Día de la Justicia Gratuita

fernando vergel-0(Firma: Fernando Vergel)   En una reciente publicación de una revista especializada, los Decanos de los Colegios de Abogados de Madrid y Barcelona debatían sobre las luces y las sombras de la abogacía, en un encomiable ejercicio de autocrítica constructiva que, posiblemente, falte en otros colectivos profesionales, incidiendo ambos en las sombras que acechan al futuro de la abogacía, relacionadas principalmente con las infracciones deontológicas que suelen alcanzar mayor difusión que aquellas otras actuaciones que dignifican una profesión tan, a veces, injustamente valorada.            Hoy con motivo de la celebración, por tercer año consecutivo, del Día de la Justicia Gratuita (adelantado por coincidir en domingo), debe ser un día de luces para todos aquellos abogados que desde tiempos ancestrales, desarrollan gran parte de su actividad profesional en la defensa de los intereses de quienes carecen de medios suficientes para impetrar el derecho fundamental a obtener una tutela judicial efectiva consagrado en nuestra Constitución.

Los abogados que conforman el Turno de Oficio para atender las necesidades de quienes acceden a los beneficios de la justicia gratuita, son los soldados de infantería de la Justicia, tan desconocidos como imprescindibles, pues sin su intervención no se cumpliría totalmente el citado derecho fundamental, avalado por el artículo 119 de la Constitución que establece, con carácter general, la gratuidad de la justicia cuando así lo disponga la Ley y, en todo caso, respecto de quienes acrediten insuficiencia de recursos para litigar.

Los abogados en general y particularmente los adscritos al Colegio de Huelva, están comprometidos, por propia convicción, al margen del mandato legal, con la defensa de todas aquellas personas que precisen de su asistencia jurídica sin disponer de recursos suficientes para satisfacer sus legítimos honorarios, sin sopesar siquiera la insignificante contraprestación económica que perciben de la Administración competente, resultando esta faceta específica de su profesión la más difícil de desempeñar, porque, aparte de dedicar todo el tiempo necesario para el estudio, la preparación y la correcta intervención ante los Tribunales del asunto encomendado por el turno de oficio, tienen que demostrar ante el justiciable beneficiario de la justicia gratuita, que no existe diferencia ni distinción alguna entre la intervención del Abogado que es contratado por un “cliente de pago” y la actuación del mismo Abogado cuanto tiene que defender los intereses de quien ha solicitado su designación por el turno de oficio, para desechar cualquier duda de un presumible trato discriminatorio por tratarse de un “pobre” legal.

Un simple ejemplo muy reciente puede servir de botón de muestra. Una propietaria de una vivienda solicitó que se le nombrara un abogado de oficio para promover un juicio por unos supuestos daños producidos por una obra que se estaba ejecutando en un solar colindante. El letrado designado formuló una demanda de gran complejidad, asistiendo posteriormente al juicio, que se desarrolló en horario ininterrumpido, sin descanso alguno, desde las diez de la mañana hasta las cuatro y media de la tarde. Después de finalizado el juicio la “cliente de oficio” inquiría toda clase de explicaciones sobre el desarrollo del juicio y las múltiples incidencias que habrían concurrido durante las seis horas y media que precisó su celebración. Si el resultado del mismo fuese contrario a las pretensiones de la litigante, existe la posibilidad de que la misma llegue a presentar una queja ante el Colegio de Abogados respecto a la actuación de quien le fue designado por el turno de oficio.

Si a ello se une que, en muchos casos, los beneficiarios de la justicia gratuita ni siquiera corresponden con una simple expresión de agradecimiento, debe concluirse que la labor de estos profesionales resulta tan abnegada como incomprendida.

Por todo ello, si los Abogados de Turno de Oficio, que durante el año 2014 atendieron a un total de 19.195 personas que solicitaron su intervención, han decidido dedicar una jornada a la celebración del Día de la Justicia Gratuita, lo tienen más que merecido por haberse hecho acreedores de un justo reconocimiento público, por tan ingrata pero fructífera labor en pro de la consolidación de un verdadero estado de derecho. ¡Feliz Día de la Justicia Gratuita!

P.D.- El antecedente expuesto es conocido por el autor de este comentario por haber intervenido en la defensa de la parte contraria.

(Fernando Vergel Araujo. Abogado. Colegio 328)

One Response to Día de la Justicia Gratuita

  1. ¿Justicia?
    De verdad Vd. considera que la JUSTICIA en mayúsculas (o por lo menos, en minúsculas), esa de todos somos iguales (o esa de que podamos intentarlo) EXISTE? Lleva muchísimos años en esto, ¿lo cree DE VERDAD ?

    ¿Gratuíta?
    En 2014 el gasto en “Justicia Gratuíta” fue de 227 millones €, casi 37.800 millones pesetas PAGADAS ENTRE TODOS, POR TANTO, NADA DE GRATIS!!! Que la Junta nunca “regaló” los libros. Que siempre los pagamos nosotros. Bueno, eso de la pagamos entre todos, realmente quise decir sólo los que pagamos impuestos que hay muchos PATRIOTAS con sede en Suiza y otros paraísos e incluso otros RECUBIERTOS CON LA ENSEÑA NACIONAL que parece ser funcionan más con DINERO NEGRO que del LEGAL !!! Esperemos que no queden impunes !!! ESPEREMOS !!!

    Disculpe, pero ¿ alguna vez, algún grupo de abogados (o de consumidores o de lo que sea) ha realizado un estudio sobre la eficacia de la labor de estos profesionales que asisten a los enjuiciados de rentas bajas?
    ¿ EXISTE ALGÚN ESTUDIO QUE REFLEJE VICTORIAS EN LOS PLEITOS LLEVADOS ?
    ¿ Se conocen datos estadisticos que nos revelen los resultados obtenidos por estos letrados que actúan así de “gratuítamente” ?

    Mire, este país, tan funesto para casi todo, paga (pagamos) muy carísimamente las condiciones en las que se desenvuelve la educación. Igualmente podemos decir del lento y más que deficiente funcionamiento de la Justicia sin querer entrar en la CONSTITUCIONAL EXIGENCIA de la INDEPENDENCIA DE PODERES.

    Algunas voces proclaman que a los políticos NO les interesa que ni una ni otra alcancen su buen funcionamiento. Quizás desde los grupos profesionales del sector educativo y judicial debieran intentar dar un vuelco de 180º a la situación. INTENTARLO. MOJÁNDOSE. IMPONIÉNDOSELO A LA CASTA. Es esencial para cualquier sociedad que se precie. Sin ambas, probablemente el futuro será más de lo mismo.

    Desde luego no participo de la obligación del “beneficiario de la justicia gratuíta” de agradecer algo que ESTÁ PAGADO A TARIFA OFICIAL (y cobrado, aunque con demora) (claro que también, de bien nacido …). Pero por otra parte, si no sale de ellos mismos, de forma natural, habrá que buscar en los motivos DE SU INSATISFACCIÓN !!! Establecer un sistema de control de calidad, encuestas a los asistidos, …. pueden conducir al acercamiento a la realidad de lo que ocurre.

    Sólo puedo estar de acuerdo en eso de QUE SE HA DE EXIGIR mayor grado deontológico a los profesionales de los litigios humanos. Sin duda. Sin ninguna duda !!!

    Un cordial saludo

    PD: Espero sepa entender la opinión aunque no la comparta

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