‘El tacto del ángel’, la esencia de personas y seres bajo el prisma de Victoria Rodríguez

La exposición de 35 fotografías podrá visitarse hasta el próximo 10 de enero en la Sala de la Provincia de la Diputación

Lola y Juana Seres Serie FamiliaLa Sala de la Provincia de la Diputación de Huelva acoge desde este jueves y hasta el próximo 10 de enero de 2016 la exposición El tacto del ángel, de la onubense Victoria Rodríguez Cruz, comisariada por Antonio Jiménez. Un total de 35 fotografías componen esta interesante muestra, dividida en 2 bloques de 15 instantáneas cada una – Familia y Seres- y 5 fotografías de gran formato con título individual: yo, mi madre, mi madre 2, mi madre 3 y Lola y Juana.

El tacto del ángel recoge los últimos trabajos de la artista y nos muestra la singularidad de su mirada, atreviéndose a romper la barrera de lo íntimo a través de la fotografía como medio de observación e investigación de la imagen. Su mirada se despliega bajo tres intencionalidades distintas para ofrecer nuevos estados de percepción y pensamiento: la mirada como tal, la mirada como necesidad de análisis y la mirada como anhelo de conservación de la memoria.

Bajo estas premisas, Victoria Rodríguez Cruz busca en su entorno más próximo la esencia de las personas y los seres que la rodean. Según apunta el comisario de la exposición, Antonio Jiménez, “de forma consciente o inconsciente formamos parte de un lugar, de la casa, de la familia, de los padres, compartimos el aire, el entorno, nos sentimos diferentes y nuestras semejanzas son más. Es algo de tal complejidad que se hace extremadamente simple.”

El bloque Familia se conforma como una serie de 15 retratos familiares en los que los personajes que aparecen en ellos conectan con su origen a través del agua mostrando el gesto preciso que   que define el temperamento de cada uno. Este bloque resulta una clara demostración de confianza, generosidad y empatía tanto en el acto de fotografiar como en el de entregarse a ello.

Como señala la crítica de arte María Arregui Montero, “existe en el bloque Familia una imagen que representa el punto álgido de la necesidad del otro. Dos mujeres -hermanas- se aferran entre sí, una de ellas padece Alzheimer. El aspecto formal de la fotografía alberga una gran potencia visual en la que no podemos obviar lo que está sucediendo: la víctima busca afianzarse en su cuidadora como en un intento de simbiosis, buscando un refugio no sólo físico sino emocional en aquella persona en la que poco a poco se está convirtiendo”.

Por su parte, Antonio Jiménez subraya que el bloque Seres “parte de un mismo planteamiento. Vivir en el campo es compartir el espacio, el medio, con insectos y reptiles que moran alrededor. Victoria los “atrapa” -para más tarde liberarlos- en un recipiente de cristal transparente que actúa como la alberca de la serie Familia y que se convierte en el medio a batir. Comienza aquí un proceso de observación paciente y mutuo. Algunos animales se relajan, otros se revuelven: sus inquietudes y miedos se acentúan en este lugar y de igual manera son fotografiados para mostrarse en imágenes donde se mezclan formas nítidas y desvanecidas con otras donde el color y los claroscuros comparten escena. Estos momentos y poses capturados por la cámara trascienden tanto en forma y figura como en contraste con las imágenes de la serie Familia, y nos hacen comprender que nuestra naturaleza -la humana- no difiere de la animal. Es más, podría ser que estemos hablando de lo mismo”.

Por último, las 5 fotografías que cuentan con título individual -yo, mi madre, mi madre 2, mi madre 3 y Lola y Juana- aparecen expuestas en la Sala de la Provincia en gran formato y componen, según la artista, “el núcleo de la exposición, al ser emocionalmente más potentes porque llevan detrás una mayor implicación personal, por lo que golpean un poco más intensamente”.

La artista logra poner de relieve, a través de esta muestra, que fotografiar es mirar de frente al recuerdo y desafiar al olvido. Es muy probable que solo quisiera hablar de los aspectos de sí misma que aún permanecen ocultos, de proximidades, de recuerdos, de la historia de una vida. Una vida que es narrada desde la perspectiva del presente.

Esta exposición permanecerá instalada en la Sala de la Provincia del 10 de diciembre de 2015 al 10 de enero de 2016, en horario de 10:00 a 14:00 horas y de 17:00 a 21:00 horas de lunes a viernes y de 10:00 a 14:00 horas los sábados.

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