TERETES.
Huelva como vertedero.
[Paco Velasco]

Paco Velasco(Texto: Paco Velasco) El Diccionario de la Real Academia española define vertedero, en su segunda acepción, como lugar donde se vierten basuras o escombros. Sean tóxicos, o no, que esa cuestión sigue sin  resolverse, resulta indudable que los fosfoyesos amontonados en miles de toneladas a poco más de doscientos metros del núcleo urbano de Huelva, entran dentro del concepto escombro o basura. De ser tóxicos esos fosfoyesos, los onubenses estamos expuestos, desde hace años, a un gravísimo problema de salubridad. De no serlo, alguien está muy decidido a catalogarnos como parte de una civilización que no hace ascos al contacto diario con la basura. En ambos casos, ni medio ambiente ni ambiente. Sencillamente, se ha convertido la naturaleza en un basurero.

Algunos, y entre ellos la propia Fertiberia y algunos padres de la patria vendidos al vil metal, consideran que todo se arregla con una acción urgente de tapadera. Como si los inquilinos de una vivienda decidieran solventar el problema de suciedad del piso ocultándola debajo de las alfombras. En el arte del maquillaje, los cosméticos cumplen un papel tan efímero que, al cabo de poco tiempo, la maldad escondida reaparece en toda su dimensión. Y ello, en caso de simple escombrera, estercolero o muladar. Sin embargo, de existir residuos radiactivos y no se lleva a cabo una descontaminación a conciencia del enclave, nos encontraríamos ante un colector de generación de enfermedades letales y un albañal insalubre.

Uno se cuestiona si la solución pasa por encontrar terreno distinto y distante donde depositar los residuos de la fábrica de fertilizantes. Desde mi perspectiva, lo apuntado constituye la segunda fase del proceso. La primera es hacer una declaración institucional, de lógica y de sensatez, acerca de la condición de cloaca infesta e infecta de la maldita balsa. Infesta en cuanto perjudicial e infecta en tanto pestilente, sucia y repugnante. Admitida la mayor, sea manifiesta o discutidamente lesiva para la salud, resultará capcioso pensar que esa atarjea puede seguir en el lugar que ocupa para vergüenza de los onubenses. En consecuencia, procede retirar la basura en forma de ceniza resultante de mezclar fósforo con ácido sulfúrico para producir abono.

La ejecución de esa decisión, allende resoluciones parlamentarias europeas y sentencias judiciales, comporta acabar con la exposición de millones de toneladas de esos residuos industriales o, en el caso eufemístico de subproductos que defienden otros. Y no hay más “tu tía”. A partir de esa toma de conciencia, se debe localizar el sitio adecuado donde se haya de depositar esta lacra material sin que el enterramiento de la misma dañe a los ciudadanos o contamine el medio a fin de no eliminar la plaga a unos para vestir con ella al santo de otros. Quienes se decantan por una depuración in situ de los materiales, deberán tener certeza absoluta de que aquello no es un cementerio radiactivo, no sea que la mala solución alumbre un  problema de mayor envergadura.

En definitiva, los fosfoyesos, fuera de Huelva. Por nuestra salud y por nuestra personalidad moral.

One Response to TERETES.
Huelva como vertedero.
[Paco Velasco]

  1. Solemnes juegos florales con 497 palabras para concluir en una obviedad que nadie cuestiona en este asunto.

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