Museo Whitney en Huelva, un proyecto deseable y realizable

Algunos componentes de la Asociación Huelva Nueva York junto a las esculturas Ferdinad and Isabella de Gertrude V. Whitney(Texto: Juan Antonio Márquez Rodríguez)   ¿Por qué vienen los norteamericanos a Huelva? El neoyorquino Washington Irving, peregrino de la ilusión, realiza su anhelado viaje a Huelva y La Rábida, es probablemente uno de los primeros americanos que llega al origen del descubrimiento de América. Más tarde, en las primeras décadas del siglo XX, otros muchos compatriotas también lo hacen, casi todos vienen con la emoción de visitar uno de los sitios venerables marcados en la Historia, pero se encuentran un monasterio pendiente de restauración y una columna conmemorativa del IV centenario con amenaza de ruina. En 1926 un grupo de ellos  forman una comisión, Columbus Memorial Committee de Nueva York, por idea del abogado W.H. Page que años antes visita La Rábida, y deciden donar el Monumento a Colón a la ciudad de Huelva y participar en la restauración del Monasterio.

ELLA, LA NEOYORQUINA-ONUBENSE.

El frío domingo dos de diciembre de 1928 el Sr. Hammond y su señora ofrecen un almuerzo en la Embajada de los EE.UU. A la comida acude lo más destacado de la sociedad madrileña junto al presidente del Consejo de Ministros, General Primo de Rivera. El acontecimiento se organiza en honor de una ilustre compatriota de los anfitriones. Sin embargo, ella tiene una demora imprevista en su viaje, y el almuerzo comienza sin ella. Más tarde llega, una vez concluida la comida, esta señora impresiona y sorprende a los invitados por su modestia y generosidad, sobre todo cuando acto seguido hace entrega al Presidente del Consejo de Ministros y al duque de Alba de un donativo de quince mil dólares.

En enero del 29 ella regresa a Huelva, es afectuosamente recibida, viene a visitar las obras del monumento que se está construyendo desde hace quince meses en la Punta del Sebo, frente a La Rábida. Es la autora del proyecto, está satisfecha con la evolución. El 21 de abril de ese año el monumento se inaugura. Días más tarde se convierte en hija adoptiva de Huelva. Ella es Gertrude Vanderbilt Whitney.

WHITNEY MUSEUM

La señora Whitney es una de los mecenas más influyentes del siglo XX y fundadora del Whitney Museum of American Art. Se considera que el Patronato de la Fundación Whitney realizó aquella donación en diciembre de 1928 para la restauración del Monasterio de La Rábida y la cuantía sobrante para los gastos de instalación y de complemento de un proyectado Museo Americano en nuestra provincia.

El Whitney Museum es probablemente el museo de arte americano más importante del mundo, con el repertorio más completo desde comienzos del siglo XX hasta la actualidad. Su colección está compuesta por más 21.000 trabajos de más de 3.000 artistas. Su Bienal es la exposición más sobresaliente de los acontecimientos y obras más recientes del arte americano, la próxima será en el año 2016.

El pasado uno de mayo El Whitney ha inaugurado su nuevo edificio, diseñado por el arquitecto Renzo Piano y situado entre el Parque de la Línea alta (parque urbano elevado construido sobre una antigua línea de ferrocarril) y el Río Hudson.

EL CASO DEL MUSEO GUGGENHEIM DE BILBAO

La idea del Museo Guggenheim Bilbao comienza en 1991, cuando distintas instituciones públicas vascas se pusieron en contacto con la Solomon R. Guggenheim Foundation para proponerle su participación en una parte de su Plan Estratégico de revitalización económica y urbana de Bilbao, una ciudad fuertemente deteriorada por el declive industrial. Su construcción supuso la recuperación de la ría del Nervión para la ciudad y su reurbanización para la cultura, el ocio y el turismo, como alternativas a la industria. Se debe resaltar que el consenso existente entre las distintas instituciones públicas sobre la necesidad de concertar esfuerzos y llevar a cabo acciones coordinadas fue imprescindible para la elaboración del Plan Estratégico mencionado.

