Mercadillo Molino del Pintado en Ayamonte

z. musica. z bailando z pintores z poetas 2 z poetas.(Texto: José Luis Rúa)  A lo largo del invierno, como una actividad novedosa y sin más ambiciones que la de ofrecer una nueva posibilidad a gentes inquietas, nació el Mercadillo de artesanía, segunda mano y antigüedades en el Molino del Pintado. Fue una convocatoria abierta a toda la gente con ciertas inquietudes en estos términos de mercadeo, y la verdad que tuvo su aceptación, sus incondicionales y los curiosos que no terminaban de creerse este tipo de actividad en nuestra ciudad y que al final aceptaron por su enorme agrado.

Y no solo Paula en un principio y Rocío casi en el final, dirigieron sus pensamientos a los puestos de venta. Facilitaron y ofrecieron las instalaciones de esta construcción en medio de las marismas de Ayamonte, para ser un referente en este y otros tipos de actividades. Así fue como mes tras mes, vimos con satisfacción diversas exposiciones en las paredes de su salón multiusos. Escuchamos sin distraernos la presentación de poemarios de la mano de los Poetas del Guadiana, que hicieron un esfuerzo para trasladar hasta el Molino sus últimas creaciones. La música fue inundando la explanada jornada tras jornada, de la mano de expertos en el tema y que supieron captar no solo la atención sino dar ambiente a cada momento. Así es como transcurrió mes a mes esta actividad hasta llegar a la del otro día, la última de esta temporada. Parón por los calores que se avecinan y convocatoria anticipada de su regreso tras las fiestas patronales de la ciudad.

Y por ser la última convocatoria, pudimos escuchar en las voces de sus autores, los poemas presentes en el poemario ¡Apontamentos da margen!. Perro Andaluz dio libertad a su música. ¡Bailando! La academia portuguesa de salsa inundo de ritmo, colorido y alegría la zona central del Molino. Pintores locales se reunieron para decirle a través del color, un adiós efusivo al mercadillo, con ese primer encuentro de pintura al aire libre en las marismas.

Se fue la actividad, la vida y la alegría que nacía cada segundo domingo de mes en el propio Molino y en sus alrededores, dando sentido y razón de ser a un edificio y unas marismas quizás poco visitadas para el valor que en si tienen. Pero el regreso está a la vuelta de la esquina. En septiembre de nuevo, con otros aires y con algo más de experiencia, volverán a mostrarse al público los objetos del deseo. Pero eso será después de los calores……

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