TERETES.
Indemne.
[Paco Velasco]

Paco VelascoLa violencia. De la verbal a la física, un milímetro. Rajoy se ha convertido en el pimpampú de todos los golpes. Algunos lo celebran. Otros se ríen. La democracia de los escraches lleva consigo estas tropelías. El autor del puñetazo al presidente es el culpable. Da igual su filiación política. Cuando el odio se concreta en desafuero, la brutalidad revela el lado más fiero y cruel de las personas.

Tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe. La (in)cultura de las palabras gruesas no adelgaza en la pérfida demanda de perdón. Aquello de que los problemas se resuelven hablando, tiene toda la razón de ser. Sin embargo, la dialéctica del matón viperino se engorda en las ubres del asesino en ciernes. Mala semilla la de la barbarie. Nos priva de la libertad y del derecho. Hace huir los ideales y sirve de señuelo a torturas y humillaciones.

La agresividad de la palabra indecente se equipara a la fuerza bruta del desalmado. Acaso la primera sea la antesala de la segunda. Se está reeditando el día de la furia. La persecución psicológica y el hostigamiento físico son síntomas inequívocos de una enfermedad política que ya arraigó en la sociedad. No basta decir que en la base del problema se encuentra la desigualdad porque, ante tan simplista comentario, solo cabe la respuesta del desprecio. El papel de la prensa se las trae a la hora de entender la celebérrima frase de Hobbes: el hombre es un lobo para el hombre.

El culto al cuerpo de la publicidad convierte en objetos a mujeres y hombres. Dejan de ser sujetos para atacar el estrato inferior de la cosa. La degradación de la persona crece en proporción directa a la exclusión social. La coyuntura pontevedresa es, en realidad, una estructura de alcance mundial que se materializa en terrorismo de diferentes índoles. Desde el machismo asqueroso que asesina a mujeres al fundamentalismo pseudo religioso que pisotea el respeto a los seres humanos. La intolerancia se consagra en el ara del primitivismo más atroz.

Y, al cabo, la confusión. No es admisible que algún malnacido diga que Rajoy no se merecía un puñetazo sino un disparo en la sien. Ni de recibo que se culpe a los agentes de policía por reprimir con cierta dureza a los vándalos que arrasan la seguridad ciudadana. Al paso que caminamos, las carreras marcarán el ritmo de las calles. En vez de paseantes, maratonianos. En lugar de viandantes, corredores de diez mil metros.

 

Urge poner pie en pared. O recobramos las formas o las formas destruirán el fondo. Y entonces, a ver quién es el valiente que pone nombre a las avenidas del terror. El presidente ha salido indemne del ataque traidor de un individuo majareta. En cambio, los espectadores de las imágenes no hemos salido ilesos del atropello. Desde luego, la democracia no queda intacta.

Busquemos culpables dentro de nosotros mismos. El miedo nos atenaza. La cobardía nos domina. Rajoy salió indemne de un acto que pudo ser mortal. Nosotros no tendremos esa suerte.

 

One Response to TERETES.
Indemne.
[Paco Velasco]

  1. Aurelio Pino Domínguez

    La espiral de la degradación social y con ello la de esta democracia ha tiempo que se inició, y ya no hay quien lo pare. Ahora ya sabemos que el 15-M tuvo dos padres, al igual que los escraches. Los primeros escraches se realizaron nada menos que en vísperas de unas Elecciones Generales, sin respetar el día de meditación, ante las sedes de un partido. Después ante las casas de políticos y las propias Cortes de la Carrera de San Jerónimo. Aunque se hayan enmascarado en la piel de un partido político, quieren arrumbar con todo e iniciar una “nueva situación constituyente”, es decir, mientras tanto el caos. Lo de difamar en un debate a dos ante las cámaras de tve y el puñetazo a Rajoy va a ser pequeño para lo que se avecina. ¿Acaso se vislumbra una sensata solución?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *