TERETES.
A la Lozano madrileña.
[Paco Velasco]

Paco VelascoDe la lozana andaluza a la Lozano madrileña. Se atribuye a Francisco Delicado la autoría de dicha novela dialogada. Los bajos fondos, el contenido picaresco, el ejercicio del celestineo y la populachería constituyen el medio líquido que desenvuelve el vitalista y creíble relato.

Doña Irene Lozano se despojó un día de los zapatos del periodismo mal pagado y se enfundó las botas de la seguridad remunerada del partido político. Hizo causa común con Rosa Díez y trataron de convertir UPyD en un partido bisagra que se abría a la derecha cuando convenía y que giraba a la izquierda si el aire soplaba en esa dirección. Ideología, poca. Osadía, un montón. El problema de los partidos emergentes es la debilidad de su arquitectura organizativa que se suple, a duras penas, con fichajes de relevancia mediana y una campaña mediática bien orquestada. Se amarran, inicialmente, al duro banco de la honradez y, a poco que las posaderas protestan por el exceso de incomodidad, acuden raudos al amparo de mullidos cojines institucionales.

Rosa Díez creyó ser la musa del regeneracionismo político y no se apercibió, o sí, que el carnaval tiene fecha de caducidad anual. Irene Lozano formó parte del cortejo de caras medio conocidas que proporcionaban cierta credibilidad al endeble proyecto. En el momento en que otras dos fuerzas probaron suerte en los terrenales salones de la fama, la lucha por ocupar el estrecho espacio disponible se hizo feroz. El pez grande siempre se come al chico. Irene se significó en su protagonismo activo contra la influencia de los dos grandes partidos. Repartió mandobles contra PP y contra PSOE. Lo peor de lo peor, aseguraba. Pozos de corrupción masiva.

Pero claro, si continuamos con la terminología piscícola, sabido es que por la boca muere el pez. Y por la boca sobrevive. La señora Lozano apostató de su cosmética idea política en el minuto siguiente al naufragio electoral del barquito de papel en que se había embarcado. El oportunismo del pícaro se manifiesta, parafraseando a Pablo Iglesias, en la búsqueda del cielo asaltando la faltriquera del prójimo. Los oportunistas priorizan el interés propio y mandan al pelotón de cola cualquier principio ético que cargue la bicicleta de carreras del tour que quieren ganar a toda costa. Ser íntegro es un lujo moral que repele a los egoístas, a los truhanes y a los indeseables en general.

El cambio de chaqueta, de vestido, de pijama y de ropa interior de doña Lozano clama al mismísimo averno. La intervención de Pedro Sánchez en este programa infame del “cámbiame/sálvame”, al más bajuno estilo telecinquista, muestra el lado oscuro del que se supone líder de un partido serio y democrático. Sánchez ficha a Lozano como el que compra unas compresas. Usar y tirar.

Al igual que comencé aludiendo a La lozana andaluza, termino refiriéndome al Libro del Buen Amor. Entre los aprovechados, arribistas y pancistas, la Celestina tuvo sus precedentes en la Trotaconventos. Y más allá: Pánfilo fue el bobalicón por excelencia. Mientras, don Melón y doña Endrina se amaron.

El amor entre Lozano y Sánchez es, eso sí, platónico. Distinta de lozana es Lozano y diferente,  muy diferente, la andaluza de la de Madrid.

 

One Response to TERETES.
A la Lozano madrileña.
[Paco Velasco]

  1. Aurelio Pino Domínguez

    Sr. Velasco, en su frase referida a lo de “amor platónico”, me podría usted aclarar si se refiere a la forma de amar del gran filósofo Platón, o más bien a lo directamente material que une a la futurible Diputada Lozano y al futurible Diputado y Presidente D. Pedro Sánchez, de comer caliente y del mismo plato, de ahí lo de platónico, que sin querer agraviar a nadie, creo yo en mi humilde opinión que es el vínculo que une a la inmensa mediocridad de aspirantes que se arrima al “plató político”. Por favor, siga ilustrándonos.

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