Intenso miércoles literario en Moguer

Miércoles literario Moguer (1) Miércoles literario Moguer (2) Miércoles literario Moguer (3) Miércoles literario Moguer (4) Miércoles literario Moguer (5)Hasta tres propuestas distintas tuvieron cabida este miércoles en una nueva sesión del ciclo Miércoles Literarios que promueve la casa-museo Zenobia-Juan Ramón. La presentación de un libro catálogo con los Documentos y Piezas del Mes del Año Platero, de una antología de poesía joven y del entrañable «Platero de cartón»

El programa se inició con la presentación de la pieza que este mes de diciembre nos propone la casa-museo del Nobel para ocupar un lugar de privilegio en su itinerario museográfico, y que no es otra que el delicado regalo que recibió Juan Ramón Jiménez poco después de la publicación de Platero, una presentación que realizaron el director de la casa-museo Antonio Ramírez y la documentalista Rocío Bejarano, acompañados por las concejalas moguereñas Rocío Domínguez y Eva Rodríguez.

Se trataba de una pequeña reproducción en papel cartón del entrañable borriquillo, un regalo con el que Natalia Cossío, hija del insigne pedagogo y más tarde esposa del que fuera director de la Residencia de Estudiantes, Alberto Jiménez Freud, a la que tan vinculado estuvo el moguereño, envió a Juan Ramón en la navidad de 1915 y que desde entonces ocupó siempre un lugar preferente en el despacho del moguereño.

Tal y como el poeta nos cuenta en uno de los apéndices de su universal obra «Viene en una caja de cartón con esta indicación. ¡Cuidado! ¡Frájil!… entre papeles de seda y flores…».

La emoción que esta sencilla figura causa al moguereño le lleva a escribir poco después un nuevo capítulo titulado Platero de Cartón, donde narra cómo ese obsequio de su entrañable amiga lo acompaña todos los días en su escritorio y le parece que es incluso al propio Platero al que mima con su mirada. Juan Ramón nos cuenta que es «mitad gris, y mitad blanco; tiene la boca negra y colorada, los ojos enormemente grandes y enormemente negros; lleva unas angarillas de barro con seis macetas de flores de papel de seda, rosas, blancas y amarillas; mueve la cabeza y anda sobre una tabla pintada de añil, con cuatro ruedas toscas».

La persona que tan generosamente felicita la navidad de 1915 a JRJ obsequiándole con este Platero de Cartón, fue como se ha comentado Natalia B. Cossío, con la que el Nobel mantenía una gran amistad que surge a raíz de la relación que el moguereño mantenía con su padre y que se extiende durante toda la vida, como prueba la abundante correspondencia entre ellos, o las caricaturas líricas que JR les dedica a Natalia y a su esposo en una sección de sus Libros de Madrid. La descripción que el poeta hace de esta gran amiga es prueba evidente del cariño y la admiración que Juan Ramón sentía por Natalia, de la que afirma «Aquella Diana adolescente que huía de ella misma sin más pasión ni sueño que la aurora, se ha ido formando, poco a poco. Mujer de hilos sutiles, al abrirse plenamente ha surjido despejada y pacífica la flor natural, ha surjido su cuerpo de su alma. No sé de nadie que tenga un cuerpo más igual a su alma. Habla lo justo. Mira lo necesario. Se detiene lo preciso. Da lo suficiente. Si hubiera que nombrarla de nuevo no habría más que copiarle el nombre de su frente: la nobleza».

La segunda cita del intenso Miércoles Literario fue la presentación de un libro-catálogo que recopila tanto los Documentos del Mes que se pudieron admirar el pasado año en el archivo histórico moguereño, como las Piezas del Mes que ocuparon un lugar de privilegio en  la casa-museo del Nobel, todos ellos compuestos por documentos y materiales relacionados con el centenario de la primera edición de Platero y yo. El centro de estudios juanramonianos y el propio archivo moguereño son los responsables de los textos que complementan el singular material que se ha recopilado para esta publicación que se convierte en un elemento indispensable para conocer la repercusión que tuvo el Año Platero en estas dos instituciones culturales moguereñas, como afirmaron en su presentación tanto el director de la casa-museo Antonio Ramírez, como el responsable del archivo, Diego Ropero.

La velada literaria se cerró con la presentación de una antología de poesía joven onubense que han realizado Alejandro V. Bellido y Rafael Núñez Rodríguez, un proyecto que ha tratado de sacar de los cajones del olvido a poetas jóvenes sin espacio hasta ahora para publicar sus textos.

La obra recopila el talento de cuarenta jóvenes onubenses de entre 18 y 30 años, y se convierte en un reflejo de la sociedad en la que vivimos, que interpela al lector con una multitud de voces y textos de muy distinto estilo y temática. La antología ha tenido muy en cuenta el legado de Juan Ramón Jimenez y de toda la poesía onubense y para ello ha contado con autores de todos los rincones de la provincia por lo que se trata de una oportunidad única de encontrarse con el presente más joven de la poesía de nuestra tierra.

 

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