TERETES.
Podemos zapatear.
[Paco Velasco]

TeretesZapatero no puede. Podemos zapatea. La ensoñación cutre del expresidente trajo consigo la pesadilla inacabable de la crisis y de la recesión. Y si no era suficiente la taza de arroz del leonés, se nos promete una segunda taza más indigesta. Zapatero cree, en el marco de necedad que oprime su estéril capacidad política, que Iglesias puede ser una secuela del personaje que ha venido interpretando. Menudo error. El líder de “Podemos” aventaja en varios pueblos al antiguo inquilino de la Moncloa. En román paladino, que Pablo se lleva de calle a José Luis por mucha cara de intelectual progre que quiera poner este.

Ahora bien: si el ladino Pablo, bolivariano de pro y chavista de contra, quiere llevarse al huerto al denostado Zapatero, a fe que lo está consiguiendo. Ello, con el beneplácito de Pedro Sánchez y ante la perplejidad del socialismo próximo a Felipe González. Un entendimiento entre los de la rosa y los que se están poniendo “moraos”, cara a las elecciones generales de fin de año, sería un cataclismo político, social y económico de dimensiones gravísimas. La consigna de reeditar el tristemente célebre cordón sanitario contra el PP está condenada al triunfo efímero y a la descomposición continuada y persistente del sistema democrático.

El Partido Socialista ha cometido errores de bulto en su trayectoria desde la Transición hasta nuestros días. Errores y actos de moralidad indecente. Desde Lasa y Zabala a los agujeros negros del latrocinio institucional andaluz pasando por la historia de Filesa y otras desventuras. Sin embargo, subordinar los intereses generales de los ciudadanos españoles a la ambición malsana de querer el poder –disfrazado de gobierno legítimo- a toda costa, terminará pasando factura por el tiempo determinado que el pueblo necesita para olvidar desmanes pasados.

Los cantos de sirena del zapaterismo hacen sonreír beatíficamente a los podemitas. En público. Lo que es en privado, las sonrisitas se tornan carcajadas de cachondeo. Como si Zapatero no hubiera hecho ya bastante daño al empleo y a la unidad de España. Como si alguien pensara que una coalición de psoecialistas sensibleros y de podemitas taimados estuviera en condiciones de sacar al país de la astenia económica, del peligro secesionista, de la discriminación social y del batiburrillo mental de los iluminados listorros que mueven los hilos de las marionetas electorales.

En este contexto de vacío, qué gozada ver al cumplidor Errejón departir con el honrado Pepe Blanco, con el constitucionalista jefe de Bildu, con la gran frustrada actriz Colau, con el simpático Junqueras y con el impar Beirás en una cena/aquelarre presidida por el poeta Zapatero y el catedrático Iglesias. Qué gozada.

Y mientras, el atisbo de recuperación de la economía se va al garete. La marca España se venderá en el mercadillo dominical de algunas aldeas perdidas.

Cómo zapatea Podemos. Ni los mejores bailarines clásicos lo harían mejor. Zapatiesta. Zapasiesta adormidera por la burundanga de la mandanga.

3 Responses to TERETES.
Podemos zapatear.
[Paco Velasco]

  1. No lo digo por el autor que conste, decía Cicerón: ” Es propio de los necios ver los vicios ajenos y olvidar los propios”.

  2. Sra. Inés del Mar, dice que ya na hay dictadores y dice bien. Pero tenemos otra cosa que nos ha traido esta mal llamada democracia, y es que un tonto contemporáneo pueda llegar a ser presidente de España y dejarla destrozada política y economicamente.

  3. Inés del Mar

    Yo no sé cómo se puede vivir así, Profeta de un mundo alucinante, neurótico, espantoso y catastrófico, pensando mal de todas las persona y, lo que es peor, desparramando sobre ellas una lluvia de insidias a diestro y siniestro. ¿A cuento de qué llama necio al Sr. Zapatero?
    ¿Le gustaría que a causa de lo que aquí “escribe” se lo llamaran a Usted? Sigue confundiendo la injuria con la crítica.
    El asunto es muy simple: España es un Estado de Derecho, ya no hay dictadores de ordeno y mano, ya no existe el Movimiento Nacional, ni el Fuero de los Españoles, ni hay terrorismo de Estado, ni policía política, ni jueces de orden público, ni censura, ni procuradores en Cortes, ni presos políticos, ni… Ahora es el tiempo de la Democracia y, más que nunca, del consenso, de los acuerdos, de los pactos y del respeto.

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