Jam poético en el cementerio de Ayamonte

11023295_10204722752577215_2700095017653362237_o jam poetico en el cementerio. 02.11.15(Texto y fotos: José Luis Rúa) De nuevo, los Poetas del Guadiana seleccionan poemas nuevos y viejos y salen al encuentro los unos de los otros, para compartir palabras, sentimientos y nuevas sensaciones. Tienen una cita con unos poemas concretos, con unos párrafos que a buen seguro estarán llenos de lágrimas o de risas nerviosas, de buenas intenciones o de magníficos recuerdos almacenados en algún lugar de su alma.

Para esta ocasión es necesario tan solo recitar aquellos poemas que hablen de la vida y la muerte. Sensaciones tan dispares y tan lejanas como son estar o no estar. Emociones tan encontradas como el propio brillo de los ojos en cada uno de esos poemas. Y es que para el lunes día 2 de noviembre, la cita está prevista en el interior del camposanto, hacia la zona de nichos o de arboleda y alfombra verde recién cortada, no importa, más bien da igual. Quizás por la hora, las cinco de la tarde, uno pueda refugiarse a la sombra de los cipreses que allí vigilan el descanso eterno. Tal vez, por esos cambios bruscos de temperatura, mejor sea buscar algún rayo de sol que alivie esa ausencia de un calor que se nos vuelve a estas altura, algo más que nostálgico.

Se escucharan las voces de Antonio MIrabent, Eladio Orta o Clemen Lorenzo. De Villa Real sonaran con cierto sabor a fado poemas de Ana Francisco, Joao Pereira o Pedro Tavares. Teresa Martin vendrá ex profeso desde Sevilla. Seguro que recitaran con esa carga de sentimiento que ponen en cada recital, las voces cercanas de Isla Cristina, Castro Marín o Tavira. Y se espera que el JAM Poético se llene de nuevos rapsodas dispuestos a sembrar de poesía las estrechas calles de este cementerio que guarda con extremado celo todas y cada una de las ilusiones de quienes aquí tienen su morada para siempre.

Poesía en el cementerio en el día de todos los difuntos. Lagrimas transformadas en palabras para acompañar a tanto ser querido asomado a esas ventanas que miran al infinito.

 

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