Laberinto social.
Otro dudoso Pive
[Federico Soubrier]

Federico SoubrierYo no sé si es que los políticos han perdido todas las luces o es que Rajoy, desde lo más profundo de su intelecto, tiene planeado un cambio radical en la normativa de su próximo PIVE para impedir la defraudación que se viene cometiendo a su sombra, ese que está sirviendo en bandeja como golosina electoral, dado que, aunque los PIVEs sean legales a la vista de la justicia, a mi entender a veces constituye un fraude consentido en toda regla, viniendo siempre, al final, a beneficiar a los mismos, a los suyos, a los que mueven el dinero.

Paso a relatar cómo han funcionado los PIVEs hasta ahora, siempre refiriéndome a la parte que, al menos, considero fraudulenta aunque aceptada por el sistema:

Pepe o Mohamed, que así se pudieran llamar, tienen una mierda de coche que ya no da ni para arrancar. Como desgraciadamente sus economías son también un “mojón”, necesitan llevarlo al desguace para darlo de baja definitiva y no seguir pagando el IVTM (sello azul), con lo cual, o bien les va a costar algo o en el mejor de los casos van a percibir 50 euros por ello.
Rafael de Ahumada Martínez de Pelayo y Bahamonde, caballero de economía desahogada, que cambia de vehículo una vez cada dos años, les va pasando los suyos, “niquelaos”, a sus primogénitos, por orden de lista de nacimiento, y le compra a Pepe o a Mohamed la chatarra por doscientos euros, quitándole el marrón de deshacerse de ella.

Por supuesto lo pone a su nombre y para adquirir un auto fetén se suma al maravilloso plan PIVE, ideado para modernizar el parque móvil nacional de vehículos J.O.D.I D.O.S, ahorrándose 1.500 euros (antes 2.000), que le pagamos usted y yo, además, aunque ese es otro tema, intenta poner como titular a su anciana madre o a la abuela que suelen tener una minusvalía, acogiéndose a la exención del Impuesto de Vehículos de Tracción Mecánica, aunque la pobre no salga de casa desde hace lustros por estar postrada en la cama.

Aquí se benefician siempre al menos tres, por supuesto el concesionario que vende el modelo, la marca que se lo suministra, Rafael de Ahumada… que estrena a menudo vehículo, y yo qué sé quién más.

El caso es que Pepe y Mohamed que no han cometido ningún delito, únicamente han vendido sus tartanas, vuelven a comprar un armatoste con más años que Matusalén, pero que todavía es capaz de andar…y vuelta a empezar.

Lo normal sería que la norma exigiese que seas titular del vehículo que entregas, digamos hace diez años, para que lo hayas aprovechado y si no, ni PIVE ni PIVÓN. Si te estás comprando una ruina de coche hace un mes o incluso ayer, no pretenderás que este bendito gobierno, tajante en austeridad, eso sí, la de los demás, te regale dinero público. Ahora se pretende que el titular lo tenga en su poder al menos un año antes de entregarlo. No tienes más que dejarlo en un garaje, a ver qué banco por una inversión de doscientos o trescientos euros te da más de mil de beneficios en doce meses.

Esperemos que el Presidente no nos venda más motos. Me gustaba más su antiguo programa electoral, aquél en el que todo fue mentira…pero en los postres, no en los entremeses.

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