Protesta de funcionarios de prisiones ante la Subdelegación del Gobierno

protesta funcionarios prisiones acaip 2.4El sindicato de funcionarios de prisiones Acaip ha protagonizado este jueves una protesta ante las puertas de la Subdelegación del Gobierno en Huelva, con la que han querido denunciar “el paulatino e inexorable deterioro de las condiciones laborales de los funcionarios del Centro Penitenciario de Huelva, por medidas ejecutadas por la actual Dirección”.

Los concentrados explican que “si bien estaba previsto hacer Concentraciones conjuntas en varias prisiones del país los pasados día 10 y 17 de noviembre, el Centro Penitenciario de Huelva ha sido el único en toda España en el que no se pudo desarrollar. Por este motivo nos hemos visto en la tesitura de acudir a las puertas de la Subdelegación del Gobierno para poder ejercer nuestro derecho. A este clima laboral que está generando la ineficaz gestión de la actual Dirección, debemos unir la situación del colectivo de prisiones al que pertenecemos”.

ACAIP considera que el actual equipo directivo de Instituciones Penitenciarias es el peor de la democracia. Durante esta legislatura, el personal penitenciario ha sufrido un constante recorte de derechos, un empeoramiento de las condiciones de trabajo en los Centros Penitenciarios y una falta de respeto continua por parte de los gestores de nuestra Institución.

En estos cuatro años, “hemos perdido más de 1700 empleados públicos por falta de cobertura de las vacantes del sistema (jubilaciones, fallecimientos, renuncias, excedencias). Asimismo, los últimos centros inaugurados (Araba, Pamplona, Murcia II y Las Palmas II) se encuentran a poco más de la mitad de su funcionamiento, al no haber funcionarios para poder abrir el resto de módulos de los mismos. Todo esto supone una carga de trabajo añadida al personal que queda en los Centros Penitenciarios, ya que en todos se han perdido trabajadores”.

Junto con estos datos, “nos encontramos con que la nefasta política de gestión de personal ha provocado que prisiones acabadas no puedan inaugurarse por falta de personal, como ocurre con el Centro Penitenciario de Archidona (Málaga II), eso sí, gastándose una importante cantidad de dinero para que estos Centros sean vigilados por empresas de seguridad privada a pesar de estar cerrados”.

Según Acaip, “mientras se fomentaba el negocio privado, se impedía a los funcionarios penitenciarios participar de una promoción real, al no convocarse los sistemas de provisión necesarios que permiten los ascensos y la movilidad horizontal del personal. Y el futuro nos preocupa sobremanera, ya que se necesitan más de 2000 plazas para la apertura de los centros construidos y de los que se encuentran a la mitad de su ocupación, uniéndose a ello que en la próxima legislatura el envejecimiento del personal penitenciario generará un importante número de vacantes que pueden hacer peligrar el servicio público que defendemos.

Hemos soportado como la incompetencia y la dejación de funciones en la gestión de los recursos humanos de nuestra Institución ha batido todos los records en la Administración al ver anulados judicialmente las tres últimas convocatorias de concursos con los perjuicios que se han generado a los trabajadores afectados y a sus familias.

Hemos sentido vergüenza al comprobar como la última festividad de la Merced nuestra Secretaría General ha otorgado medallas de oro al mérito penitenciario para pagar servicios prestados a personas que no cumplen los requisitos para su concesión, desde el momento en que han trabajado en este medio los años de esta legislatura; en definitiva, el premio a los leales en el fin del régimen.

Hemos comprobado como el capricho de privatizar la seguridad exterior de los Centros Penitenciarios no ha supuesto ninguna mejora del servicio público al que nos debemos; únicamente ha generado un despilfarro económico innecesario y una importante cantidad de problemas con las personas que desempeñan esta seguridad privada tal como se ha denunciado en los medios de comunicación.

Y finalmente nos hemos visto perseguidos de forma obsesiva y maniática por la Inspección Penitenciaria, al incrementarse las sanciones en más de un veinte por ciento frente al anterior equipo directivo”, concluye el comunicado de Acaip.

 

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