calle. A día de hoy lamentablemente aquellos ideales de libertad están muertos y enterrados bajo metros de jaramago.

Volviendo a los pocos arrestos que quedan en este país, la chica de los senos al viento, para más ovarios, en solitario, utiliza la naturalidad de sus pechos como armas, lanzando sus consignas “protestar no es ilegal”, “activismo no terrorismo” y “democracia sin mordazas”, en contra del ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, defensor a ultranza de la “Ley Mordaza”, luciendo la cara pintada del susodicho en la espalda, a la vez que “violador de libertades” escrito sobre su pecho. Ellas ya dieron la cara, y el cuerpo en el congreso increpando a Gallardón en contra de la Ley del aborto y vuelven a hacerlo para defender su, y nuestro, derecho a expresarnos y manifestarnos al amparo de una democracia que hace aguas y es rechazada por la oposición, numerosos partidos minoritarios, la ONU y los defensores de los derechos humanos.

Como toque de atención a un gobierno que se mete con sus homólogos bolivarianos presumiendo de democracia, el “The New York Times” pone al PP a parir por su propuesta de Ley de Seguridad Ciudadana, afirmando que volvemos de cabeza a un régimen de tintes franquista, lo cual no tiene cabida para un país integrado “plenamente” (supongo que únicamente lo dirán por los recortes) en la Unión Europea.

Me descubro ante ti, señora, señorita, muchacha, o simplemente, nada más y nada menos que mujer de las tetas, senos o pechos al aire. Te envidio porque algún día, tuve o mejor digo tuvimos un ápice del de vuestros arrestos, defendiendo nuestros derechos y nuestros ideales, esos que vamos a perder o estamos perdiendo ahora como cobardes.

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