Laberinto social.
Trece maneras de matar a un profesor
[Federico Soubrier]

Federico Soubrier
Un nuevo videojuego sale al mercado. Se titula “Trece maneras de matar al profesor” y consiste en la ejecución de un profesor por parte de un alumno adolescente de trece formas diferentes, a cual más atroz.
La salvajada tiene lugar en una clase y para darle un mayor tinte de violencia todo el fondo es de color gris, incluso los personajes, consiguiendo de esta manera que el rojo de la sangre del profesor, generada por las sucesivas agresiones, destaque mucho más.
El “artista” que lo ha diseñado ha facilitado para perpetrar los asesinatos dentro de un marco normal como es la clase trece utensilios habituales en las aulas, con lo cual simplificaría a cualquier menor que se le pudiera “ir la olla” encontrar un arma de delito propicia y cercana.
No quiero entrar en el detalle, pero tijeras, silla y otros artilugios son usados con ensañamiento, necesitando el joven asesino incluso tomar resuello para continuar con su atrocidad, yéndose éste al final de cada crimen con una pasmosa naturalidad.
Sabiendo por experiencia y valga el caso reciente, no hace ni dos meses, del chico catalán que disparó a sus profesores con una ballesta, hiriendo a cuatro y rematando a uno con un puñal, que todos los adolescentes atraviesan una fase inestable emocionalmente, me parece una barbaridad que se fomente la violencia escolar gratuitamente con un vídeo al alcance de cualquier chaval que sepa utilizar un móvil o un ordenador.
Como es de imaginar, el servicio del Defensor del Profesor del sindicato docente ANPE ha exigido oficialmente que se retire todo este material de manera urgente, ya que evidentemente a cualquier maestro lo que le gustaría es volver a casa a comer con su familia y no ser una víctima más del Juzgado de Guardia Nº XXL.
Vaya por delante que a lo largo de mi formación académica me he topado con algunos profesores a los que habría que echarle de comer aparte, pero tanto como para matarlos va a ser que no.
La culpa no la tiene solamente el “pirado que se está forrando” sino la sociedad permisiva en la que nos encontramos inmersos que consiente que se agreda a los médicos en sus consultas y a los funcionarios en sus puestos de trabajo, entre los que por supuesto se encuentran los docentes, condenando con penas menores o nulas a los agresores.
El demente realizador también ha creado de paso “Golpea a tu jefe” y para más inri “Acaba con tu ex” de una violencia y mal gusto extremos, sobre todo en una coyuntura que tanto políticos como asociaciones se desgarran las vestiduras por frenar la violencia de género.
En vez de dedicarse a acallarnos con la Ley Mordaza, ya se podían preocupar de controlar todo aquello que fomenta la violencia, sobre todo la dirigida a los menores que todavía tienen el cerebro a medio pulir. Seguramente, cuando el autor de los interfectos edite “Mil maneras de matar al Presidente” se pondrán manos a la obra y en dos días una nueva ley estará vigente.

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