DESDE BARCELONA.
Calle Concepción.
[Jordi Querol]

jordi querol(Texto: Jordi Querol) Me doy cuenta que mis vacaciones en El Rompido están concluyendo y, este año, no he visitado Huelva ciudad. Sin pensarlo más, hoy, día 29 de Julio del año 2015, lo enmiendo, cojo el coche y a allá voy. Aparcó cerca del bar Patrón (barrio del Molino de la Vega), donde desayuno (media con aceite) y, posteriormente, me adentro al Centro, es decir, saludo a la Huelva histórica de toda la vida, la que amo y conozco bien, y el disgusto es enorme, tanto, que no sé exactamente si lo sabré formular en su verdadera dimensión. Me estoy refiriendo a la calle Concepción (el título de este artículo). No sé si esta calle es la más bonita de Huelva, pero lo que sí es seguro es que es una de sus arterias más emblemáticas. Sin embargo, hoy compruebo que los sombrajos que en ella se han instalado (hace poco según me dicen), simplemente la han destrozado. Son las 9 horas y 30 treinta minutos de la mañana, el público es escaso, pero el calor ya se hace notar, vigilias de Colombinas y, como siempre aquí, a esta hora, los comercios están cerrados, por lo tanto, en la calle hay poca gente y nada me distrae. Analizo y reanalizo el diseño: una verdadera calamidad. ¿Quién ha podido realizar semejante mejunje? ¿Quién ha dado la orden?

La calle Concepción ha dejado de ser calle, como calle simplemente ha desaparecido. Si alguien quería borrar de un plumazo la arquitectura de esta calle, lo ha conseguido. Ahora es una especie de túnel antipático, un palio de alta tecnología que me traslada a historias y NO-DOs fatídicos de este país plural (y tantas veces ignorante) en el que vivo y me sonrojo. Ahora, la calle Concepción ya no tiene casas, simplemente es un corredor con un baldaquín impresentable, lineal, orgulloso y sin contexto que hace que la calle se esfume de un plumazo. En la calle Concepción ya no hay ventanas, no hay balcones. A esta hora, solo me acompañan comercios mudos y sin alma, tristes y desangelados. Por suerte, llego a uno de mis bares favoritos, el Café- Bar Agmanir, y me siento en la terraza, dominada ya por la calle Rábida, y el contraste es elocuente: una lección. Juntos, dos diseños distintos enfrentados, por un lado, el mencionado y nuevo  resguardo y, por otro, en la calle Rábida (moviéndose algo cuando hay viento, ondulándose a veces) el toldo andaluz y antiguo de siempre. Como este los hay en toda Andalucía, sobre todo en Sevilla y Cádiz. Hablo del toldo colocado en lo alto, respetando vecinos, ventanas y cornisas. En definitiva salvaguardando el concepto calle. Me pregunto, ¿han dicho algo los vecinos?, ¿no se ha quejado nadie?, ¿se ha manifestado el Colegio de Arquitectos?…….

Primero los fosfoyesos malditos, después desaparece el Mercado del Carmen, posteriormente se dan permisos a mansalva para grandes CENTROS COMERCIALES demasiado cerca del Centro…. Y, ahora, este sombrajo impertinente. Yo quiero demasiado a Huelva para callarme, si lo hago reviento. Protesto, protesto con ímpetu y, desde esta plataforma pido a las  autoridades pertinentes que hagan desaparecer este diseño atroz de inmediato. Es un proyecto de principiante en todo su esplendor; es agresivo e inmaduro como objeto; es un artilugio sin historia; es un OVNI (Objeto Volador No Identificado) que ha aterrizado en una notabilísima calle de Huelva. El que lo diseñó no sabe nada en general del Sur, ni nada de Huelva en concreto. Ha triturado y despedazado por completo la calle Concepción, y contamina a muchas de sus perpendiculares (Rábida, Rico, Vázquez Hierro, Espronceda…). Repito, es un ente desalmado que se tiene que retirar. Triste y dolorido por completo me voy al Bar Central. Tomo mi café cortito, hablo del tema con el dueño y lloramos juntos por la Huelva que queríamos tanto y se fue. Me dice: Yordy (escribo mi nombre de pila tal y como él lo piensa) hasta el próximo año. ¡Adiós amigo!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *