Fotografía y poesía se unen en el Molino del Pintado de Ayamonte

ambiente de la sala Aurora cañada Cesar Carnacea y Malia Leon. Lectura de sus poemas por parte del publico. Malia Leon.(Texto y fotos: José Luis Rúa) Abrió el día buscando dar un respiro al mal tiempo y dejar que las gentes salieran a disfrutar de todas y cada una de las actividades que se ofrecían en la ciudad. Y la pleamar se asomó de nuevo, con el ritmo de siempre y la velocidad de cada tramo, a esas marismas tan especiales y tan queridas por los ayamontinos. El Molino del Pintado transformó su silencio de cada día por el ritmo y las voces que le hacen tan especial cada cuatro domingos. Los puestos se fueron abriendo uno tras otro y los objetos se dejaron ver sin el menor de los rubores.

El cambio de hora no cambio en nada la actividad y así fue cada una de ellas se fueron asomando con naturalidad. La puerta que da acceso al salón de actos se mostró reacia y no se dejó abrir, pero en el interior del mismo se dio por inaugurada la muestra fotográfica Tenderete”, de los autores Malia León y Cesar Carnacea.  Malia  es fotógrafa y diseñadora gráfica, que toma muchas molestias en la composición de la escena, el maquillaje de los protagonistas y la expresión de sus caras para que todo salga a la perfección.  Cuida al máximo los detalles y en la edición final deja todo impecable. Está especializada en retratos artísticos, en los que intenta dar un toque emocional e imprimir un sentimiento subyacente en cada fotografía, cuidando al máximo los detalles y la iluminación.  Por su parte Cesar Carnacea, se muestra por primera vez en público y para él ha sido un honor hacerlo al lado de una profesional de enorme calado. Cesar se siente cómodo con la cámara paseando por la calle e imaginarse un cazador de imágenes, de las más inesperadas o más atrevidas. Observa, mira y cuando algo le llama la atención solo tiene que jugar con el mando de su cámara Sony nex 7. Y luego lo que más le atrae, es poder compartir sus trofeos fotográficos en las redes sociales, donde intenta sorprender a todos con el resultado de su personal visión de lo cotidiano.

Minutos después de la hora prevista, Diego Mesa serio y responsable, sabe captar la atención del público que casi llena el salón de actos, para leer pausadamente el prólogo del poemario de Aurora Cañada “Retazos”, obra del escritor Manuel Flores Osuna. Aurora por su parte se muestra escueta, y deja el poemario que juguetee entre sus dedos mientras relata brevemente sus inquietudes poéticas que le vienen desde la infancia hasta estos mismos instantes. Quizás el hecho de ser su primer poemario en solitario hace que las sensaciones sean inmensas por lo que recurre a leer alguno de los poemas y dejar con meridiana claridad, su temática preferida. Es una denuncia de la injusticia, la opresión o la falta de solidaridad. Endulza los momentos con algún que otro poema amoroso para al final invitar al público de la sala que se atreva a ser su compañero de viaje y dejarse caer con una lectura improvisada que arranque nuevas sensaciones en quienes escuchan. Voces distintas relatan poemas nuevos mientras sus voces se escapan por entre los resquicios de estas viejas paredes, compañeras de mareas fieles en cada jornada marismeña.

Una nueva sensación que nos llega en esta ocasión de la mano de una mujer que se encuentra más cómoda escribiendo que enfrentándose a un público que la aprecia y le reconoce su trabajo. Y mientras en el exterior sigue sonando la música que nos trae Sebastián, fiel también a estas citas un domingo de mes que como buen caminante va cambiando de mes en mes.

 

 

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