Le piden diez meses de cárcel por tirar brasas mal apagadas y causar un incendio

El Juzgado de lo Penal número 3 de Huelva acoge el día 24 a partir de las 9,30 horas el juicio contra un hombre acusado por la Fiscalía de un delito de incendio forestal por imprudencia grave, al considerar probado que éste provocó en julio de 2012 un incendio en el término municipal de Beas, que arrasó 23 hectáreas, por “absoluta falta de diligencia”, al tirar al suelo cenizas y rescoldos que no apagó correctamente.

Según reza en el escrito del Ministerio Fiscal, al que ha tenido acceso Europa Press, el fiscal considera probado que, en la parcela de su propiedad sobre las 8,00 horas del día 1 de julio de 2012, y con la finalidad de cocinar, el acusado encendió un horno de ladrillo y, tras finalizar su uso sobre las 15,00 horas, lo limpió, tirando al suelo las cenizas y rescoldos que no apagó correctamente, extendiéndose al poco rato y por el viento el fuego al terreno forestal colindante.

La Fiscalía ve en los hechos “absoluta falta de diligencia y cuidado de este hombre”, que se introdujo en la casa y se acostó la siesta. Tras ello vecinos del lugar, que vieron el fuego sobre las 16,40 horas, dieron inmediato aviso al 112 que avisó a los retenes de las BRIF, cuya intervención no impidió por el calor y el viento que el fuego se propagase y no fuese apagado definitivamente hasta dos días después.

El incendio afectó una extensión aproximada de 0,63 hectáreas de matorral y 22,58 has de arbolado –13,3 de pinos y 9,2 de eucaliptos– de varias fincas vecinas, ocasionándose un perjuicio medioambiental, que el servicio Infoca calcula en 23.926 euros, y unos daños por pérdida de producto por valor de 26.996 euros, que no constan reclamados por los propietarios, mientras que los gastos de extinción del incendio, en el que fue necesario el empleo de medios aéreos, alcanzaron la cuantía de 45.555 euros.

Los hechos ocurren en época y zona de peligro alto de incendios con situación de extrema alerta por un 90 por ciento de probabilidad de ignición con una temperatura de 28 grados, un viento de 20 kilómetros por hora y una humedad del tres por ciento del combustible.

En dichas condiciones el uso del horno y el depósito de las cenizas en el suelo no solo incumplía la reglamentación de prevención de incendios forestales, sino que era contrario a las más elementales medidas de precaución careciendo además de seguro que cubriese el siniestro, ha remarcado el fiscal en su escrito.

DIEZ MESES DE PRISIÓN
Por todo ello, los hechos anteriores constituyen un delito de incendio forestal por imprudencia grave y pide para el acusado la pena de diez meses de prisión y el pago de una multa de 2.190 euros, a razón de seis euros durante doce meses.

Por vía de responsabilidad civil, solicita una indemnización a la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía con la suma de 45.555 euros por los gastos de extinción del incendio y en 23.926 euros por perjuicio medioambiental y a cada uno de los perjudicados reseñados en la conclusión primera por el valor de tasación de los daños en sus propiedades.

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