La Guardia Civil interviene más de 1.500 kilos de chirla y merluza inmadura

inmaduros SEPRONALa Guardia Civil ha intervenido alrededor de 555 kilos de chirlas inmaduras y 1.172 kilos de merluza de talla inferior a la autorizada y ha propuesto para sanción a las personas que las transportaban como presuntos autores de varias infracciones a la normativa de pesca marítima, de impuestos especiales y sanidad. A su vez, también se han intervenido 560 kilos de pulpo que aunque sí cumplían con los requisitos de talla mínima, carecían de cualquier tipo de documentación y etiquetado.

Las actuaciones se llevaron a cabo dentro de los diferentes dispositivos operativos que se desarrollan en la provincia de Huelva por agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil, que realizan labores para evitar la captura y comercio de pescado inmaduro.

El primero de los vehículos se localizó cerca de la localidad de Isla Cristina y al identificar al varón propietario de la carga, e inspeccionar el mismo, los agentes junto con el inspector de pesca descubrieron entre dos palets, mallas de chirlas de pequeña talla, ocultas debajo de las de talla autorizada. Una vez hechas las mediciones correspondientes, estas no alcanzaban la talla mínima para su captura y comercialización, por lo que levantan acta de infracción y proponen para sanción a esta persona.

Las chirlas inmaduras, arrojaron un peso total de 555 kilos y han sido devueltas al mar.

Continuando con las inspecciones, por otra parte, dos vehículos más fueron interceptados cerca de la localidad de Niebla. Ambos propietarios transportaban merluza de pequeña talla distribuida en 88 y 108 cajas respectivamente, alcanzando un peso total de 1.172 kilos.

Una vez comprobados los datos de la mercancía transportada, la Guardia Civil levanta acta de infracción a la normativa de pesca marítima a ambos conductores, no sólo por transportar pescado inmaduro si no por carecer de factura que indique su procedencia y por la falta de etiquetado,  procediendo a intervenir el pescado, quedando a disposición de Inspección pesquera de la Junta de Andalucía.

Finalmente, al realizar un control cerca de la localidad de Ayamonte, los agentes, al inspeccionar un camión, hallaron 560 kilos de pulpo, que aunque si cumplían con los requisitos de talla mínima, carecían de cualquier tipo de documentación que indicara su procedencia y falta de etiquetado, procediéndose a levantar acta de infracción y a la inmovilización de la mercancía, quedando a disposición de la inspección pesquera.

La pesca de inmaduros afecta gravemente al sostenimiento de los caladeros y al futuro del sector pesquero, así como a la salud de quien los consume ya que este pescado no pasa ningún tipo de control sanitario en lonja, además de que muchas veces se transporta y manipula de forma no adecuada, no respetando la cadena de frío.

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