IU denuncia el incumplimiento del acuerdo sobre el futuro de la E.C. Nuevo Portil

La Asamblea Local de Izquierda Unida en Cartaya denuncia que “el alcalde, Juan Polo, no ha sabido o no ha querido garantizar el cumplimiento del acuerdo plenario al que llegaron todos los grupos municipales hace una semana para que se convoque la Asamblea Anual de Socios de la Entidad de Conservación de Nuevo Portil, incluyendo en el orden del día aquellos puntos que generan conflicto: gestión económica, participación ciudadana, mecanismos de consulta popular y proceso de disolución parcial”, entre otros.

En un comunicado de prensa la formación recuerda que “todos los grupos municipales apoyaron una moción que incluía ese acuerdo para facilitar un proceso de participación ciudadana que permita a los vecinos decidir sobre el futuro de la Entidad de Conservación. Para ello, se había propuesto incluir en el orden del día todas las cuestiones generadoras de conflicto social y jurídico.

La Asamblea Anual de Socios tenía que convocarse antes de final de enero de 2016 y se ha fijado para el día 11 de diciembre de 2015. Aparentemente, por fin la alcaldía cumple su palabra y el Consejo Rector la ley. Los vecinos parecen estar de enhorabuena. Sólo hay un pequeño inconveniente: no están invitados. Tal como suena. La Asamblea Anual de Socios sólo ha convocado a los presidentes de las comunidades de propietarios, impidiéndose la participación del 99% de los vecinos afectados por el problema. En otras palabras: se convoca una asamblea anual de socios a la que no pueden asistir los socios. Curiosa filosofía de participación ciudadana”, aseveran.

Desde IU aseguran que “ni siquiera los presidentes de las comunidades de propietarios podrán opinar sobre los problemas que han originado el conflicto y el futuro de la Entidad de Conservación, puesto que no se han incluido en el orden del día, contrariamente a lo acordado por todos los grupos municipales. En lugar de ello, la asamblea se dedicará a la aprobación del acuerdo con gestión tributaria para cursar la vía de apremio y embargo contra los vecinos morosos, y la renovación del Consejo Rector, además de los puntos habituales de aprobación de cuentas y presupuesto.

Es decir, los vecinos piden una solución dialogada al problema de una entidad que no puede justificar la desaparición de cientos de miles de euros mientras les cobra para no ofrecerles casi nada o nada; el Ayuntamiento firma una moción para hacerlo y después se convoca una asamblea anual de socios dejando fuera a los vecinos para poder hablar de cómo obligarles a pagar sus cuotas y renovar el consejo rector, con el objetivo de que el alcalde pase de presidente a vocal y se sacuda el problema de encima. Con esta gestión pública, el alcalde no debe extrañarse de los 28 votos conseguidos por su partido, ICAR, en Nuevo Portil durante las últimas elecciones municipales”, finalizan.

 

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