En los proyectos de urbanización y equipamientos, desarrollados en Bilbao, destaca la escasa presencia del capital privado, por el contrario, se han apoyado principalmente en la inversión pública; tanto de las administraciones vascas como estatal e incluso de la Unión Europea. Se puede afirmar que el modelo de regeneración de la ciudad se ha apoyado en el liderazgo del sector público.

Aunque el fin de un museo es constitutiva y esencialmente cultural, prolifera el número de museos a los que se adjudica un cometido económico, es decir, la re-activación/diversificación urbanístico-económica de ciudades. El Museo Guggenheim de Bilbao constituye un ejemplo paradigmático de este tipo de museos y, al mismo tiempo, eficaz en términos de atracción de visitantes y turistas. Desde que se inauguró en 1997 el número de visitantes al museo ha oscilado entre 850.000 y 1.300.000 por año, lo que ha generado en torno a 741.000 pernoctaciones por año. En términos de empleo, el Museo ha creado la cifra de empleos directos, indirectos e inducidos se encontraría dentro de la horquilla 900 y 1200 empleos. Por consiguiente, estaríamos hablando de un nuevo puesto de trabajo por cada 1000 turistas. En cuanto a la recuperación de la inversión se refiere, la totalidad de la inversión, sin incluir la compra de la colección permanente, se recuperaría nueve años después de la apertura del Museo.

Bilbao no es un caso excepcional, ya que otras ciudades europeas, como Birmingham, Glasgow o Lens han reorientado su política urbana hacia el urbanismo equipamental/empresarial, lo que le lleva a adoptar una estrategia de revitalización alrededor de proyectos emblemáticos de gran escala. Igualmente estos casos con financiación de Fondos Europeos, porque se fundamentan en reconversión-revitalización de su maltrecha economía porque sus industrias están obsoletas y no han sobrevivido a la globalización.

NOSOTROS, LOS ONUBENSES.

Un grupo de ciudadanos de Huelva planteamos retomar la idea del anhelado Museo Americano de los años veinte. Casi un siglo después pretendemos que el Museo Whitney de Nueva York pueda establecerse en nuestra ciudad y, de esta forma, ser una institución cultural permanente. Nuestro deseo es que nuestra provincia, puerto de salida del viaje del Descubrimiento de América, pudiera convertirse en el puerto de entrada del arte americano en Europa.

Entendemos que la capital debe cambiar su imagen hacia una ciudad que también puja por la cultura, el ocio, el turismo y el sector de servicios. Convertir Huelva en una ciudad más viva, más cosmopolita y en un lugar atractivo y de referencia del sur de España, que sea espacio de visita casi obligatorio  para los miles de turistas que visitan nuestras playas, El Algarve o Sevilla, que además se convierta en escala habitual de cruceros donde un porcentaje importante de sus pasajeros se queden aquí y no se vayan de excursión en autobús a otras provincias. A la vez, este museo con un contenido artístico sobresaliente y un edificio singular, puede ser el estandarte que nuestra provincia necesita para acabar con la estacionalidad, y dejar de ser un destino solamente estival.

El proyecto es complejo, pero realizable, ya hemos visto que existen ejemplos en otros lugares donde la reconversión industrial fue ineludible. No existe individuo o sociedad que alcance sus logros sin intentarlo. Huelva debe intentarlo y, si lo intenta, encontrará el camino para conseguirlo.

A la hora de poder suscitar el interés de la Fundación Whitney y poder ubicar una sede emblemática de su museo en nuestra provincia, deberíamos analizar cuáles son nuestras limitaciones, pero también nuestras potencialidades ante esta ambiciosa pretensión.

En cuanto a nuestras limitaciones, aparecen debilidades eternas en nuestra provincia. Uno de los factores que más nos debilita es la accesibilidad de la capital y la provincia. La falta de infraestructuras de transporte es un tema perenne en nuestra historia, y nos coloca en una situación desfavorable frente a otros destinos. Quizás la creación de un espacio cultural de gran magnitud sea una justificación importante para poder exigir el “ya nos toca” a las administraciones responsables, y que se resuelva esta barrera cuanto antes.

Otra debilidad es la actitud conformista de una parte de la sociedad onubense, sobre todo cuando ésta se da en algunos gestores públicos.

