La construcción de navíos en los siglos XIV, XV y XVI pone fin al Congreso del Descubrimiento

1_Carabelas surcando el Río Tinto frente al Convento de La Rábida, cerca de Saltés_Fresco de Dellepiane Palacio de Albertis Génova2_Autoridades, organizadores e invitados al III Congreso InternacionalUn total de cinco conferencias presentadas a lo largo de la mañana de este domingo en el Monasterio de Santa Clara de Moguer han servido para poner punto y final al III Congreso del Descubrimiento celebrado estos días en la localidad juanramoniana y en San Juan del Puerto.

La primera vino a cargo del director del Archivo Histórico y Biblioteca Iberoamericana de Moguer, Diego Ropero Regidor, que habló sobre los “Barcos y construcción naval en Moguer en la era de los Descubrimientos”, refiriéndose al origen del puerto de Moguer datado en 1477 “aunque su relación con el mar se remonta en el tiempo. La concesión por los Reyes Católicos de un seguro marítimo a los navíos que fondearan en el puerto de la villa, contribuyó al desarrollo del comercio exterior, no siempre fáciles debido a litigios puntuales con las villas vecinas, no obstante podemos decir que las relaciones fueron fluidas y pacíficas” -especificó. El mantenimiento del río, la calzada, el pozo de las naos y el resto de las instalaciones portuarias están presentes en las Ordenanzas de Moguer de 1538. Tal y como dijo, desde el siglo XIV existen indicios sobre construcción naval en la zona.

El ejemplo mejor documentado expuesto fue el de la carabela “La Niña”, propiedad de Juan Niño, botada pocos años antes del primer viaje colombino en unos astilleros que, “ya entonces, contaban con una importante carga de trabajo. El oficio de carpintero de ribera seguía la tradición y se apoyaba en la experiencia y, en muchos casos, se heredaba de padres a hijos” -subrayó. De los conocidos, destacamos a Juan y Francisco Medel, un apellido con arraigo en la comarca, además de otros que estuvieron activos durante la era de los descubrimientos. Ropero se refirió a la madera como material de construcción y reparación de barcos en sus distintas tipologías, procedente del sotobosque de esta villa y del norte de España, así como a las compraventas y los fletamentos de navíos para las pesquerías y el transporte de personas y mercaderías cuyo destino eran Portugal y la cornisa cántabra, otros países de Europa y las Indias.

Seguidamente tuvo lugar la segunda ponencia “La construcción de embarcaciones en el Reino de Nápoles: notas sobre la industria naval en el Mediterráneo Occidental (Siglos XV-XVI)” de las profesoras Gemma T. Colesanti y Raffaella Salvemini del Instituto de Estudios de la Sociedad del Mediterráneo de Nápoles, Italia quienes mostraron las distintas realidades del Reino donde se construían los diversos barcos entre los siglos XV y XVI, evidenciándose las diferencias, conexiones y complementariedad entre los arsenales reales y los privados, como el de Francesco Coppola o el del Príncipe de Taranto, ambos muy activos en el siglo XV.

Por parte de la UHU y de la Asociación de Estudios Iberoamericanos “Rábida” intervino Antonio Manuel González Díaz para hablar sobre los “Barcos y carpintería de ribera en el marquesado de Ayamonte” con un trabajo que ha tenido como objetivo fundamental recoger toda la información que se conserva del siglo XVI en los archivos históricos de Ayamonte sobre construcción de embarcaciones, atarazanas, carpinteros de ribera y otras actividades y profesiones relacionadas con la construcción naval, así como también del estudio de la información que existe sobre recursos forestales en el antiguo Marquesado de Ayamonte y su relación con la construcción naval.

Desde la Escuela Superior de Educación de Porto CITCEM-UP de Portugal, Amandio Barros presentó la conferencia “Construir navíos para las Indias y para los mercaderes. Innovación tecnológica y transferencias de saberes entre los astilleros portugueses en los siglos XV y XVI” donde se expuso una síntesis del conocimiento acumulado por historiadores como Leonor Freire, Amelia Polónia, Amândio Barros, Hernâni Xavier do Amaral, Francisco Contente, Fernando Gomes, Filipe Castro y Augusto Salgado, entre otros, prefiriendo estudios comparativos y señalando nuevos procesos históricos desde la documentación de los puertos.

La última ponencia del congreso vino de la mano de Rui Manuel Loureiro de la Universidad Nova de Lisboa para tratar sobre la “Experiencia de navegación y tratados de construcción naval en Portugal en el siglo XVI”. Se remitió a la época anterior de la década de 1550 que fueron construidos en Portugal y algunas de sus dependencias de ultramar muchos cientos de los más variados tipos de barcos como patachos, carabelas, galeras, galeones y naos. Según argumentó “antes de esa fecha no existe información técnica y descriptiva, impresa o manuscrita, sobre el arte portugués de la construcción naval”. Dejó claro que en el panorama cultural portugués de los siglos XV y XVI, la construcción naval aún no había adquirido la condición de plena independencia como un área de conocimiento.

El III Congreso Internacional sobre el Descubrimiento de América ha sido clausurado por los alcaldes de Moguer y San Juan del Puerto, Gustavo Cuéllar y Rocío Cárdenas, respectivamente, y por el director científico del mismo, el catedrático de Historia Moderna de la Universidad de Huelva, el sanjuanero David González Cruz.

 

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