Misa de la matriz de Montemayor por el 545 aniversario de la aparición de la imagen

sacar día 3 CORONACION 2-cropQuinientos cuarenta y cinco años, casi cinco siglos y medio, son los que se cumplen este domingo, 4 de octubre, de la aparición de la imagen de la Virgen de Montemayor, una efeméride que la Hermandad Matriz de Montemayor conmemorará con una eucaristía en la iglesia parroquial de Moguer a partir de las 19.30 horas.

La misa la oficiará el párroco de Moguer José Manuel Raposo y será cantada por el Coro de las Hermanas de la Cruz.  Con anterioridad, a las 8 de la mañana desde la iglesia parroquial, se celebrará el primero de los Rosarios de Azulejos que se desarrollan cada domingo del mes de octubre por las calles y plazas de Moguer recorriendo los azulejos de la Virgen. Finalizado el rezo de rosario se oficiará la misa en el templo parroquial. De esta forma comenzarán un año más los cultos del mes de octubre en honor de la Virgen de Montemayor.

Casi cinco siglos y medios son los que lleva Moguer mostrando su devoción a la Virgen de Montemayor. Una piadosa tradición, tejida con fibras de milagros, explica a nivel popular la aparición de la Señora. Fue recopilada en 1714 por fray Felipe de Santiago. La narración, resumida en líneas generales, viene a decir que en el año 714, el sacerdote moguereño Juan Antonio Quinta Cabaña, solicitó a los dirigentes musulmanes de Moguer permiso para que los cristianos del lugar pudieran habitar un barrio. La petición fue desestimada, porque un influyente judío se interpuso. No obstante, gracias al pago de un cierto impuesto, consiguió que su familia perma­neciera libre en el pueblo.´

Precisamente, Juan Antonio fue quien ocultó el simulacro de Santa María de la Natividad -nombre con que era invocada en aquel entonces la imagen- en el paraje denominado «de la Mar». Allí poseía el citado sacerdote una heredad con una quinta y una cabaña, por lo cual le llamaban los lugare­ños Quinta Cabaña. Frustrado su intento de construir un oratorio en su propia quinta escondió la efigie en una encina, situada en un gran barranco de considerable espesura. A partir de ese momento, comenzó a correr entre los vecinos la creencia de que en el monte grande o mayor sucedían diferentes asombros.

Siete siglos después, en 1470, otro moguereño, Alfonso Núñez, solía retirarse a ese monte para hacer oración, a pesar de la opinión de sus paisa­nos. Cierto día percibió tal fragancia que decidió llegar hasta la cumbre y contemplan­do la encina que desprendía tan olorosos efluvios, quedó fascinado al ver entre sus frondosas ramas una pequeña figura de María. Era el 4 de Octubre del menciona­do año.

 

XXV Aniversario de la Coronación.

Prueba de que esa devoción se ha mantenido y ha aumentado a lo largo de los siglos es sin duda un acontecimiento del que el próximo 15 de junio de 2016 se cumplirá el 25 aniversario, la Coronación Canónica de la Virgen de Montemayor, una Coronación que el destino quiso que fuera la primera de la diócesis de Huelva, convirtiéndose Moguer en este aspecto pionero,  como lo fue en épocas anteriores en otros áreas  como la historia o la literatura. Si bien la Coronación tuvo  lugar en esa fecha, enmarcada en torno al V Aniversario del Descubrimiento y Evangelización de América, en los que Moguer desempeñó un papel principal, en Moguer se empezó a trabajar por ese hecho algunas décadas antes, desde mediados del siglo pasado, como refleja algún  libro de la época o actividades que se hicieron para recaudar fondos, una Coronación en la que desempeño una labor  muy importante el sacerdote moguereño José Antonio Díaz Roca.

 

La Junta de Gobierno de la Hermandad Matriz ha escogido la fecha del 4 de octubre para presentar el cartel y programa de cultos y actos conmemorativos del XXV Aniversario de la Coronación Canónica, por lo que esa fecha este año va a tener un valor añadido más, presentación que se llevará a cabo una vez finalice la misa del aniversario de la aparición de la Imagen de la Virgen de Montemayor. Con anterioridad a esta presentación, el programa de cultos se presentó  al párroco de Moguer y al Obispo de la Diócesis, José Vilapalana, quien estará presente en varios actos de los que se celebrarán en próximos meses. Asimismo se ha presentado al alcalde, Gustavo Cuellar, y a los concejales delegados de asociaciones y cultura, José Jiménez y Lourdes Garrido, respectivamente. En este sentido hay que señalar que el cartel va a ser editado por el ayuntamiento.

 

Por lo que se refiere al propio cartel, es un trabajo realizado por el reconocido pintor y cartelista onubense Jesús García Osorno, autor en el mundo de las hermandades entre otros del cartel del 75 Aniversario Fundacional de la Hermandad de la Victoria de Huelva, el cartel del Pregón Universitario  de la Semana Santa de Sevilla de la Hermandad de los Estudiantes o el del IV Ensayo Solidario de la Hermandad de las Tres Caídas de Huelva. Licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla,  logró el premio al Mejor Expediente Académico de su promoción que otorga la Real Maestranza de Caballería, contando también en su haber con el premio Nacional a las Bellas Artes concedido por el Ministerio de Educación. La vinculación del artista con la hermandad de las Tres Caídas de Huelva ha sido decisiva para que la Matriz moguereña le encomiende este significativo trabajo.

 

Un día para la historia

Aquel sábado 15 de junio de 1991 Moguer se hecho a la calle y se vistió con sus mejores galas para participar en la solemne Coronación Canónica de la Virgen de Montemayor, un acto  en el que la ciudad volvió a demostrar el profundo amor que profesa a la imagen de su Patrona.

 

Ese día la Virgen estrenaba un completo ajuar, saya bordada en oro con numerosas joyas donadas por anónimos devotos, así como el vestido para el Niño y el manto de terciopelo rojo bordado en oro, obra de Francisco Contioso.

 

La Virgen fue Coronada con una magnifica Corona de oro, marfiles y piedras preciosas, realizadas con joyas donadas también por numerosos devotos, a la vez que se estrenaba ese día Corona para el Niño y cetro para la Virgen, realizados también con el oro aportado de forma generosa por toda la ciudad, con un valor la mayoría de las veces mucho más importante que el material, el sentimental.

 

Moguer se volcó como no podía ser menos para aquel magno y solemne acto que fue la Coronación Canónica de la Virgen de Montemayor. Fue la culminación de un largo proceso de más de cincuenta años durante los que Moguer luchó y trabajó por el reconocimiento a la devoción a su Patrona, Coronación de la Virgen de Montemayor que fue la primera de la diócesis de Huelva, imagen ante la que rezó el papa  San Juan Pablo II el 14 de junio de 1993.

 

Con la Coronación Canónica de la Virgen de  Montemayor se reconocía  por parte de la Iglesia la profundidad del sentimiento de amor filial que los moguereños profesan a su Patrona desde hace siglos.

 

 

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