Continuando con las limitaciones, aparecen las situaciones negativas que amenazan cualquier proyecto que requiera inversiones externas a Huelva. Uno de los factores más adversos es la situación económica global actual, que conlleva presupuestos más ajustados y que evidentemente repercuten en las demandas que se realizan a las instituciones regionales y estatales. Sin embargo, esta realidad, reconocida por todos, puede ser convertida en oportunidad como veremos más adelante.

Otra amenaza que puede atentar contra este proyecto, y que puede hacer peligrar su supervivencia, es que otros se nos anticipen en esta noble idea.

En cuanto a nuestras potencialidades, que surgen de la combinación de nuestras fortalezas con las oportunidades de nuestro entorno y nuestra historia, que están a la vista de todos, pero si no son reconocidas significa su pérdida. Nuestra fortaleza más importante es ser la provincia del Descubrimiento de América, es el elemento más esencial y que nos distingue de cualquier otro lugar. Es un factor firme que nos hace genuinos, fue el motivo para que los norteamericanos acudieran aquí y nos reconocieran con la construcción del monumento de la Punta del Sebo. De igual manera, nuestra provincia es el lugar más americanista fuera de América. En este sentido, cabe destacar la importancia que los neoyorquinos dan a la figura de Cristóbal Colón, celebrando su Columbus Day durante el segundo lunes de cada mes de octubre.

Otro factor positivo es la ubicación geográfica de nuestra provincia, es atlántica con uno de los puertos más importantes de España, con buen clima y muchas horas de luz al año, playas incomparables con buenos hoteles, riqueza en espacios naturales (donde sobresalen Doñana y la Sierra) y la cercanía con Sevilla y Portugal. Entre los componentes positivos también destacan las tradiciones, especialmente la Romería del Rocío, y la gastronomía. Todo ello debemos valorarlo, claro que sí, pero sin caer en la actitud complaciente, ya referida, ni exclusivamente en la exaltación retórica de estas bondades, porque nos conduce a objetivos menores.

Dentro de las potencialidades, destacan las oportunidades. La más importante es la relación de la figura de Gertrude V. Whitney con Huelva,  ella con su generosidad y sencillez se ganó el corazón del pueblo de Huelva, y se hallaba muy agradecida por la atención cariñosa que aquí siempre recibió. Es onubense de adopción y el nombre de “Escultora Miss Whitney” está presente en una de las avenidas de nuestra ciudad. Aquí se encuentra una de sus obras escultóricas más representativas y de mayores dimensiones, uno de los conjuntos escultóricos más importantes del siglo XX en nuestro país: el Monumento a Colón, y en su capilla interna se encuentran las esculturas de los Reyes Católicos, sus “Ferdinand and Isabella”. Por último, como ya hemos referido antes, la Fundación Whitney realizó la donación para la instalación del proyectado Museo Americano. Tenemos detectada esta gran oportunidad, llevamos casi un siglo desaprovechándola. Debemos aprovecharla ya, ahora es el momento.

La otra oportunidad identificada es la  situación económica existente en la provincia. Después de la pérdida de industrias durante los últimos años en la capital, se deben tomar decisiones estratégicas para la revitalización de la economía municipal y provincial.

¿CÓMO LOGRAR UN MUSEO EMBLEMÁTICO EN HUELVA?

Pensamos que el Ayuntamiento de la capital y la Diputación Provincial deberían liderar esta línea estratégica, de forma consensuada y evitando la confrontación política. Deberían aglutinar inquietudes y pensar en el bien común. Deberían presentar en Sevilla y en Madrid un proyecto serio y realista, aunque suene a tópico, hacerlo con convencimiento, exigencia, orgullo histórico y entusiasmo, porque serán las administraciones autonómica y estatal las que deberían solicitar los Fondos Europeos para un asunto tan esencial. Deberían hacerlo sin victimismo, con un completo dossier con documentos e informes que acrediten las peticiones que se plantean: declive industrial, entorno dañado tras más de cincuenta años de vertidos, falta de infraestructuras de transporte, provincia condicionada por espacios naturales que se deben preservar, tasas indecentes de desempleo, necesidad de un plan estratégico de reactivación económica. Deberían centrar su atención en el conjunto de infraestructuras que debe proveer el sector público para asegurar la competitividad del territorio, sin cuestionarse que las inversiones en edificios culturales forman parte de un todo y son necesarias para mejorar la competitividad y bienestar de las ciudades, al igual que el resto de infraestructuras públicas.

Sin embargo, opinamos que este museo es un elemento más de una estrategia global pensada para la revitalización urbana y económica de la ciudad y de la provincia, gravemente afectada por la desindustrialización. Esta estrategia debe desarrollarse en varios entornos y, por tanto, el museo debe ser un elemento más del imprescindible desarrollo de otros proyectos urbanísticos, industriales y de recuperación espacios industriales abandonados.

No obstante, esta noble aspiración podrá ser realidad si el conjunto de la sociedad onubense lo ve realizable y se implica, nadie vendrá de fuera de nuestra provincia a ponerla en marcha. La misión es nuestra, y es ahora, no olvidemos que en un escenario positivo las puertas de un museo como éste no se abrirían antes de cinco o seis años. Necesitamos aglutinar todas las fuerzas y opiniones, se debe recuperar el espíritu de aquel tres de marzo que movilizó a Huelva para revindicar nuestra Universidad. Este proyecto debe ser respaldado e impulsado por todos los estamentos sociales de Huelva, necesita la participación del Puerto de Huelva, Delegaciones Territoriales Autonómicas implicadas, Federación Onubense de Empresarios, Universidad de Huelva, Universidad Internacional de Andalucía de la Rábida, Ayuntamientos de los Lugares Colombinos, Cámara de Comercio (que tan activa participación tuvo durante los años de construcción e inauguración del monumento de la Punta del Sebo), Real Sociedad Colombina Onubense, Academia Iberoamericana de La Rábida, entidades financieras con compromiso social en esta provincia, colectivos profesionales, culturales o del patrimonio que consideren que el logro de este proyecto es positivo para la ciudadanía de Huelva.

¿CÓMO DEBERÍA SER EL PROYECTO DE UN MUSEO EMBLEMÁTICO CON ÉXITO?

Un grupo de profesores de la Universidad del País Vasco han analizado cuáles son las líneas maestras para que la inversión en un museo emblemático pueda convertirse en un eficaz re-activador económico, que podría ser el caso que aquí se cuestiona, principalmente por su repercusión social y por su financiación previa.

Destacamos algunos de los requisitos que ellos consideran que inciden en la eficacia del proyecto:

Grado de identificación entre el Museo original y el “Museo importado” y sus ciudades de ubicación. Este elemento se podría decir que se cumpliría en el caso del Whitney, por la vinculación de su fundadora con nuestra provincia.

Elevada Visibilidad Internacional. Los museos crean turismo principalmente cuando adquieren una elevada visibilidad internacional en los medios de comunicación. Uno de los modos para alcanzarla es a través de un edificio emblemático, que se convierta en icono de la ciudad.

La fuerza de la marca. El turista medio se ve atraído por destinos con una marca fuerte, el Museo Whitney la tiene.

Calidad de las exposiciones. Existe un público cada vez más entendido. La programación de las exposiciones se convierte, así, en un factor determinante para la atracción de visitantes.

Estabilidad y continuidad de los promotores del Museo. Para el éxito de este tipo de estrategias, se debe asegurar que los promotores financieros del museo continúen vinculados con él a lo largo de toda la vida del museo.

Accesibilidad y localización geográfica. Es imprescindible mejorar las infraestructuras de transporte. En cuanto a la localización, debe estar en una zona de usos variados (ocio, servicios, comercio, espacios verdes, etc.).

Implicación de la comunidad local. El éxito de un museo guarda estrecha relación con su capacidad de implicar a la población local. Un posible indicador del grado de implicación es el número de Amigos del Museo. Otro indicador es el de los patrocinadores, tanto públicos como privados. Se trata que el museo consiga cambiar la cultura empresarial, de modo, que las empresas dediquen una parte de sus beneficios a la cultura, mecenazgo corporativo.

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